La teoría de los seis grados de separación afirma que cualquier persona en la Tierra puede estar conectada con cualquier otra mediante una cadena de conocidos con un máximo de cinco intermediarios (seis enlaces), un principio que sugiere que el tejido social humano es tan compacto que ¡nadie en el planeta está completamente aislado del resto!

Seguramente, alguna vez, has coincidido con un desconocido en un aeropuerto o en una reunión social, y, tras unos minutos de charla, ambos descubren que tienen un amigo común. La reacción inmediata suele ser «el mundo es un pañuelo», pero, detrás de esa «casualidad», hay una lógica de redes que ha fascinado a matemáticos, a sociólogos y a divulgadores desde hace más de un siglo.

¿En qué consiste la teoría de los seis grados de separación?

Imagina la sociedad humana como una inmensa red de puntos interconectados y no como una masa desordenada de personas. En esa estructura, cada persona es un nodo y cada relación real que mantiene con alguien es una línea de conexión, por lo que un «grado» equivale a un salto o a un paso en esa red:

  • Primer grado: tus contactos directos (familiares, amigos cercanos, compañeros de trabajo a quienes conoces de primera mano).
  • Segundo grado: los conocidos de tus conocidos (los amigos de tus amigos).
  • Tercer grado: las personas que conocen los amigos de tus amigos y así sucesivamente.

Siguiendo ese esquema, la teoría plantea que, para conocer a cualquier persona viva en el planeta, desde un científico en la Antártida hasta una celebridad internacional, nunca necesitarás dar más de seis saltos; eso equivale a una cadena con un máximo de cinco intermediarios.

Por ejemplo, supongamos que vives en una ciudad mediana de España y necesitas contactar a una médica cirujana en Tokio a la que no conoces en absoluto:

  • Grado 1 (Tú ➡️ Amigo): hablas con tu amiga de la universidad, que trabaja en comercio internacional.
  • Grado 2 (Amiga ➡️ Contacto comercial): contacta a un distribuidor textil con sede en Fráncfort con quien negocia habitualmente.
  • Grado 3 (Distribuidor ➡️ Consultor): tiene un socio consultor especializado en logística con sede en Singapur.
  • Grado 4 (Consultor ➡️ Directiva): colabora con una directiva de tecnología médica en Osaka.
  • Grado 5 (Directiva ➡️ Colega de hospital): gestiona equipos clínicos, directamente, con el jefe de planta de un hospital universitario de Tokio.
  • Grado 6 (Jefe ➡️ Cirujana): trabaja, codo con codo, con la cirujana que buscabas, de modo que la distancia que parecía insalvable a escala global queda cubierta en, apenas, seis pasos a través de vínculos cotidianos.

En el mundo real, muchos de tus amigos se conocen entre sí (lo que, en sociología y en análisis de redes, se denomina coeficiente de agrupamiento) y, por esa redundancia de contactos, no bastan tres o cuatro pasos, sino que la red se estira hasta alcanzar ese promedio de seis eslabones para conectar comunidades distantes.

Origen e historia de la teoría de los seis grados de separación

La idea de que la humanidad conforma una red sorprendentemente pequeña nació en las páginas de la literatura de entreguerras:

Frigyes Karinthy y el relato Cadenas (1929)

El padre conceptual de la teoría fue el escritor y periodista húngaro Frigyes Karinthy, quien, en 1929, publicó una narración titulada Láncszemek (Cadenas) dentro de su colección de relatos breves Minden másképpen van (Todo es diferente).

En este texto, un personaje apostaba a que podía conectar a cualquier individuo de los casi dos mil millones de habitantes que poblaban la Tierra en ese momento con cualquier otro valiéndose de un máximo de cinco intermediarios directos. Al final, lograron unir a un obrero anónimo de una fábrica con la premio nobel de literatura Selma Lagerlöf a través de, apenas, unos pocos eslabones cotidianos.

Karinthy intuyó de forma brillante cómo el avance de los transportes, el telégrafo y la comunicación de masas estaba contrayendo las distancias planetarias y formuló, por primera vez, la hipótesis del mundo conectado décadas antes del nacimiento de internet.

