Una de las propiedades de la amatista más destacadas es su color. Su tono púrpura puede variar desde un violeta claro hasta un profundo y rico morado, dependiendo de la concentración de hierro y otros minerales presentes en su estructura cristalina. Esta variedad de tonos la hace sumamente atractiva para la creación de joyas, ya sea en forma de collares, anillos, pendientes o pulseras. Además, es una de las piedras preciosas más conocidas en el mundo.

Te invitamos a saber más sobre las propiedades de la amatista y sus poderes mágicos en Supercurioso, ¿nos acompañas?

Propiedades de la amatista que debes conocer

propiedades de la amatista

No estamos hablando de Ciencia. Como ya sabes, existe una larga tradición en la cual se asocian determinadas energías y propiedades a los cristales, cuarzos, gemas, piedras o metales. Es algo curioso y como tal, deseamos también hablarte de ello, porque las amatistas suelen alzarse como uno de los minerales más interesantes… y poderosos.

Ahora te invitamos a conocer las propiedades de la amatista:

1. Color violeta

La amatista, con su distintivo color violeta, está profundamente asociada con energías transformadoras y alquímicas. Este tono púrpura se considera representativo de la conexión espiritual y la sabiduría intuitiva. En la tradición de la medicina energética y la metafísica, se cree que la amatista tiene una afinidad particular con el sexto chakra, también conocido como el tercer ojo.

El sexto chakra se ubica en el centro de la frente, justo entre las cejas, y se cree que es el centro de la percepción intuitiva, la imaginación y la clarividencia. Se considera que está relacionado con la capacidad de ver más allá de lo físico y de comprender las verdades espirituales más profundas.

2. Piedra protectora

Una de las propiedades de la amatista y su energía protectora y de poder. Durante la Edad Media, la amatista adquirió una gran relevancia y se convirtió en un símbolo de poder y estatus. Su asociación con la nobleza y la iglesia católica la convirtió en una de las gemas más codiciadas y valoradas de la época. El clero, en particular, utilizaba la amatista para elaborar anillos destinados a obispos, así como para adornar coronas y otros objetos sagrados.

El hecho de que el clero y los líderes religiosos utilizaran la amatista en la confección de joyas para figuras de alto rango, como obispos, reyes y príncipes, contribuyó a su reputación como una piedra preciosa asociada con el poder y la autoridad. Se creía que la amatista tenía propiedades protectoras y purificadoras que podían salvaguardar a quienes la poseían de influencias malignas y promover la claridad mental y espiritual.

Los anillos de amatista, en particular, se consideraban amuletos de protección y símbolos de la conexión divina. Se decía que llevar una amatista en forma de anillo confería al portador la bendición y la protección de los dioses, así como una mayor sabiduría y discernimiento.

3. Sana el alma

Las grandes drusas o geodas de amatista son comúnmente utilizadas en entornos de sanación y meditación, a pesar de carecer de respaldo científico. Se cree que su presencia puede generar efectos beneficiosos según la tradición, como inducir relajación, limpiar energías negativas y liberar bloqueos energéticos.

Estas creencias se basan en prácticas espirituales ancestrales y metafísicas, y aunque no están respaldadas por evidencia científica, muchas personas encuentran beneficios en su uso para promover el bienestar emocional y espiritual.

4. Calma la mente

¿Sabías que una de las propiedades de la amatista es que calma la mente? La amatista, como tipo de mineral, se utiliza comúnmente para «liberar la mente» y elevar los niveles de conciencia. Se dice que tiene la capacidad de eliminar bloqueos internos y facilitar la expansión de la mente, permitiendo una perspectiva más amplia y la relativización de la realidad inmediata.

Esta piedra preciosa se considera una herramienta para promover la claridad mental y la introspección, lo que puede conducir a una mayor comprensión de uno mismo y del mundo que nos rodea. Muchas personas encuentran en la amatista una aliada para superar obstáculos mentales y alcanzar un estado de mayor libertad y expansión personal.

5. Favorece la meditación e intuición

La amatista es conocida por favorecer la intuición y la meditación, así como por alejar la negatividad, tanto la propia como la que puede provenir de otros. Se cree que su energía suave y tranquilizadora ayuda a calmar la mente y a abrir canales intuitivos, lo que facilita la conexión con la sabiduría interior y la comprensión intuitiva de las situaciones.

En términos de meditación, la amatista se considera una piedra que promueve la concentración y la claridad mental, lo que puede facilitar la práctica de la meditación profunda y la introspección.

Además, se cree que la amatista tiene la capacidad de absorber y transmutar la energía negativa, actuando como un escudo protector contra influencias nocivas. Ya sea la propia negatividad generada por pensamientos o emociones limitantes, o la que pueda emanar de personas o entornos externos, se dice que la amatista ayuda a disolver y alejar estas energías indeseables, creando un espacio de armonía y bienestar.

¿Qué te han parecido las propiedades de la amatista hasta ahora?

La leyenda de la amatista

leyenda de la amatista

Hay una bonita y curiosa leyenda acerca de las amatistas. Se cuenta, que Dionisio, el dios griego del vino, y el delirio místico más desenfrenado, se enamoró un día de una muchacha. De una doncella llamada Amethystos.

Lejos de poder cautivarla y aún menos de poseerla, Amethystos tenía como finalidad mantenerse siempre pura y casta. Así pues, la diosa Artemisa, se apiadó de ella y para evitar que ningún hombre mancillara nunca su cuerpo o su espíritu, la convirtió en una roca blanca. Al ver lo que había sucedido con la joven, Dionisio, en un ataque de rabia y también de lástima, vertió sobre aquella piedra blanca un vaso de vino.

Al instante, la roca se tornó de un bonito y reluciente tono violáceo: la amatista. De hecho, tradicionalmente, muchos la conocen como la piedra «que cura» las borracheras. No obstante, hay mucho más detrás de esta fascinante variedad macrocristalina del cuarzo, pues las propiedades de la amatista. 

¿Cuál es el origen de la amatista?

Ahora bien, pero ¿cuál es el origen de la amatista, de dónde proceden? A menudo las vemos adheridas en una especie de estructuras que pueden llegar a ser gigantescas. Hemos de tener en cuenta que la amatista tiene un origen magmático, y que es precisamente el óxido de hierro el que le da esa tonalidad morada tan atractiva.

Lo habitual es encontrar este mineral tapizando el interior de geodas. Son una especie de cavidades rocosas casi siempre cerradas, en cuyo interior cristalizan los minerales. Es un proceso maravilloso que da como resultado estas disposiciones tan llenas de fantasía y belleza. De hecho, hay geodas muy grandes, y al verlas, nos da la sensación de que parecen rocas llegadas de otro planeta, esta es una de las propiedades de la amatista más asombrosas.

Cabe decir además que también podemos encontrar amatistas en forma de drusas, es cuando los cristales emergen en el exterior de las propias rocas. Algo muy llamativo también.

Conclusiones

En conclusión, las propiedades de la amatista son las siguientes: es de color violeta, sana, protege, calma la mente y favorece la meditación. Tanto si creemos en este tipo de dimensiones como si no, es imposible negar que la amatista nos sugiere una especie de atracción única. Tiene un aire primigenio, ahí donde la belleza más pura y esencial de la Tierra, ha querido jugar con sus dedos artesanos para darnos este mineral único.

Y ahora dinos ¿tienes alguna amatista en casa? Si te ha gustado este artículo descubre también al coltan, el mineral de la guerra.