En el mundo hay muchas historias, sin embargo, hay algunas que destacan por lo extraordinario de sus protagonistas. Este es el caso de Yasuke, el samurái negro del siglo XVI, cuyas vivencias repletas de heroísmo queremos recordar en este artículo, especialmente por ser una de esas personas que salieron de la esclavitud y alcanzaron una de las posiciones más altas disponibles de su sociedad, en un tiempo en el que parecía impensable para una persona de piel oscura.

¿Sabías de la historia de Yasuke, el samurái negro del siglo XVI?

Sobre el año 1500 “Yasuke” entró por primera vez en el escenario de la historia en Japón. Era un hombre negro lejos de casa, que trabajaba para un misionero llamado Alessandro Valignano.

Yasuke, el samurái negro del siglo XVI
Sirviente negro con extranjeros en Japón

No se sabe cuál era el verdadero origen de Yasuke, hay quienes afirman que el país que lo vio nacer fue Mozambique y otros afirman que pudo haber venido del lejano Congo. Su nación natal no es la única incógnita sobre él, ya que el nombre que le dieron sus padres parece haberse perdido también en la historia, pues se cree que “Yasuke” era su nombre adaptado al japonés. En cualquier caso, este hombre, conocido también como el Samurái Negro, era una figura físicamente muy imponente para la mayoría de las personas de su tiempo. Medía  prácticamente 2 metros de altura, lo que lo hacía muchísimo más alto que el hombre japonés promedio.

Yasuke, el samurái negro del siglo XVI

Precisamente fue por su impresionante robustez, por su apariencia física de guerrero imbatible, que captó la atención del daimyō (“gran señor”) Oda Nobunaga -según algunos relatos, esto sucedió cuando un grupo de personas fue aplastado accidentalmente cuando intentan verlo de cerca-. Así llamaba la atención Yasuke. 

Yasuke, el samurái negro del siglo XV, Oda Nobunaga
Oda Nobunaga

Ahora, Oda Nobunaga no era cualquier persona, era un líder en Japón, de hecho, con su conquista, acabó con varios siglos de guerra civil en Japón y sentó las bases para el país unificado que vendría. Totalmente fascinado por las historias que corrían sobre Yasuke, este gran señor pidió ver a Yasuke en persona, pues sospechaba que el color de su piel era simplemente fruto del efecto de la tinta negra sobre el cuerpo. Oda Nobunaga, según cuenta el Jesuita Luís Fróis en su Informe Anual de la Misión Jesuita en Japón de 1582, al fin creyó que aquel era el verdadero color de Yasuke, después de que este se desnudara de cintura para arriba y rascase su piel, demostrando que su pigmentación nada tenía que ver con la tinta.

Tras este episodio, no se sabe si a través de una compra o como regalo, Oda Nobunaga logró convencer a Valignano para dejar a Yasuke a su servicio. En su compañía, como un hombre libre -y bien pagado, según La Crónica del Gran Señor Nobunaga-, Yasuke destacó por tener la fuerza de diez hombres y unas formas impecables.  Sus aptitudes como combatiente, su dominio del japonés (algo que posiblemente se debiera a los intentos de Alessandro Valignano por tener a alguien junto a él empapado de la cultura japonesa) y su educado comportamiento, le convirtieron en alguien de confianza entre el grupo de guerreros de Oda Nobunaga y seguramente en el único extranjero en esta élite.

Yasuke, el samurái negro del siglo XV, Oda Nobunaga

Tras sólo un año de estar al servicio de Oda, Yasuke se le concedió el estatus de samurái, haciéndosele entrega de su propia casa y de una katana corta ceremonial. 

 

Yasuke, el samurái negro del siglo XV, Oda Nobunaga
Ilustración de Kenneth Trotter

Pero la historia del samurái negro se complicó cuando Oda Nobunaga fue traicionado por un vasallo llamado Akechi Mitsuhide, y los daimyō cometieron seppuku (ritual de suicidio) después de ser derrotados en el campo de batalla.

Yasuke peleó por su señor, pero finalmente entregó su espada a Akechi, quien no lo quería en sus tropas y quien decidió que el único al que podía enviarlo era al Templo de los Bárbaros del Sur, es decir, devolverlo a los jesuitas. Quizás te preguntes por qué Akechi no ejecutó a Yasuke. Se sospecha que fue posiblemente porque en el Japón de entonces las personas negras eran respetadas de una forma especial, incluso admiradas, ya que Buda a veces era representada con la piel muy oscura. Así, su muerte podría haber ser interpretada como una ofensa que prefería evitar. Además, estaba la necesidad de mantener buenas relaciones con los Jesuitas en un tiempo que se podía prever tumultuoso. Por todo esto, Yasuke fue mandado de vuelta con los jesuitas.

Esa es la última referencia confirmada respecto a Yasuke en los libros de historia, de allí en adelante, no se sabe nada más de él con certeza, pero su historia, ha sido plasmada en animes y posiblemente lo será en la gran pantalla. ¡Qué ganas de ver qué se cuenta sobre él! ¿A ti también te encantaría ver su película?

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Imágenes: Yatheesh_; delo

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