Tragasables, acróbatas que arriesgaban su vida y ayudaron a la ciencia
Valora este post

Ni había ni hay truco cuando ves a un tragasables. Realmente se “tragan” los objetos punzantes que introducen por su boca. Si quieres saber cómo lo hacen y el riesgo que corren, acompáñanos a conocer a estos extraordinarios faquires cuya habilidad utilizaron los médicos de finales del siglo XIX y principios del XX. Descubre a los Tragasables, los acróbatas que arriesgaban su vida y ayudaron a la ciencia.

Tragasables, los acróbatas que arriesgaban su vida

Suscríbete a nuestro Youtube | Gana una tarjeta Amazon 100$
Suscríbete a nuestro canal de YouTube y disfruta de las mejores curiosidades en vídeo. Además, cada mes, ¡Sorteamos una tarjeta Amazon de 100$ entre los suscriptores más activos. ¿Quieres ser tú? 👉🏻 Haz clic y Suscríbete Ahora

Los tragasables era acróbatas de feria o artistas circenses que arriesgaba su vida para deleitar al público. El peligro del tragasables reside en la proximidad del acero a órganos vitales internos cuando ejecutan su arte. Además, tienen un handicap extra, la gente piensa que hay truco, y realmente no es así. Tragar una espada requiere un largo entrenamiento, mucha paciencia, precisión y determinación.

Tragasables, acróbatas que arriesgaban su vida y ayudaron a la ciencia

El arte de tragar espadas dio comienzo en la India hace miles de años y de allí pasó tanto a China como a Grecia y la Antigua Roma, donde fue muy popular en las fiestas. Fueron los faquires, unidos a los sacerdotes, los que iniciaron este tipo de espectáculo para demostrar que tenían la protección de su dios. En Japón también fue un exitoso espectáculo que podía verse en las calles junto con otros malabares y acrobacias y fue adoptado por los derviches de Oriente Medio, de donde viajó durante el siglo XIII a la Europa Medieval siendo en algunos lugares prohibido por la Iglesia y sus practicantes procesados.

Es una de las habilidades circenses que requiere más preparación, tanto física como psicológica. Lo primero es dominar el reflejo nauseoso que el organismo ejecuta para preservar nuestra vida y una vez se ha conseguido y los sentidos están adormecidos se procede a trabajar la hiperextensión del cuello ya que la cuchilla del sable ha de pasar más allá del esfinter faríngeo, caminar por el esófago alineada con la apertura cardíaca y al final llegar al estómago. Algunos tragasables comen o beben antes de comenzar la exhibición para que el estómago se alinee verticalmente y por tanto sea más fácil conducir la espada.

Tragasables, acróbatas que arriesgaban su vida y ayudaron a la ciencia

El peligro está en que la espada pasa a pocos milímetros de la aorta, los pulmones y el corazón. Con frecuencia hay laceraciones que producen hemorragias internas y perforaciones que pueden afectar tanto al estómago como a los pulmones u otros órganos. Se calcula que desde 1880 se han reportado por lo menos 29 casos de defunción por deglutir sables.

Desde finales del siglo XIX los médicos vieron en las habilidades de los tragasables una posibilidad inesperada de estudiar lo que ocurría en el esófago y el estómago como si realizaran una endoscopia. En 1868 el médico alemán Adolf Kussmaul realizó una esofagoscopia a un tragasables. Le hizo tragar un tubo rígido de 47 cm., espejos y una diminuta lámpara de gasolina; esto le permitió estudiar tanto el esófago como el fondo del estómago del tragasables. Otros médicos utilizaron también las habilidades de estos faquires para realizar avances científicos y en la actualidad se estudian sus procedimientos para intentar solucionar los problemas de personas con dificultades para tragar, como la disfagia o la acalasia.

Tragasables, acróbatas que arriesgaban su vida y ayudaron a la ciencia

¿Sabías que los tragasables realmente “tragaban” las espadas? Si conoces alguna curiosidad más sobre estos increíbles artistas circenses, ¡compártela con nosotros!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here