¿Quién emite los designios de lo que será la historia? ¿Cómo la forjan las naciones? No hay duda que las razones son muchas y se combinan en un prisma que recibe todos los factores y emite un solo trazo a su otro lado. Walter Benjamin consideró a la historia como un enorme cristal proteiforme, donde únicamente era posible ver con la luz de una linterna en una sola ocasión por oportunidad y en línea recta. Algunas historias llevan la mancha de la sangre en ellas y a España ha de parecer familiar esa marca. Hoy en Supercurioso traemos la historia de Rafael del Riego, un insurrecto que luchó por un futuro más justo, que atravesó múltiples cuitas y quien al sazón de la traición transcurrió sus últimas horas. El General Riego, precursor del liberalismo en España.

Rafael del Riego, un héroe ignorado de la historia

1. Primeros años

Rafael del Riego | Primeros años

Rafael del Riego Flórez nació en 1784, bajo el cobijo de una familia hidalga asturiana. Pese a que su familia no contaba con muchos recursos, consiguió recibir una buena educación y fue graduado por «Leyes y Cánones» de la Universidad de Oviedo. Posteriormente, en 1807 viajaría a Madrid y allí se enlistó en la Compañía Americana de Guardias de la Real Persona, un regimiento bastante popular para su época.

2. General del Riego en la Guerra de Independencia

Rafael del Riego | General del Riego en la Guerra de Independencia

Había iniciado la guerra por la independencia entre los españoles y las fuerzas de José Bonaparte y a nuestro protagonista le correspondió un significativo ascenso como capitán en la división del general Acevedo, para posteriormente llegar a ser su ayudante personal. En Noviembre de 1808 las tropas españolas sufrieron una significativa derrota en la batalla de Espinosa de Monteros y allí Rafael del Riego fue apresado y posteriormente enviado a Francia en donde estuvo en varios centros carcelarios durante cinco años, incluso también estuvo en Holanda e Inglaterra. Durante este tiempo el general Riego se permearía por las ideologías liberales más radicales y poco a poco se dejaría seducir por ellas.

Cuando finalmente consiguió volver a España, el general Riego se apresuró a jurar la Constitución liberal de Cádiz, esto ocurriría en 1814, pero el destino es aciago y este liberalismo que tanto anhelaba nuestro protagonista veía ante él otro gran impedimento. Terminaba el régimen del hermano del belicoso Napoleón Bonaparte y ahora se instauraba el Rey Fernando VII en el trono, quien desechó la Constitución y restauró el absolutismo en España.

3. General Riego: El rebelde

Rafael del Riego | El rebelde

Ante la situación y el carácter despótico del rey frente a la Constitución, las cuales, además, procedieron con la persecución de quienes tuvieran fijación por el liberalismo, el general Riego decidió bajar la cabeza y guardar silencio para continuar su vida militar. Esto no sería el fin de Rafael del Riego, pues rápidamente empezaría a vincularse con grupos clandestinos que perseguían también el liberalismo y en 1819 se vincularía con la masonería.

Las logias masonas fueron una de las más importantes herramientas contra la lucha absolutista, por su mismo carácter de sociedad secreta en donde los miembros se reunían y conspiraban. A partir de aquí se gestaron múltiples intentos de lanzamiento, los que recibieron el nombre de pronunciamientos, pero nada que diera un resultado satisfactorio, incluso en una ocurrida en Enero de 1819 dejó a su paso la ejecución de 18 implicados.

Por suerte para los rebeldes, en el mismo año, pocos meses después, Fernando VII decidió organizar una escuadra de 20.000 hombres para enviarlos a enfrentar las fuerzas independentistas en las colonias españolas (recordemos, por ejemplo, que desde 1815 hasta este año se llevaba a cabo la Reconquista de la Nueva Granada, mejor conocida como el Régimen del Terror, la Campaña Libertadora pondría fin al dominio español), entre estas se encontraba Rafael del Riego. Había una inconformidad generalizada, la mayoría de los hombres no quería surcar el mar a una tierra que muchos no conocían y morir por causas que no les importaban, la piedra angular de esto fue ver la llegada de las naves que los transportarían, las cuales se encontraban en deplorables condiciones.

Lo anterior ocurrió finalizando 1819 y los rebeldes tomaron su oportunidad allí, hicieron concilios, convencieron milicianos, tranzaron con la población civil y así el 1 de Enero de 1820 en la mañana se llevó a cabo el alzamiento de las tropas dirigidas por el General del Riego en Las Cabezas de San Juan. Sin duda alcanzaron un éxito inicial, aunque mientras más corría el tiempo Rafael del Riego hallaba menos apoyo en la población civil y falta de moral de sus hombres, esto hizo que, a pesar de no haber sido sofocado, el movimiento se dispersara y varios rebeldes buscaran refugio en las montañas de Extremadura.

4. Una nueva oportunidad

Con menos de 50 hombres a su mando, el general Riego estaba dispuesto ya a rendirse, pero entonces llegó la buena nueva: A la voz de la revuelta en Andalucía propiciada por él, Galicia decidió alzarse en armas y posteriormente más ciudades en toda España, la revolución respiraba de nuevo. En todas partes se proclamaba la Constitución de Cádiz y las arengas de «¡Viva el Rey Constitucional!» se hacían cada más latentes, particularmente Cádiz no corrió con la misma suerte, pues allí las tropas del rey procedieron a masacrar a un enorme número personas que se hallaban protestando.

Mientras tanto en Madrid, el rey se sentía más asediado, en poco tiempo los insurrectos llegarían a la ciudad y todo terminaría mal, por lo que decidió hacer concesiones: «Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional«, fueron las palabras que Fernando VII ponía manifiestas en su proclama y que la historia después designaría como el claro ejemplo de la hipocresía. Sin embargo en 1820 se aprobó la constitución Liberal y nuestro héroe, Rafael del Riego, podría sentirse tranquilo… Pero sólo por un tiempo.

5. Trienio liberal y traición

Rafael del Riego | Traición

Pero aunque el rey hubiera firmado y aprobado la Constitución de Cádiz, todo el tiempo estuvo conspirando contra ella, hasta que finalmente en 1823, recibiendo apoyo de las monarquías absolutistas de Europa, logró instaurar nuevamente el absolutismo y desechar el liberalismo.

Mientras tanto, el General Riego era un héroe aclamado, ocupó múltiples plazas, hasta que en 1823 al notar toda la situación marchó a Cádiz e intentó luchar contra la represión monárquica, el resultado no sería grato, pues fue malherido, posteriormente abandonado por sus tropas y finalmente apresado. Duró apresado un largo tiempo y se le impuso una dieta devastadora que lo destruyó físicamente, luego fue conducido a Madrid, derrotado moral y físicamente y el rey le ordenó arrepentirse de su revuelta y su traición ante la realeza, a lo que, después de un tiempo, se arrepintió.

Finalizaba así el último tramo de la vida de Rafael del Riego y, aunque pidiera disculpas al rey, esto no le fue de ayuda y fue condenado a morir en la horca, mientras los ciudadanos que antaño lo apoyaban, hoy lanzaban injurias contra él. La vida no es justa, pero la injusticia no es eterna.

Ese ha sido nuestro artículo sobre el general Riego, un desafortunado héroe que pereció luchando por lo que él consideró justo. ¿Te gustó el artículo? ¡Déjanos tu comentario!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here