Seguro que tu hogar tiene objetos para diferentes usos. Es probable que muchos de ellos estén desgastados o que, incluso, tengas que realizar obra por algún daño específico que provoca grandes desperfectos. Desgraciadamente, el uso cotidiano de los objetos acaba por desgastarlos, y es normal que, pasado un tiempo, sea preciso tomar decisiones económicamente costosas.

Si este es tu caso, no te preocupes. Al vivir en una sociedad en la que se fomenta el usar y tirar constantemente, solemos olvidar que existen productos especializados en reparaciones y mejoras del hogar. Por ejemplo, un impermeabilizante puede terminar con un problema de humedades, aunque normalmente llamemos a alguien para que realice una reforma.

Razones para aprender bricolaje y reparación

En realidad, son muchas las razones por las que debemos aprender a reparar objetos y recurrir a herramientas y productos básicos destinados a esta finalidad:

  • Ahorro económico: aunque depende del desperfecto en sí, lo más probable es que te cueste más comprar un artículo nuevo o llamar a alguien para que lo repare que realizarlo tú mismo. Además, muchas veces las acciones que debes hacer son mínimas. ¿Recuerdas nuestros 10 trucos para mantener la casa caliente? ¡Pues lo mismo ocurre en el día a día!
  • Aprendizaje: es posible que la primera vez que desarrolles o repares algo, el tiempo que inviertas sea elevado. No obstante, habrás obtenido un aprendizaje y la próxima vez tardarás mucho menos.
  • Ayudas al planeta: reutilizar supone todo ventajas. A la par que ahorras y aprendes, ayudas a fomentar la sostenibilidad y valorar aquello de lo que dispones.

Cómo reparar y reutilizar en el hogar

Ha llegado el momento de pasar a la práctica. ¿Cómo puedes reutilizar los objetos o repararlos sin que se dañen todavía más?

1. Productos para reparar

Como hemos dicho, en el hogar existen numerosos productos destinados a reparar. En realidad, estos son utilizados por los especialistas de la construcción. La única diferencia es que, en este caso, la reparación la llevarás a cabo tú mismo.

Los impermeabilizantes, selladores, reparadores o adhesivos son algunos ejemplos de materiales de construcción para obras pequeñas que todos podemos llevar a cabo. Por ejemplo, para acabar con las goteras podemos utilizar algo tan simple como cinta autoadhesiva reparadora. ¿Puede haber algo más sencillo?

2. Solucionar desperfectos simples

El mobiliario o los artículos decorativos suelen romperse o dañarse por el uso. Normalmente, cuando un artículo adquiere un estado desgastado, lo tiramos a la basura y compramos uno nuevo. Pero no tiene por qué ser así. Por ejemplo, ¿sabes lo que es el kintsugi? Se trata de una técnica de origen japonés que consiste en arreglar los objetos que se rompen con un sellante de color dorado. Para los japoneses, el hecho de que el artículo haya sido reparado lo convierte en algo todavía más hermoso.

Existen mil maneras de adaptar el kintsugi a nuestro día a día, con sellante dorado o sin él. Los muebles desgastados, las prendas de ropa algo deshilachadas, las marcas en el suelo… a todo ello podemos añadir soluciones tales como una capa de pintura, papel de pegar o parches y pedazos de otras prendas.

Ahora que llega el verano, puedes aprovechar estos trucos para los muebles y artículos para el jardín. ¡No te arrepentirás!

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