Valora este post

En Supercurioso nos gusta la historia, ofrecer información sobre personalidades influyentes y dar una visión más amplia de los contextos históricos.

En esta ocasión queremos hablaros de un hombre cuya influencia en todo el mundo ha estado bien marcada desde sus inicios.

Nos referimos a Vladimir Ilich Uliánov, mejor conocido como Lenin.

Infancia y estudios

Lenin nació el 22 de abril de 1870 en Simbirsk, una pequeña ciudad de provincias a orillas del río Volga. Su familia pertenecía a la típica clase intelectual rusa decimonónica.

La muerte temprana de su hermano mayor, Alexander, ahorcado en San Petersburgo por haber participado en un intento de asesinar al zar, lo marcó de por vida, además de encauzar su firme oposición a los regímenes autocráticos hacia la lucha organizada y civil. No aprobaba los métodos terroristas individuales.

A los 17 años, el mismo año que ingresó a la universidad imperial de Kazán, lo detuvieron por participar en una protesta contra el zar y fue expulsado.

Lenin y sus comandantes en revisión de las tropas milicianas en la Plaza Roja de Moscú, 25 de mayo de 1919
Lenin y sus comandantes en revisión de las tropas milicianas en la Plaza Roja de Moscú, 25 de mayo de 1919

Estudió con profundidad todas las teorías revolucionarias de su época: leyó las obras de Karl Marx y Engels en alemán así como El capital, por el cual se apegó completamente al marxismo ortodoxo.

(Puedes descubrir aquí las mejores frases de Karl Marx para profundizar en su pensamiento).

Trabajos, deportación, exilios

Ejerció como abogado defendiendo a artesanos y campesinos pobres. Se adhirió a un grupo marxista y se inscribió en las listas de instructores de círculos obreros. Organizó bibliotecas, programas de estudio y cajas de ayuda con la intención de enseñar la lucha revolucionaria para formar cuadros obreros, propagandistas y organizadores de círculos socialdemócratas, con la intención ulterior de formar un partido.

"Revolución permanente", famoso cartel que retrata a Karl Marx, Federico Engels, Vladimir Lenin y León Trotsky
«Revolución permanente», famoso cartel que retrata a Karl Marx, Federico Engels, Vladimir Lenin y León Trotsky

Al regresar fue deportado a Siberia, y exiliado luego a Suiza, donde se convertiría en el líder de los marxistas rusos después de la publicación de su libro ¿Qué hacer?, en el que exponía la necesidad de una organización de revolucionarios profesionales y la idea del partido como vanguardia de la clase obrera.

Marxismo leninismo

Gracias a profundas diferencias en el 11º Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1903, desde ese momento los partidarios de Lenin fueron los bolcheviques (mayoría) frente a los mencheviques (minoría).

Seguidores bolcheviques distribuyendo periódicos el primer día de sesión de los soviets en Moscú, luego del estallido de la Revolución rusa, 1917
Seguidores bolcheviques distribuyendo periódicos el primer día de sesión de los soviets en Moscú, luego del estallido de la Revolución rusa, 1917

La 1ª Guerra Mundial fue decisiva. En un encuentro  en Zimmerwald en 1915, trató de convencer a los socialistas occidentales de adoptar la consigna “Transformar la guerra imperialista en guerra civil”, pero no lo consiguió. Sin embargo, se convirtió en primera figura internacional, y con sus obras, especialmente El desarrollo del capitalismo en Rusia, El imperialismo, fase superior del capitalismo o El estado y la revolución redimensionó la doctrina marxista. De hecho, el movimiento comunista se conoció también como marxista leninista.

La Revolución rusa fue el comienzo de una nueva era en Rusia, dirigida por Lenin y apoyada por León Trotsky y muchos otros. Poco antes, Kerenski, encargado del gobierno provisional, lo mandó detener y Lenin tuvo que volver a huir, pero ésta sería la última vez, pues el 2 de octubre volvió a entrar en Rusia y el 7 estalló la insurrección. Al día siguiente fue nombrado jefe de gobierno y lanzó su famosa proclama a obreros, campesinos y soldados: «construir el socialismo dentro de la revolución mundial».

León Trotsky, Vladimir Lenin y Lev Kámenev. Moscú, 1920
León Trotsky, Vladimir Lenin y Lev Kámenev. Moscú, 1920

La importancia de llamarse Lenin

¿Cuál es la verdadera dimensión del legado leninista? Podemos hacer un pequeño análisis en dos vertientes: positivas y negativas.

Positivas

La Revolución rusa fue un sueño inconcluso, pero en cierto modo generó presión en el resto del mundo para que se mejoraran las condiciones de todos los trabajadores; de hecho, el movimiento sindical se benefició y se alimentó de los análisis sobre el Estado y el poder político y económico hechos por Lenin.

Negativas

Toda historia tiene dos caras. El sueño marxista leninista contenía también dentro de sí la pesadilla estalinista o autoritaria. Los llamados “socialismos reales” han dejado suficiente y triste constancia de ello en la historia.

No sabemos si Lenin hubiera sido un buen dirigente porque murió pocos años después de haber instaurado el comunismo en Rusia, y prácticamente en plena guerra civil, por lo que las decisiones que le tocó tomar estuvieron basadas en la guerra. Murió el 21 de enero de 1924.

caída lenin

Pero de lo que estamos seguros es de que con su enfoque de la doctrina marxista dividió al mundo en dos bloques. Y en un momento dado hubo más gente viviendo en el lado comunista (la extinta Unión Soviética, China, Corea del Norte, Vietnam, Europa oriental, Cuba…) que en el otro.

¿Te interesó este artículo? Lee también sobre las aldeas Potemkin, ya que estamos con los rusos.

Imágenes: Anton Kuper, Hossam el-Hamalawy, rosaluxemburg, Recuerdos de Pandora, Gaspar Serrano

4 Comentarios

  1. Sobre la consigna de «construir el socialismo dentro de la revolución mundial» cabría hacer aclaraciones, ya que mientras que Lenin comprendía la posibilidad de comenzar la revolución por uno o varios países y extenderse a la larga, Trotsky consideraba que sólo realizándola en todos más o menos a la vez, y manteniéndola candente en los primeros hasta que los últimos llegaran, ésta tendría sentido: de lo contrario fracasaría. Esto es sólo un ejemplo de los muchos combates entre Lenin y el trotskismo, que no son para nada colaboradores (sólo y brevemente al inicio de la revolución) sino enemigos acérrimos, llegando a considerarlos el propio Lenin como «enemigos de la revolución» y «agentes del imperialismo», cosa que de hecho eran x)

    Sobre la pesadilla estalinista tampoco estoy de acuerdo, pero es otra historia! Enhorabuena por el blog! 😀

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here