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Seguro que has visto y leído muchas historias en las que aparece la temida peste negra. ¿Quieres saber exactamente en qué consiste esta enfermedad, o por qué fue tan grave? De esto vamos a hablar en este artículo.

La temible «muerte negra»

La peste negra, también conocida como muerte negra, fue una epidemia de peste bubónica que apareció en Europa a mediados del siglo XIV. Esta peste fue la plaga más terrible en la historia de Europa.

La peste en Ashdod, cuadro de Nicolas Poussin, 1630
La peste en Ashdod, cuadro de Nicolas Poussin, 1630

Los historiadores estiman que en tres años la plaga mató al menos a un tercio de la población europea. Su gravedad se debió en parte a la baja resistencia de la gente a la enfermedad y la malnutrición.

Síntomas de la peste negra

La plaga tuvo tres formas principales. Una afectaba a los pulmones y provocaba expectoraciones sangrantes. Otra estuvo marcada por grandes granos en el cuello, las axilas y la ingle. Mientras que la tercera forma infectaba la sangre. Casi todas las personas afectadas morían a los tres días, y muchos en las 12 primeras horas.

Ilustración de la Peste en la "Chronicles of Gilles Li Muisis" (1272-1352). Bibliothèque royale de Belgique, MS 13076-77, f. 24v.
Ilustración de la Peste en la «Chronicles of Gilles Li Muisis» (1272-1352).

Las enfermedad era transmitida por las ratas, que se la transmitían a las pulgas, la cuales contagiaban a las personas. La plaga se contagiaba también por las personas que llevaron la enfermedad en sus pulmones.

Inicio y propagación de la pandemia

La peste negra probablemente comenzó en Turkestán antes de extenderse a Europa y África. En 1346, la peste apareció en un puerto del Mar Negro en Crimea. En los años siguientes, los comerciantes la llevaron a Sicilia, desde donde se extendió por toda la península italiana. La peste asoló Francia y las Islas Británicas en 1348. A finales de 1350, se había extendido a Alemania, Escandinavia y la mayoría de los demás países de Europa. La peste negra alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1352, matando un tercio de la población continental.

La epidemia provocó terror e histeria entre las masas. Los judíos fueron acusados ​​de envenenar pozos y muchos fueron masacrados. Algunas de las personas se unieron a un nuevo culto religioso, los flagelantes, que creían que la plaga era un castigo de Dios por los pecados de la gente, y se azotaban a sí mismos para ganar la misericordia de Dios.

La peste reapareció en forma menos violenta tres veces más antes de finalizar el siglo XIV, y entre 1400 y 1700 reapareció muchas veces, aunque nunca con la ferocidad que tuvo a mediados del siglo XIV.

Consecuencias

La peste negra aceleró la desintegración de la sociedad medieval. La agricultura llegó casi a un punto muerto. La producción cayó, los alimentos comenzaron a escasear y los precios subieron.

Muchos campesinos y obreros murieron, por lo que los trabajadores también comenzaron a escasear, y los salarios se elevaron. Durante la confusión muchos siervos dejaron sus señoríos, por lo que la sociedad feudal entró en crisis.

Se aprobaron leyes que sirvieron para congelar los salarios y los precios, y los gobernantes trataron de forzar siervos a regresar a su antigua servidumbre feudal. Como resultado, estallaron revueltas campesinas en Inglaterra, Francia, y en otros lugares.

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