Si eres un apasionado de las temáticas del espacio y disfrutas barajando la posibilidad de vida fuera de las fronteras de nuestro planeta, seguro que lo que hoy te traemos en Supercurioso será de tu interés. Recientemente el mundo ha vivido una revolución con el descubrimiento de una supuesta mega estructura extraterrestre, situada alrededor de una estrella que se encuentra a 1.500 años luz de distancia. La estrella se llama KIC 8462852 y, el fenómeno revolucionario, «esfera de Dyson».

La esfera de Dyson es la teoría que tomaron algunos científicos para explicar las modificaciones en el brillo emitido por la estrella KIC 8462852. No obstante, los astrónomos que la vigilaban se han llevado una gran sorpresa. Durante los últimos cinco años, esta estrella se había mantenido constante, sin ningún tipo de alteración en su comportamiento, pero, de repente, perdió un 70% de su brillo para, dos días después, volver a la normalidad. Después de esta conducta anómala, se empezaron a tejer hipótesis sobre qué pudo haber ocurrido. ¿La más original? La esfera de Dyson.

¿Qué es la Esfera de Dyson? El origen de la teoría

La Esfera de Dyson. Una megaestructura extraterreste

Las primeras luces sobre esta teoría las hallamos hacia el año de 1960, cuando el físico Freeman Dyson publicó una investigación titulada «Búsqueda de fuentes estelares artificiales de radiación infrarroja». Esbozó entonces un trabajo basándose en el consumo energético de la humanidad. Para el año de 1973, la humanidad consumía 54.335 kilovatios por hora. Para el 2012 este número se había elevado hasta los 104.426 kilovatios, y no hay ningún indicio de que esta cifra vaya a decrecer, sino todo lo contrario.

Por su parte, el astrofísico ruso Nikolai Jardashov, en el año de 1964, habló de una sociedad que llegará a consumir todos los recursos naturales del planeta, con el fin de sostener su consumo energético. Considera Kardashov que, en virtud de que la Luna, Marte o Venus, no podrían satisfacer estas necesidades, el único ente capaz de proveer la energía necesaria para mantener los requerimientos energéticos de la tierra, es el Sol.

Es justo después de este planteamiento se incorpora la teoría de Dyson: la construcción de una esfera que pueda recoger toda la energía que proviene de una estrella, y encerrar su luz de forma permanente. Aunque pueda parecer algo fantasiosa, la idea proviene de un estudio científico complejo y muy ambicioso. Este expone la posibilidad de construir una estructura que rodee la estrella en cuestión y que, mediante el uso de paneles solares, pueda convertir en electricidad toda la radiación que de ella desprende.

Claro que, de la teoría a la práctica hay un camino que no siempre puede materializarse. La construcción de una esfera de Dyson involucraría complejidades logísticas muy grandes. Sería necesaria una cantidad de material tan enorme, que se calcula que ni con el uso de todos los planetas, cometas y satélites del sistema solar sería suficiente. También la propia gravedad implicaría un problema: si se coloca muy cerca de sol, este acabaría abrasándola y destruyéndola. Si, por el contrario, se hiciese muy lejos, se incrementaría la cantidad de material necesario para su construcción.

Aplicando la teoría de la esfera de Dyson, lo que dicen quienes la defienden es que pudo haberse hecho un camino recortado: una estructura que no rodee por completo a la estrella, pero que le permita recoger la energía suficiente, es decir, una nube o anillo de Dyson. Se estima, para sus defensores, que este planteamiento puede ser viable en el análisis de lo sucedido con la estrella KIC 8462852, pues la luz emanada de ella y recogida por el telescopio, presentó una intermitencia propia de un objeto que deja pasar la luz de la estrella pero que la tapa con frecuencia.

¿Qué otras hipótesis pueden explicar lo sucedido?

 La Esfera de Dyson. Una megaestructura extraterrestre

Los investigadores más conservadores ya manejan una serie de hipótesis que pueden dar una explicación menos disruptiva a lo que ocurrió con la estrella KIC 8462852. Sin embargo, no logran ser lo suficientemente convincentes como para zanjar el asunto con una explicación aceptada por todos.

La hipótesis de mayor fuerza plantea que una gran nube de polvo o un planeta de grandes dimensiones, puede haberse movido hasta pasar por el frente de la estrella, lo que significaría un corte o intermitencia en la visualización de su brillo. Sin embargo, según los cálculos, ni siquiera un planeta enorme como Júpiter podría ocultar más del 1% de una estrella del tamaño del sol. Y la KIC 8462852 es ¡casi tres veces y media más grande!

Todos estos desencuentros en las hipótesis que intentan explicar lo sucedido con la estrella KIC 8462852, hacen que se mantenga viva en la mente de los más arriesgados, la conjetura que ha dado la vuelta al mundo: ¿Puede ser este fenómeno la muestra de que fue construida una estrella de Dyson por extraterrestres? Hasta ahora, lo extraño del suceso, lo hace inclasificable y libera las posibilidades de los más osados.

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