VeriFactu será uno de los puntos centrales en la nueva etapa de la facturación empresarial. Su finalidad es que los programas utilizados por empresas y autónomos generen registros seguros, completos y difíciles de manipular. La idea es que cada factura debe quedar correctamente registrada y cualquier modificación debe poder rastrearse.
Este cambio afectará a la gestión diaria de muchos negocios. No bastará con emitir facturas como hasta ahora ni con conservar archivos en una carpeta digital. Los sistemas deberán cumplir requisitos técnicos concretos y ofrecer garantías sobre la integridad, conservación, legibilidad, accesibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros.
La entrada en vigor de verifactu será progresiva, según el calendario previsto: las sociedades anónimas y limitadas deberán usar software de facturación certificado y adaptado desde el 1 de enero de 2027, mientras que autónomos, sociedades civiles y el resto de las empresas tendrán como fecha clave el 1 de julio de 2027.
Qué implica VeriFactu para los negocios
El calendario obliga a preparar los sistemas con antelación. Las empresas tendrán que revisar su programa de facturación, comprobar si el proveedor tecnológico ofrecerá una versión adaptada y formar a las personas que gestionan facturas. No es solo una cuestión informática. También afecta a procesos internos, permisos de usuario, rectificaciones y conservación documental.
La ley antifraude exige que los programas de facturación no permitan prácticas como alterar registros, eliminar operaciones sin constancia o utilizar sistemas diseñados para ocultar ventas.
Por qué importa la Ley Antifraude
La Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal cambió el enfoque del control tributario. Ya no se trata solo de detectar irregularidades cuando aparecen, sino de impedir que existan herramientas que puedan facilitarlas. Por eso, la norma pone tanta atención en los sistemas informáticos de facturación.
Para empresas y autónomos, esto supone una obligación clara: trabajar con programas fiables. Cada factura emitida debe quedar registrada de forma segura, con información suficiente para demostrar cuándo se generó, qué datos contiene y si ha sido modificada. Si una empresa utiliza un software que no cumple los requisitos, puede exponerse a sanciones y a problemas en caso de revisión.
Ley Crea y Crece: el otro gran bloque normativo
Después de VeriFactu y la Ley Antifraude entra en juego la Ley Crea y Crece, oficialmente Ley 18/2022. Esta norma busca facilitar la creación y el crecimiento de empresas en España. Entre sus medidas más conocidas está la posibilidad de constituir sociedades de responsabilidad limitada desde 1 euro de capital social.
Pero su alcance va más allá de la creación de empresas. También impulsa la digitalización, mejora el acceso a financiación alternativa y refuerza el control de la morosidad. Su objetivo es que el entorno empresarial sea más ágil, más transparente y menos dependiente de procesos lentos o poco eficientes.
Llega la factura digital obligatoria
Una de las medidas más importantes de la Ley Crea y Crece es la factura electrónica obligatoria en operaciones entre empresas y autónomos. Esta obligación afectará a las relaciones B2B, es decir, a las compras y ventas entre negocios.
Según el calendario previsto en el proyecto de orden ministerial, la implantación sería progresiva, empezando el 1 de octubre de 2026, con la entrada en vigor del sistema de factura electrónica B2B, siguiendo con el 1 de octubre de 2027, con la obligación para empresas y autónomos con facturación anual superior a 8 millones de euros y culminando el 1 de octubre de 2028 para el resto de empresas y autónomos.
Controlar los pagos es uno de los objetivos
La factura electrónica obligatoria también está relacionada con la lucha contra la morosidad. Al digitalizar el proceso, será más sencillo conocer el estado de una factura, su fecha de emisión, su recepción y su pago.
La Ley Crea y Crece refuerza además la transparencia en los periodos medios de pago y prevé medidas vinculadas al acceso a ayudas públicas.
Financiación para autónomos, pymes y empresas
La norma también introduce mejoras en el acceso a financiación. Regula plataformas de financiación participativa y permite que puedan operar en toda la Unión Europea con una única autorización. Además, contempla la gestión de carteras de préstamos en nombre de inversores y refuerza la protección en operaciones de mayor riesgo.
Qué conviene revisar antes de las fechas clave
La adaptación debe plantearse como un proceso ordenado. Algunas tareas básicas pueden evitar problemas posteriores:
- Confirmar si el software de facturación estará adaptado a VeriFactu.
- Pedir al proveedor tecnológico información sobre certificación y actualizaciones.
- Revisar cómo se emiten, corrigen y conservan las facturas.
- Actualizar los datos fiscales de clientes y proveedores.
- Preparar la emisión y recepción de factura electrónica estructurada.
- Formar al equipo administrativo y contable.
- Coordinar el proceso con la asesoría fiscal.
- Comprobar permisos de usuario y procedimientos internos.
Así, es importante recordar que adaptar software, ordenar procesos, formar equipos y revisar datos requiere tiempo. Las empresas que empiecen antes tendrán más margen para elegir bien y evitar errores.



























