Cuando un suceso increíble se da a conocer, las voces que lo transmiten comúnmente suelen distorsionar el hecho, sobre todo cuando se trata de una anécdota complicada y difícil de explicar. Mucha de la información que se encuentra en Internet se ha visto modificada con detalles que la hacen más atractiva e interesante, tal fue el caso del joven Edward Mordake, quien a través del tiempo ha cobrado un significado diferente para todo el que se encuentre con su leyenda. Ésta cruza los relatos de un “monstruo adorable” hasta llegar a ser el galante colector de almas en una afamada serie en la actualidad, sin embargo su historia dista un poco de lo que nos han contado. Hoy en Supercurioso traemos para ti la historia del hombre con dos caras. Acompáñanos a conocerla.

Edward Mordake, el hombre con dos caras

1. Misterios de la naturaleza

Edward Mordake | Misterios de la naturaleza

Nuestra historia comienza con el nacimiento de un pequeño en una familia burguesa y bien colocada en la sociedad del siglo XIX, en el Reino Unido. Hijo de la condesa de Darlingthon en aquel entonces, Edward comienza su vida como alguien odiado por su posición social, su riqueza y por la famosa enfermedad que propició el mito de su origen “demoníaco”.

Mordake nace con un síndrome congénito denominado “Diprosopia” o Duplicación craneofacial, una malformación que según se dice está relacionada con la duplicación del notocordio o notocorda, parte importante del embrión que mantiene un apoyo axial en el cuerpo y que posteriormente es sustituido por la columna vertebral, esta duplicación puede ser provocada por una actividad anormal de la proteína SHH (Sonic Hedgehog -Sí, igual que el de los videojuegos). Este desprendimiento puede desembocar en dos crestas nerviosas que a su vez dan lugar a dos formaciones craneales.

Edward Mordake poseía una duplicación craneal que aparentemente podía gesticular ligeramente dado que tenía músculos y nervios malformados, no obstante su rostro dominante era sano. Por otra parte, a pesar que el segundo rostro del hombre con dos caras no pudiese hablar, Mordake afirmaba que sí lo hacía.

2. La leyenda del hombre atormentado por el “demonio”

Edward Mordake | La leyenda del hombre atormentado por el demonio

A partir de la premisa que aseguraba que el rostro malformado de Mordake poseía la habilidad de gesticular. Se comenzó a especular sobre las habilidades cognoscitivas de aquel extraño “monstruo”, pues la leyenda reza que la segunda cara de Edward podía hablar e incluso solía atormentarlo por las noches con una voz suave y casi imperceptible, excepto para el desafortunado portador, diciendo cosas terribles y dándole órdenes inhumanas y demás maldiciones.

Existen rumores sobre la existencia de un expediente de 1990 en el Almanaque de Medicina: “Anomalías y curiosidades de la medicina” de George M. Gould en el que supuestamente existía un comentario del propio Edward Mordake donde expresaba su sentir acerca de este “otro yo”:

“La imaginación no puede concebir las tentaciones espantosas en las que me envuelve. Por alguna imperdonable maldad de mis antepasados estoy cosido a este demonio, porque estoy seguro que es un demonio. Yo ruego y suplico para que lo eliminen del mundo, aunque yo muera

Sin embargo, se ha llegado a corroborar que Edward Mordake jamás dijo esto, por lo que este dicho es falso, así como algunas otras aseveraciones que hacían referencia a que el rostro malformado pertenecía realmente al de una mujer, debido a que la Diprosopia se da con los caracteres de un sexo ya definido. No obstante, la voz se corrió dejando ver a Mordrake como un ser desagradable que era influenciado por el demonio mismo.

3. El impacto psicológico

Edward Mordake | El impacto psicológico

¿Puedes llegar a imaginar la insoportable presión de ser constantemente observado(a), juzgado(a) y criticado(a) por algo que no puedes ver, pero sabes que está detrás de ti y te hace diferente a los demás? El hombre con dos caras, Edward Mordake sufrió la ignorancia de la época en la que creció, la constante insistencia de la gente por imponer un valor “maligno” a las cosas que no podían entender y que propició que este hombre viviera realmente atormentado, más por lo que se decía de él que por aquella malformación. El joven se mantenía aislado del mundo, permanecía en su habitación desarrollando una profunda depresión que desembocó, según lo que la historia ha revelado, en un suicidio a sus 23 años.

La forma en la que el hombre con dos caras habría cometido el suicidio está también sujeta a múltiples especulaciones, malversaciones e invenciones de todo tipo; hay quienes dicen que se colgó desde el balcón de su apartamento, otros dicen que se envenenó y hay otros que dicen que se disparó entre los ojos para que la bala alcanzara a alter ego. Sea cual sea el caso, esto expone otro caso que, más allá del esperpento creado a partir de este personaje, nos enseña lo que puede llegar a ocasionar la estupidez humana y la poca tolerancia a quienes no forman parte de la tan afamada “normalidad”.

