Seguro que conoces la genial película de Ridley Scott «Blade Runner». Esta mítica producción de 1982 que simboliza para muchos la cumbre de la ciencia-ficción, encierra en sí un extraño misterio que muchos siguen preguntándose a día de hoy. La película está basada en el libro de Philip K. Dick «¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?»… entonces ¿De dónde viene y el término Blade Runner, por qué eligieron este nombre y no otro?

Los contrabandistas juveniles de Blade Runner que pasaron a ser replicantes

¿Qué pensarías si te encontraras con una película titulada ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Esto mismo es lo que debió pensar Ridley Scott cuando recibió el guión de esa producción que debía dirigir. La verdad es que él no leyó jamás el libro de Philip K.Dick en el que debía basarse la película, se limitó únicamente a estudiar el material que Hampton Fancher le ofreció tras adaptar la novela. En un principio Ridley Soctt se negó a aceptarla. Acababa de hacer «Alien, el octavo pasajero» y no le seducía en absoluto la idea de adentrarse una vez más en el complejo universo de la ciencia-ficción. Dejó el guión en un cajón durante un tiempo, hasta que, sin saber muy bien por qué, volvió a él con curiosidad…

Nunca quiso leerse libro, el material que había construido Hampton Fancher era más que magnífico y suficiente para hacerse una idea. Pero obviamente debían buscar otro título alternativo, ya que algo así no iba a funcionar de cara al público, era demasiado largo, demasiado surrealista y escasamente comercial para nada que no fuera un libro o un ensayo.

¿Solución? Ridley Scott admiraba a un escritor en especial: William S. Burroughs, un autor que en 1979 publicó una novela a medio camino entre un libro y un guión de cine. Se titulaba The Blade Runner (a movie) y se centraba en grupo de contrabandistas juveniles llamados los Blade Runners, que trafican con material quirúrgico prohibido en unos Estados Unidos gobernados por una policía fascista. Curioso ¿verdad? las palabras Blade Runner, vendría a traducirse algo así como «los que corren por el filo».

A Ridley Scott le gustaba tanto ese título y esa imagen, que le pagaron los derechos de autor por la novela a Burroughs, además de darle un homenaje especial en los créditos finales del título. De este modo construyeron el maravillosos universo de Blade Runner, dejando a un lado «las ovejas eléctricas» y los sueños de los androides, esas ideas que quedaban magníficamente en el título de la novela pero no en la película.

Sea como sea, ya es imposible concebir la película sin cada uno de los aspectos que Hampton Fancher y Ridley Scott construyeron a partir del libro original. E inolvidables también esas líneas que han dado eternidad a esta producción de los 80:

[pull_quote_center]Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.  Todos esos momentos se perderán en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.[/pull_quote_center]

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