Los leggins levantan más de una ceja en su andar y en la mayoría de los códigos de vestimenta de situaciones sociales. Su historia real, sin embargo,  es divertida y colorida, y sin duda merece un momento en el centro de atención ¡Aquí te lo contamos!

¿Cuál es la historia de los leggins?

Aunque lo creas una moda nueva, lo cierto es que han estado alrededor por casi medio siglo. Obviamente, han evolucionado sus formas, colores e impresiones, pero se han convertido en un clásico.

Fue en los años 60, cuando los leggins brillantes se convirtieron en el último grito de la moda femenina, relegando las faldas. Fue más tarde, en los movidos años 70, cuando se popularizaron entre las celebridades, y luego, en los 80 Jane Fonda los convirtió en su aliados para los vídeos de ejercicios. Luego, en los 90 y principios de los 2000, Britney Spears y Lindsay Lohan le agregarían una mala reputación.

¡Te lo contamos! La historia de los Leggings
La historia de los leggins se remonta a los años 60

Como puedes ver, los leggins han sido una variable constante de la moda por décadas. Incluso hoy en día, seguimos siendo leales a ellos.

Perom ¿cómo nacieron los leggins?

El químico Joseph Shivers creó la lycra en un laboratorio de ciencias, y en 1959 los primeros leggins se comercializaron en los grandes almacenes. En los años 60, los diseñadores  de moda estaban abrazando la silueta elástica, pero no de la manera que estamos acostumbrados hoy en día. Los leggins se usaban justo como pantalones. En aquel entonces, no eran tan ajustados como para pasar por pantimedias, sino más bien eran pantalones elásticos con pliegues que corrían por la pierna, diseñados para ser ropa 100% deportiva.

«Los leggins se pusieron de moda gracias al terremoto juvenil, cuando los jóvenes realmente decidieron que no querían vestirse como sus padres y comenzaron a experimentar más con la moda», dijo José Blanco, autor de Ropa y Moda: Moda Americana de pies a cabeza.

A finales de los 70, los leggins eran la prenda oficial de la juventud para ir de fiesta. En este caso, eran leggins  tan brillantes que casi podrías verlos desde el espacio, diseñados exclusivamente para las fiestas setenteras y hacer competencia a las bolas disco, en ningún caso para ir formal.

Hoy en día, son prendas de vestir reservadas para una tónica más relajada, pero esto no quiere decir que no se usen en otras ocasiones. La moda sigue dando cabida a formas de expresión y los leggins siguen siendo una prenda cómoda, preferida por muchos, y odiada por muchos otros.

¿Qué te ha parecido la historia de los leggins? Si te ha gustado, ¡no dejes de compartirla!

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Imágenes: HannahWells; Unsplash

2 Comentarios

  1. Me ha encantado leer tu artículo. A mi me fascinan los leggings. Los uso tanto para hacer deporte como para arreglarme, desde un look informal a uno más arreglado, y siempre cómoda!

  2. Muy interesante tu post! La verdad es que no conocía la historia que había detrás de las mallas o leggins. A mi me parece que es la prenda ideal por dos razones:
    1 La comodidad que nos ofrecen, para el día a día y para el deporte.
    2 La versatilidad de esta prenda, que combina perfecto con looks casual y deportivos.
    También me gustaría decir que son una opción super cómoda en la versión para premamá embarazada, ya que necesitamos estar bien cómodas en esa etapa.
    Un saludo!!!

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