A menudo suele decirse que pocas personas han podido ver fenómenos tan extraños y singulares como los pilotos. El misterio que encierran los cielos, con sus fenómenos atmosféricos son sin duda asombrosos. Ahora bien, si buscamos por ejemplo testimonios directos de los avistamientos de OVNIS, son también los comandantes y los copilotos de vuelo quienes suelen traernos las historias más interesantes, a la vez que más respetadas.

Otros fenómenos dignos de estudio y de formar parte de nuestro espacio para supercuriosos, son también los de «tiempo perdido» y por qué no decirlo, esos supuestos portales que tal vez existan en nuestro planeta capaces de hacer «pliegues», de ofrecernos un tiempo extra o de quitárnoslo sin que podamos ofrecer una explicación.

Uno de los casos más conocidos aconteció un 31 de enero de 1978, en los cielos de Euskadi, España ¿Nos acompañas en este viaje singular? Tienes tu reserva en primera fila… ¡Despegamos!

El fenómeno del tiempo perdido en el vuelo 502

Finales de los 70, España. Estamos terminando enero y el comandante Carlos García Bermudez llevaba hasta el momento un vuelo de lo más normal. Aquel día cubría el trayecto Manises (Valencia)- Sondika (Bilbao), para la compañía Aviaco y nada parecía salirse de lo habitual.

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Ahora bien, cuando ya estaban a punto de sobrevolar territorio bilbaino para iniciar las maniobras de aterrizaje, ante el avión apareció un denso muro de nubes. Una compleja aglomeración tan singular que le obligó a pedir ayuda a la torre de control. Fue entonces cuando le indicaron la conveniencia de descender 1.200 pies y de variar el plan de vuelo y aterrizar en Santander, en vista de que las condiciones meteorológicas eran más aceptables en aquella zona. El comandante se dispuso pues a variar la ruta dando un último y fugaz vistazo a ese cúmulo poderoso y singular de nubes, tenían el color del oro tibio del amanecer y variaban de forma casi a cada segundo. En toda su carrera como piloto nunca había visto algo semejante.

Descendieron los 1.200 pies establecidos sin tener ninguna visión de dónde se encontraban, iban en vuelo instrumental y toda la tripulación de cabina y el pasaje, no podía dejar de asombrarse ante lo que iba aconteciendo a su alrededor. El avión estaba casi rodeado por nubes lenticulares, con un brillo tan cegador que tanto el piloto como el copiloto eran incapaces de vera nada aún llevando sus gafas protectoras.

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La fenomenología de lo extraño no tardó entonces descorrer el velo para hacer acto de presencia del modo más clásico: todos los mandos se se bloquearon, las brújulas dejaron de funcionar, la comunicación por radio ya no funcionaba y los pilotos, obviamente se temieron lo peor. Lo más inquietante y que más tarde describió el propio comandante Bermúdez es que el contador de millas empezó a ir hacia atrás. Así pasaron 7 minutos, en el caos y la incomprensión más absoluta.

Pasado ese tiempo, la nube desapareció y volvieron a tener el control del avión y disponer de comunicación con la torre de control. Respiraron con alivio. El vuelo 502 aterrizó en Santander con normalidad, sin embargo, algo extraño había ocurrido. Ellos fueron conscientes de que habían pasado 7 minutos en el interior de aquella nube, sin embargo, la torre de control no pudo contactar con ellos a lo largo de 24 minutos, es decir, perdieron un fragmento de tiempo que a día de hoy no tiene explicación.

Algo ocurrió desde que aquellas nubes aparecieron ante el vuelo 502 de la compañía Aviaco, y bajaron la altitud para dirigirse a Santander. Los pilotos y los pasajeros perdieron un pequeño fragmento de tiempo sin que supieran cómo…. ¿Encontraron tal vez un inesperado portal en esas nubes? A día de hoy, el expediente aún sigue abierto… Se investigó el propio avión y se pidió asesoramiento a expertos en fenómenos atmosféricos, pero aún habiendo pasado más de 30 años, no tenemos ninguna explicación.

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¿Cuál es tu opinión? ¿Crees que existen este tipo de portales en nuestro planeta? No olvides dejarnos tu opinión y conocer también lo que ocurre si a un avión le cae un rayo.

Imagen: NASA’s Marshall Space Flight CenterKevin DooleyDave Heuts

6 Comentarios

  1. Increíble! Son cosas sin explicación que suceden y uno simplemente debe creer 🙂

    Felicitaciones por sus post! La verdad que los amo muchísimo 😀 sigan así!

  2. Hola Valeria, desde pequeña me gusta mucho leer, saber y escribir. A mi hermanito y a mi nos gusta tu forma de redactar, y la forma en que nos atrapás en la historia. Me encantan todos tus post, y con mi hermanito, nos gusta adivinar solo con leer el principio y el título, si vos los escribiste(siempre acertamos jajaja) Besos y saludos desde Nicaragua.

  3. ni una fuente, ni un dato que corrobore lo que escribes. Encuadras esto en sociedad y tecnologia, mejor en fantasia y ficcion. lo peor que habra alguien que se crea esta mierda.

    • Hola Iker, gracias en primer lugar por tu comentario y por seguirnos. El tema del vuelo 502 de la compañía Aviaco es muy conocido dentro del contexto de la aviación española. Puedes encontrar cientos de entradas sobre el tema en la red, no tienes que hacer más que una simple búsqueda por Google. Así mismo, te invito también a leer los periódicos españoles con fecha del 31 de enero de 1978. Es sencillo. Comentarte también que el comandante Bermúdez falleció hace unos años y siempre contó la misma historia, nunca perdió la licencia por ello y su testimonio fue recogido en infinidad de medios. Creer o no creer es una elección personal, que cada uno hace con libertad, y sobre todo respetando. En nuestro espacio exponemos la información con objetividad sabiendo siempre que hay respaldo testimonial, y reitero, lo hacemos con respeto, cariño y mucha ilusión, esperando recibir lo mismo de nuestros lectores. Recibe un cordial saludo desde todo el equipo que hacemos Supercurioso.

  4. Hola, está muy ineteresante eso, sin duda debe de existir todo ese tipo de fenómenos desconocidos, la vida ya es impresionante por si sola y apenas estamos en los pañales de los conocimientos. Ánimo! siempre habrá escépticos.

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