Expertos en el comportamiento y las adicciones comentan que a día de hoy las nuevas tecnologías y los videojuegos son «la heroína para el cerebro del siglo XXI». Esto mismo es lo que está experimentando una parte de la población china, en especial la más joven, que pasa gran parte de su tiempo en las grandes superficies destinadas exclusivamente, a jugar durante 24 horas al día.

Según diversos artículos y estudios, casi 20 millones de personas en China son auténticos adictos (no es una cantidad tan elevada, sobre todo si recordamos que el país más poblado del mundo cuenta en la actualidad con 1.367.820.000 habitantes).

La gravedad del asunto trasciende «la simple anécdota». Muchas familias están preocupadas por sus hijos, por esas nuevas generaciones que lejos de pasar a ser el día de mañana una parte más del perfecto engranaje laboral, se han aislado por completo de la sociedad e incluso de la realidad.

Te damos todos los datos a continuación. Seguro que te sorprende.

Adictos a los videojuegos en China usan pañales para «no levantarse»

Levantarse para ir a comer o para ir al baño justo cuando estás a punto de pasar de nivel, es un auténtico fastidio. Así que… ¿por qué no llenar la mesa de comida hasta arriba? Lo que sea con tal de no romper ese vínculo con la pantalla, con los mandos, con esa persecución, caza al zombie, al terrorista o salvar el imperio del ataque de criaturas alienígenas.

Y ello, supone también en muchos casos recurrir a los «pañales» para no tener que ir al baño. Sabemos que nos parece incomprensible y una auténtica locura, pero los encargados de centros de videojuegos de ciudades como por ejemplo Shanghái, afirman que es una costumbre que ven en muchas ocasiones, sobre todo en adolescentes.

Las personas que juegan con videojuegos toman decisiones más rápidas

El «New York Times» afirmó también que en Corea del Sur está sucediendo lo mismo, solo que aquí, el porcentaje de chicos y chicas adictos a los videojuegos roza ya el 30%. Es por ello que las instituciones se han visto obligadas a desarrollar una serie de programas con un un claro objetivo: «re-conectar sus mentes con la realidad».

Ahora bien, no podemos pasar por alto en el tipo de países en los que nos encontramos. China es una superpotencia de régimen casi militar donde no se concibe la palabra terapia del mismo modo que para nosotros. Para ellos, terapia es castigo, privación, severidad y reglas puramente espartanas con las que reeducar a estos chicos y chicas adictos por completo a la red.

niño chino con cables en la cabeza

Fue en el 2005 cuando se abrió el primer centro militar de rehabilitación para este tipo de adicciones, era el «Daxing Boot Camp» en Beijing, y a día de hoy, existen ya decenas de instalaciones con el mismo fin. Este es el modo en que se lleva a cabo el programa:

  • Los padres engañan a los hijos indicándoles que los envían de vacaciones a un centro tecnológico, donde por supuesto, podrán seguir jugando. De otro modo, tal y como indican los progenitores, no habría manera de llevarles.
  • Una vez allí, los pacientes son sometidos primero a una fase de medicación y luego a un «aislamiento» que dura al menos 10 días. Con ello, se trata la primera fase de su adicción.
  • La segunda es igual de dura: se someten a un duro entrenamiento militar con el que asumir disciplina, cumplir unos horarios, y ser conscientes también del dolor que están ocasionando a sus padres y madres.

niña china en instrucción militar

Son muchas las organizaciones humanitarias que denuncian la dureza de alguno de estos campos de rehabilitación. No obstante, China y Corea del Sur hablan de la necesidad de seguir llevando a cabo estos programas.

Nosotros por nuestra parte, te dejamos con este video para que lo valores por ti mismo.

No olvides dejarnos tus comentarios al respecto, y recordar nuestro siguiente artículo sobre un fenómeno común en Japón, que empieza a verse también en Europa: el Síndrome de Hikikomori, lo pierden todo menos su habitación.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here