Con tanto estrés como el que experimentamos actualmente en nuestra sociedad, en continuo movimiento sin descanso alguno, nuestro cuerpo y mente requieren de la concesión de algún momento de máximo disfrute y relax en el que poder retomar el contacto con uno mismo y con sus más allegados.

Es por ello que el mundo del spa exterior o jacuzzi empieza a desarrollar un rol indispensable en la vida de muchos de nosotros, como sistema de escape a la rutina, ¿pero sabemos realmente qué es un spa?

Cómo mantener tu spa exterior en buenas condiciones

Spa en buenas condiciones 2

¿Spa o Jacuzzi?

Primeramente cabe destacar que el término spa y jacuzzi son equivalentes, ya que ambos se pueden utilizar indistintamente para denominar esas pequeñas “piscinas” de hidromasajes perfectas tanto para un uso profesional como particular. A su vez, la estructura de estos dispositivos está compuesta por un chasis interior que permitirá que el usuario tome asiento. En función del número de personas con las que deseemos compartir este momento, habrá más o menos asientos.

Además, todo spa exterior dispone de un sistema de filtración y calefacción. El sistema de filtración permite depurar el agua para asegurar una higiene fiable y diaria, mientras que la calefacción nos proporciona la posibilidad de regular la temperatura del spa, pudiendo disfrutar de él durante cualquier época del año.

Consejos para un correcto mantenimiento del spa exterior

1. REGULACIÓN DE PH

Un valor correcto de PH para un spa se ubica entre los valores 7,0 y 7,4. En el mercado existen diversos productos que permiten mantener una buena estabilidad en el nivel de acidez y alcalinidad del agua (la capacidad de ésta para neutralizar ácidos).

2. UN FILTRO LIMPIO

Es fundamental extraer toda la suciedad que se haya podido quedar acumulada en el filtro, para garantizar su correcto funcionamiento, esencial a la hora de evitar el cúmulo de residuos que puedan afectar a nuestra salud.

3. EVITAR LA CAL

Recurrir a productos que permitan evitar o subsanar esos puntos de incrustación de cal sobre la estructura de nuestro spa, a la par que protegen el metal de los tubos de filtración y reticulación de una posible corrosión.

Más consejos…

  • Cambiar el filtro al menos 1 vez al año.
  • Cambiar el agua cada 3 meses.
  • No usar el spa en caso de lluvia y/o tormenta eléctrica.
  • Recurrir al bromo a la hora de desinfectar el agua.
  • Aplicar desincrustadores para mantener las cañerías libres de moho.
  • Y, por último, es importante una vez terminada la sesión del spa, desconectarlo, porque de lo contrario, la bomba sigue funcionando y puede llegar a dañar el motor.

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