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Supercurioso ya habló anteriormente sobre los beneficios que la risa le proporciona al cuerpo. Aparentemente, decir groserías también.

Si eres de los que suelta una palabrota cada dos por tres sigue leyendo.

Palabras, ¿buenas o malas?

Cervantes, el padre de nuestra lengua moderna, las usó en el Quijote, con excelente aplicación. Si la literatura es el medio por el cual las palabras legitiman su uso, ¿qué mejor excusa para decirlas?

enfadado

Hay pueblos (o culturas) que son muy malhablados… es increíble la cantidad de malas palabras que son capaces de decir en contextos familiares y coloquiales. ¿Podría estar «bien»? ¿Hay alguna explicación lógica de por qué las decimos?

¿Malas palabras, mejor salud?

Hablemos de los beneficios que el decir malas palabras acarrea a nuestro cuerpo.

Analgésico

El psicólogo Richard Stephens, de la Universidad de Keele (Inglaterra), hizo un experimento muy interesante: 67 universitarios debían mantener sus manos sumergidas en agua helada el mayor tiempo posible. A los pocos segundos algunos no podían aguantar, y por ello los animó a que gritaran groserías.

Lo interesante es que los 67 estudiantes soportaron la helada temperatura incluso 40 segundos más al gritar malas palabras. Y luego afirmaron que sintieron menos dolor.

Una de sus conclusiones fue que gritar, maldecir, cuando te lastimas ayuda a que el dolor pase más rápido.

Mayor autoestima

Fue otra de las conclusiones del experimento: al decir obscenidades el cerebro olvida nuestras debilidades y mejora en sentido general la confianza en uno mismo.

autoestima

También nos ayuda a tener más control sobre nuestras reacciones.

Más sociables

Cuando nos desahogamos con palabrotas nos sentimos aliviados, y eso se nota. Según los psicólogos, las personas que dicen groserías suelen ser más abiertas, menos reprimidas, y viven su vida de una forma mucho más relajada, lo que los hace más exitosos en el ámbito social.

Dan énfasis

¿Te ha pasado que la palabra que mejor describe lo que sientes en determinado momento es una que no podemos escribir aquí?

contar algo energia

Muchas veces esa misma palabra ayuda a darle peso a lo que queremos decir.

Más sanos

¿Qué fenómenos ocurren en el cuerpo al decir groserías? La circulación se acelera, liberamos endorfinas y nos llenamos de calma, bienestar y control. ¿Necesitas más razones?

Los que no están de acuerdo

Por supuesto, no podemos obviar el contexto en el que se dicen: no es lo mismo soltar un taco por cualquier cosa que cuando te golpeas el codo o la rodilla.

Quienes abogan por un mejor vocabulario, en general tienen razón en algo: las groserías o malas palabras dichas a menudo y en cualquier circunstancia, en realidad sustituyen a otras, se convierten en una especie de bastón del que es muy difícil librarse.

Cuando no se consiguen las palabras apropiadas, que las hay, para decir lo que pensamos, o describir una realidad, y usamos en cambio las groserías, ahí no están bien utilizadas porque el vocabulario, como un músculo que no se trabaja, se atrofia al no ampliarlo con más palabras o usar unas pocas que sirven para todo.

malas palabras

Adelante cuando te golpeas, cuando te empujan en el metro, cuando tu jefe te concierta una reunión en tu tiempo libre y no te la paga… maldecir te hará sentir alivio. Maldice y sigue. Y luego habla normalmente.

Si te ha interesado este artículo, tal vez quieras saber por qué no nos podemos hacer cosquillas a nosotros mismos.

Imágenes: id-iom, Mindaugas Danys,Laura Lafond

8 Comentarios

  1. hola,,,yo soy una persona que normalmente digo groserias y, es verdad me siento mas relajada y menos agresiva,siempre he dicho que decirlas me relaja y me hace sentir mas segura,no estaba tan lejos de ese estudio jjajajajajaa,.

  2. Coincido con Palurd guy, me gustan los artículos de supercurioso pero éste… me pareció palurdo y simplón. Quien quiere hablar con palabras pobres seguramente ya lo estará alabando pero en mi opinión, muy personal, es muy genérico; el estudio en sí supongo que bien pudo no dar mayor explicación pero sinceramente creo que hay algo más allá de si una palabra es buena o mala, deberá tener más que ver con la intención que es pronunciada, volumen, y por supuesto connotación. Desafortunado día para la cultura (no, no esa cultura- al parecer – sino la otra).

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