Gustav Klimt. Puede que tú seas una de esas raras excepciones. Una persona que no siente especial predilección por este pintor simbolista austríaco. Pero la verdad, es que sus obras son quizá las más admiradas por las grandes masas y también por la crítica. Nos fascina su composición de «El beso», esa imagen envuelta de magia dorada y sutil romanticismo que decora ya millones de tazas, camisetas y otros objetos cotidianos con los que tener siempre cerca una de las obras más especiales de Gustav Klimt. Incluso existe una Barbie basada en su personaje femenino del el «Retrato de Adele Bloch-Bauer».

Pero lo creas o no, existen tres razones básicas por las que nos sentimos atraídos por este tipo de pintura. ¿Quieres conocerlas?

La fascinación por la obra de Gustav Klimt

1. La sexualidad
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Friso de Beethoven

Seguro que ya lo intuías. Los cuadros de Klimt destilan una sensualidad femenina que traspasa el lienzo y que hace bombear las pinturas. Bien es cierto que son muchos los artistas que usaron el cuerpo femenino como inspiración, de hecho el propio Klimt estuvo muy influenciado por autores como Rodin e Ingres, pero en él, la figura del la mujer es algo diferente. Fue su musa. Y la dotó de una elegancia absoluta, y de un provocativo descaro…

Klimt jugó como nadie con la sensualidad y la sexualidad. Deseaba ofrecer al público una nueva visión sobre el sexo donde no existiera el pudor o la vergüenza. El cuerpo de la mujer era la cúspide del arte y de ese modo logró demostrarlo a la sociedad austriaca de su época. En ese mismo momento, el propio Sigmund Freud también revolucionaba al mundo con «Tres ensayos para una teoría de la sexualidad», un libro que despertaba, por así decirlo, nuevas actitudes… nuevas visiones.

2. El oro
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Serpientes de agua

Fíjate bien en los cuadros de Klimt. Son como una ensoñación, como una visión envuelta en destellos dorados donde la mujer reluce con una media sonrisa llena de tibieza y provocación. Ahí donde los cuerpos se enredan entre fascinantes colores… esos que en ocasiones, nos asaltan como cuando acabamos de abrir los ojos a la mañana tras un profundo sueño. ¿Es real lo que veo?

Es el dorado. Tal y como nos dice uno de los máximos expertos en la obra de Gustav Klimt, Alfred Weidinger, la gente se siente atraída por el oro y este artista lo sabía bien. Tal vez te sorprenda, pero hemos de recordar que Klimt también era un hábil orfebre y que sabía trasformar los metales como ningún otro artista de su generación. De hecho, su formación artística se nutrió en la Escuela de Artes Aplicadas y no en la Academia de Bellas Artes de Viena.

Sabía que dotar a sus cuadros de tonalidades doradas cautivaban aún más a los espectadores. Y más aún, le encantaba trabajar con metales preciosos y joyas siempre que sus clientes, tuvieran bastante dinero como para darle la oportunidad. De ahí que realizara increíbles mosaicos para millonarios austriacos, donde su arte, alcanzaba la máxima expresión.

3. La moda
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Emily Flöge

Gustav Klimt tuvo muchas amantes. Tal vez te asombre debido a su imagen humilde y de atractivo discreto (sí, es el caballero de la imagen de abajo con un gato en brazos). Pero la devoción que sentía por la figura de la mujer lo convirtió en una de las figuras más influyentes entre la alta sociedad austríaca. Y una de sus mejores amigas, y también amante, fue Emilie Flöge.

¿Y quién era esta dama? Una reputada diseñadora de moda. Tenía un conocido salón de estilo modernista en Mariahilfer Straße, donde presentaba fascinantes colecciones de moda muy influenciadas a su vez, por las tendencias de la época, por otros diseñadores como Coco Chanel o a Christian Dior que Emilie, conocía bien.

Era una mujer de personalidad interesante que, durante toda la vida, influyó notablemente en los cuadros de Gustav Klimt. En las ropas que sus mujeres llevaban, y en los acertados colores. El cuadro de «El Beso», por ejemplo, dispone de una gran influencia en materia de moda de la elegante Emilie Flogë.

Así que ya sabes, la atracción que sentimos por todos estos cuadros no es en absoluto casual. Responde a interesantes matices que este artista supo conjugar con maestría y la más afinada de las inteligencias.

Imagen de Gustav Klimt

Y tú ¿también te declaras admirador/a de Gustav Klimt? Si es así te invitamos a conocer más obras y aspectos interesantes de este artista: «Gustav Klimt Museum»