Experimento del «mundo pequeño» de Stanley Milgram (1967)

Casi cuarenta años después de la publicación de Karinthy, el psicólogo social de la Universidad de Harvard, Stanley Milgram, decidió poner a prueba la hipótesis con rigor empírico a través de lo que denominó el «experimento del mundo pequeño»:

  • El punto de partida: Milgram seleccionó, al azar, a cerca de 300 personas residentes en zonas geográficamente dispersas de Estados Unidos, principalmente, en Omaha (Nebraska) y en Wichita (Kansas).
  • El objetivo: cada participante recibió un paquete con instrucciones para hacer llegar una carta a una persona concreta a la que no conocían, como un corredor de bolsa que vivía en Sharon (Massachusetts) y trabajaba en Boston.
  • La regla: solo podía enviarse por correo a un conocido personal (amigo o familiar al que trataran por su nombre de pila) que considerasen que, por profesión, por residencia o por relaciones, pudiera estar más cerca del objetivo final.

Aunque muchas cartas se perdieron por el camino (quedaron desatendidas o interrumpidas), las cadenas que sí alcanzaron con éxito al corredor de bolsa de Boston arrojaron un dato sorprendente: ¡el recorrido medio fue de entre 5,5 y 6 intermediarios!

Milgram no utilizó la expresión textual «seis grados de separación» en su artículo académico publicado en la revista Psychology Today; sin embargo, sus conclusiones demostraron que la sociedad humana posee una estructura de mundo pequeño, donde los atajos relacionales conectan grupos aparentemente aislados.

Salto a la cultura popular

El dramaturgo estadounidense John Guare estrenó, en 1990, la obra teatral Six Degrees of Separation (adaptada al cine en 1993 con Will Smith y con Stockard Channing) que popularizó exactamente la frase al describir, de forma poética, que cada individuo está separado del resto del planeta por una fina membrana de seis personas.

¿Sigue vigente la teoría de los seis grados de separación en la era digital?

La respuesta corta es que ¡la teoría sigue vigente y el mundo digital ha encogido la distancia! Hoy, hacen falta menos pasos que nunca para conectar a dos personas, ya que la comunicación instantánea elimina el coste y la fricción que suponía enviar una carta o viajar entre continentes en 1929 o en 1967.

Las funciones de sugerencia de contactos (Personas que, quizá, conozcas) identifican coincidencias en grafos densos y cierran triángulos sociales que, antes, quedaban invisibles, y figuras públicas, creadores de contenido, empresas y comunidades temáticas son como «superconectores» que enlazan a millones de personas entre sí con un solo clic.

Incluso, esto ha sido estudiado por las grandes corporaciones tecnológicas.

En 2008, Jure Leskovec y Eric Horvitz analizaron 30.000 millones de conversaciones electrónicas mantenidas por 240 millones de usuarios del servicio de mensajería de Microsoft y el resultado confirmó que la distancia media entre dos usuarios al azar fue de 6,6 pasos.

En 2011, en colaboración con la Universidad de Milán, Facebook analizó las interacciones entre 721 millones de usuarios activos (aproximadamente, el 10 % de la población mundial en aquel momento) y la distancia media se redujo a 4,74 pasos (3,74 intermediarios); más tarde, en 2016, la plataforma volvió a calcular la métrica con una base de 1590 millones de miembros y la media cayó a 3,57 grados.

Además, investigaciones similares realizadas en plataformas como X arrojaron cifras en torno a los 3,4 grados, lo que demostró que, en entornos abiertos y asimétricos (donde no es necesario conocer a alguien personalmente para seguirlo), la distancia se contrae todavía más rápido.

En definitiva, las plataformas digitales han estrechado los márgenes a menos de cuatro pasos, pues cada individuo actúa como un puente potencial hacia realidades, culturas y oportunidades que, antes, parecían inalcanzables.

Las ideas, las innovaciones y las dinámicas sociales se propagan por este tejido con una velocidad que la física de redes explica con precisión, lo que nos hace sentir, cada vez más, que «el mundo es un pañuelo».