Valora este post

Anna Pavlova (1885-1931) fue una de las mejores bailarinas de ballet rusas y además una de las mejores intérpretes del clásico “La muerte del cisne” del compositor francés Camille Saint-Saëns.

Ana Pavlova, la bailarina que amaba a los cisnes

En mundo del ballet es muy exigente y tan pronto puedes estar arriba como estar abajo. Esta exigencia en muchas ocasiones genera grandes obsesiones a las personas que se dedican a ello, especialmente a los bailarines y bailarinas.

Anna-Pavlova,-cisnes

En el caso de Anna Pavlova su obsesión fueron los cisnes, procesaba tanto amor por ellos, que mandó construir un lago especialmente diseñado para ellos en su casa de Londres. Cuidó con verdadero esmero a estos animales y no dudaba en dejarse fotografiar con ellos siempre que podía por las revistas y periódicos de la época.

El día de su muerte, Anna Pavlova pidió que la vistieran con su traje de la muerte del cine y sus últimas palabras fueron: “Tocad aquel último compás muy suavemente”.

6 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here