Xochipilli | 12 curiosidades del dios mexica del amor, el placer y la belleza
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Si sigues habitualmente nuestra web, que esperamos que así sea, ya sabrás muchas curiosidades de la mitología mexica. Este pueblo mesoamericano se ubicó en Centroamérica, en los territorios que ahora conocemos como México. También eran conocidos como el pueblo azteca, siendo su mitología una de las más ricas de toda la historia antigua. En este artículo te hablaremos de una de sus deidades más destacadas, cuyo nombre era Xochipilli.

El significado literal de su nombre es “príncipe de las flores” y es el dios del amor, la belleza o el placer, entre otros. Como verás, esta deidad representaba a muchos colectivos muy diferentes entre sí. Gracias a este artículo, descubrirás todas las curiosidades de Xochipilli, el culto que se le realizaba o cual era su apariencia. ¡Descúbrelo!

Xochipilli | 12 curiosidades del dios mexica del amor, el placer y la belleza

Cómo era Xochipilli: Escultura hallada en Tlalmanalco

Xochipilli

1. La imagen que se tiene de esta curiosa deidad se tiene en gran parte gracias a la escultura que actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Antropología en México gracias a la generosidad del historiador Alfredo Chavero que la donó.

2. En la escultura del Museo Nacional de Antropología mexicano, Xochipilli aparece representado con una especie de argollas en las manos y con una máscara en la cara. Esta muestra un rostro desfigurado en una verdadera mueca de éxtasis, provocado por los hongos alucinógenos que según la leyenda el dios tomaba.

3. En esta figura, Xochipilli está sentado sobre una especie de brasero con plantas de tabaco y hongos. Sustancias que eran sagradas y que producían una extraña sensación a todo aquel que las consumía, eran lo más parecido a la droga que conocemos en nuestros tiempos. En la época en la que se adoraba al dios Xochipilli, los hongos servían para contactar con los dioses.

4. En esta valiosa estatua de Xochipilli, encontrada a los pies de un volcán, también figuran grabados de antiguos fármacos o medicamentos que ayudaban a curar enfermedades de la época. Por lo que la efigie, además de tener un valor material incalculable, también nos ayuda a comprender mejor la manera de combatir las enfermedades que tenían los mexicas.

Culto a Xochipilli

A pesar de ser el dios de las flores, el arte y todas las cosas bellas, los sacrificios humanos también estaban presentes en sus celebraciones. Al igual que en la mayoría de ceremonias en las que se le rendía culto a otros dioses, había víctimas mortales que se ofrecían como tributos.

Xochipilli

5. Xochipilli tenía según esta mitología una hermana gemela, también diosa,  llamada Xochiquétzal. Esta es, resumiendo, su versión femenina.

6. Entre los múltiples cánticos y ofrendas de flores en su honor, los seguidores más fervorosos de Xochipilli llevaban a presos encadenados o a vírgenes para que sirvieran de sacrificio a esta deidad.

7. En contraposición a estos ritos tan salvajes, sus fieles también llevaban multitud de flores y mariposas a sus estatuas.

8. Durante estas festividades dedicadas al dios, que duraban cuatro días, había algunas tradiciones muy curiosas que debían ser realizadas por toda la población. En esas jornadas, únicamente se podía comer pan de maíz sin sal una vez al día, además de que todos los hombres casados tenían prohibido expresamente yacer con sus esposas.

Patrón de un juego llamado Patolli

Xochipilli

9. Xochipilli era también el patrón de los homosexuales o de los prostitutos masculinos

10. Muchos expertos lo han vinculado también con la deidad del juego, aunque recibía otro nombre para ello “Macuilxóchitl”.

11. Entre los juegos que este supuestamente dios representaba destacaba uno llamado Patolli que es de los más antiguos que se conocen en toda Sudamérica. Antes de practicarlo, los jugadores apostaban prácticamente todo lo que tenían a su victoria, algo que se creía era del agrado del dios. Este juego, consistía en un tapiz en forma de cruz diagonal con fichas de dos colores, unas azules y otras rojas. Para ganar, había que llegar al final de la cruz devorando todas las fichas del contrincante. Como curiosidad, decir que cuando los españoles llegaron a estas tierras, prohibieron terminantemente este juego ya que lo consideraban pagano e impío. Además de que podían llegar a suponer un aprieto para las finanzas de la Corona, ya que se llegaban a apostar cantidades ingentes de dinero e incluso podían llegar a jugarse hasta personas.

Como habrás podido comprobar tras leer este artículo, el dios Xochipilli era muy llamativo y el culto que se le profesaba era de los más variopinto. Desde las bellas ofrendas florales, hasta los más bárbaros rituales con sacrificios de gente viva. Todo para satisfacer a la gran deidad mexica.

Ahora nos gustaría conocer tu opinión acerca de Xochipilli. ¿Conocías a este dios proveniente de la mitología azteca? ¿Qué te parece el gran descubrimiento de su escultura que tuvo lugar en la falda del volcán Popocatépetl? ¿Crees que el culto a esta deidad era adecuado o te parece una horrible y salvaje tradición? ¿Habías oído hablar del Patolli, uno de los juegos más antiguos de la historia en Sudamérica? Estamos deseando que contestes a estas preguntas y así poder leer tus preciados comentarios. ¡No dejes de escribirnos! 

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