4. Otras verdades

Edward Mordake | Otras verdades

En la actualidad no hay pruebas fiables que demuestren siquiera la existencia de este mítico hombre con dos caras. Uno de los primeros hechos que despierta la duda es que, como se ha dicho, la diprosopia es una afección demasiado extraña y en la historia de la medicina se han registrado menos de 50 casos, entre los cuales, salvo en dos ocasiones, quienes la sufren no pueden vivir más allá de un par de días.

La primera mención a Edward Mordake se da en el periódico Boston Post el 8 de diciembre de 1895 en un artículo titulado «Algunos monstruos mitad humanos que podrían ser hijos del Demonio» del escritor de ciencia ficción Charles Lotin Hildreth en donde, además de nuestro desdichado personaje, figuran otros como un hombre con cuerpo de araña, una mujer mitad pez y muchos otros.

Hildreth afirmó que tomó los testimonios de los especímenes que exponía en sus textos de antiguos informes de la Royal Scientific Society, sociedad que, por cierto, tampoco hay certeza de su existencia. Sus historias cobraron auge y varios periódicos las replicaron y publicaron, lo que afianzo su verosimilitud. Pero lo que habría causado el detonante para que fuese considerada como cierta, sería el testimonio que fue expuesto previamente en la Enciclopedia de Anomalías y Curiosidades de la Medicina.

Finalmente cabe señalar que las imágenes tan populares que suelen hallarse por internet (incluyendo las que aquí se han puesto) son falsas, ninguna es una fotografía del mítico Edward Mordake, el hombre con dos caras. La fotografía que más circula es donde se ve el presunto desdichado a blanco y negro, pero no, esa es una fotografía instantánea del siglo XX a una figura de cera en el Museo Panóptico de Hamburgo, Alemania. Del mismo modo, las fotografías que suelen hallarse consisten en figuras de cera que recrean la leyenda.

 

Hay que suponer que así es el internet. ¿Qué te pareció este caso? ¿Habías escuchado otra historia sobre Edward Mordake? Coméntanos tu opinión al respecto.

 

10 Comentarios

  1. Señorita Thalía, yo de ud miraría las faltas de ortografía de los artículos antes de postearlos. Sólo tiene que pasar un simple corrector, o leerlo antes de darle a «enviar». Una psicóloga que se precie estoy segura de que puede hacerlo mejor. Entre otras faltas, «Sustituír» se escribe «Substituir».

    • Hola Andy. No soy Thalía pero, según tengo entendido, la palabra «sustituir» está permitida por la Real Academia Española. De hecho, se recomienda escribir «sustituir», por ser la forma más simple; al igual que «oscuro», en vez de «obscuro». 🙂

      • Es que tiene un diccionario de una edición muy antigüa. Andy descalificar así no es de buena gente, por lo menos fundamente bien y con respeto.

    • La que deberia echar un vistazo al diccionario de la real academia española de lengua es usted, son correctos los terminos sustituir y substituir. Un saludo, ah y si no le gustan los articulos nadie la invito a leerlos.

  2. Andy Tartano:

    Respecto a lo de sustituir he de decirte que esta bien dicho, según la RAE.

    sustituir. 1. Verbo irregular: se conjuga como construir (→ apéndice 1, n.º 25). Su participio, sustituido, se escribe sin tilde (→ tilde2, 2.1.1 y 2.1.2).
    2. Este verbo y todas las palabras de su familia léxica pueden escribirse de dos formas: conservando el grupo consonántico etimológico -bs- (substitución, substituir, substitutivo, substituto, substitutorio) o simplificando el grupo en -s- (sustitución, sustituir, sustitutivo, sustituto, sustitutorio). Se recomiendan las grafías simplificadas, por ser más acordes con la articulación real de estas palabras y las más extendidas en el uso actual.

    3. Cuando significa, dicho de una cosa o de una persona, ‘pasar a ocupar el lugar [de otra]’, el complemento directo, aun refiriéndose a cosa, va precedido de la preposición a (→ a2, 1.1l): «Las palabras sustituyen a la realidad» (Jodorowsky Pájaro [Chile 1992]). Cuando significa ‘poner una cosa o a una persona en el lugar [de otra]’, además del complemento directo lleva un complemento precedido de por: «Un criado sustituyó el cenicero por otro impoluto» (Mendoza Verdad [Esp. 1975]). Si este segundo complemento se refiere a cosa, también admite la preposición con: «Si usted no come carne roja, la puede sustituir con carne de pavo molida» (NHerald [EE. UU.] 15.1.98).

    Diccionario panhispánico de dudas ©2005
    Real Academia Española © Todos los derechos reservados

    De nada.

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