En Supercurioso te hemos contado sobre algunas de las leyendas más famosas de la cultura egipcia, una civilización que sin duda alguna sigue cautivando al mundo entero con sus asombrosas y míticas historias.

El faraón Esnofru

Cuenta la leyenda que el Faraón Esnofru fue uno de los reyes más bondadosos que llegó a tener Egipto, siempre estaba al pendiente de que a su pueblo nunca le faltara el alimento y de que los campos estuvieran productivos.

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Una  calurosa tarde el Faraón estaba sumamente aburrido, se preguntó qué podría hacer para divertirse un rato, por lo cual llamó al jefe de los magos Dyadyaemanj. Cuando éste se presentó ante él, le preguntó: ¿Para qué necesita mis servicios el Señor de Egipto?, a lo que el Rey contestó: ¿Qué entretenimiento me aconsejas?

Entonces el mago le propuso hacer un paseo en barco junto a las más hermosas mujeres de la ciudad, así mientras ellas remaban él podría deleitarse observando su belleza, al faraón le pareció una excelente idea por lo cual no perdió en tiempo en organizar el paseo.

La joya perdida

Mientras el faraón se encontraba esperando en la barca, vio con sumo placer como llegaban una veintena de jovencitas para comenzar su tan ansiado paseo. Una de las jóvenes llamó poderosamente la atención del faraón, era la remera principal y, sin duda alguna, la más hermosa destacaba, además porque tenía un hermoso colgante alrededor de su cuello, color turquesa y con forma de pez.

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Así comenzó el viaje, el rey se sentía muy satisfecho con el consejo del mago, el poder observar a esas hermosas jóvenes con un imponente paisaje de fondo lo hacía sentir muy pleno. Fue entonces cuando se escuchó un extraño sonido y el llanto de una mujer se hizo cada vez más audible, se trataba de la hermosa chica con el colgante turquesa, el mismo había caído al mar y la joven estaba inconsolable. Otras compañeras se lanzaron al agua con la esperanza de rescatarlo pero no tuvieron éxito.

En vista de esa situación, el faraón le ofreció a la joven otra joya a modo de reemplazo, pero ésta lo rechazó. Argumentó que el colgante que había perdido tenía un gran valor sentimental para ella, ya que su novio se lo había obsequiado.

El faraón Esnofru no quería que nadie fuera desdichado, por lo cual se dirigió al mago para que con sus increíbles poderes recuperara la tan preciada joya. Fue así como Dyadyaemanj comenzó a buscar en sus libros de magia sin mucho éxito, hasta que leyó unos jeroglíficos de la Casa de la Vida, en donde encontró la respuesta que estaba buscando.

Luego volvieron al lugar donde se había perdido la joya, estaban presentes el faraón Esnofru, el mago Dyadyaemanj y la remera. El mago comenzó a pronunciar unas palabras y el mar se abrió en dos ante los ojos de todos y allí se encontraba la joya en el fondo del mar, el mago bajó a buscarla y rápidamente se la entregó a su dueña.

La mujer no tuvo suficientes palabras para agradecerle al faraón por ser tan generoso, a partir de allí comenzó a hablarse de los increíbles poderes del mismo. La magia del faraón era tan poderosa que podía obrar milagros.

¿Qué te ha parecido la historia de El faraón Esnofru y la joya perdida? Si te gustan esta clase de historias y leyendas, no puedes dejar de leer las 7 Hathores y los hijos de Nut.

1 Comentario

  1. […] la leyendas mas antiguas del Mediterráneo desarrolla la existencia de seres gigantes con un solo ojo en el centro de su frente. Se trata de los cíclopes en la mitología griega. HomeroHesíodo y otros autores clásicos nos hablan de esta raza de gigantes en sus obras. Los historiadores se han preguntado de dónde sacar la idea de los ciclos y si realmente pueden existir en una etapa prehistórica. Vemos lo que dicen. […]

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