Monet, Kafka, Miguel Ángel y hasta Mario Vargas Llosa, destruyeron sus propias obras por motivos muy diferentes. ¡Sigue leyendo y descúbrelos!

Los artistas tienen fama de excéntricos, pero seguro que no esperabas que algunos fueran capaces de destruir sus propias obras que tanto esfuerzo les había costado realizar.

El motivo casi siempre fue la insatisfacción, debido a que las circunstancias habían cambiado o a que habían evolucionado y ya no les parecía que su obra estuviera a la altura de lo que se esperaba de ellos. Aunque, a veces el carácter depresivo o destructivo también ha influido en la desaparición de grandes obras.

Monet

Claude Monet, el famoso artista del impresionismo decidió destruir al menos 30 de sus pinturas de la serie Los Nenúfares, después de ser operado de cataratas y recobrar su vista. Esta afección había provocado que el pintor viera los colores un poco más oscuros de lo que en realidad eran. Cuando pudo volver a ver y a distinguir todas las tonalidades, determinó que sus obras no le gustaban y las destruyó.

Kafka

Fran Kafka es considerado uno de los escritores más influyentes de la literatura universal, por obras como La metamorfosis, El Castillo  y El proceso.  Sin embargo, a él no le parecía que tuviera tanto talento y decidió eliminar alguna de sus obras. Incluso, cuando murió, le dejo una carta a su amigo Max Brod, que guardaba parte de sus libros, en la que ponía: «Querido Max, mi último deseo: Todo lo que dejo detrás de mí… es para ser quemado sin leer».

Imagen del joven escritor Kafka

A pesar de que su último amor, Dora Diamant, que tenía la otra parte de sus producciones, sí cumplió con su petición (muchas fueron confiscadas por la Gestapo), su amigo no lo hizo y hoy podemos disfrutar de sus obras.

Vladimir Nabokov

Vladimir Nabokov el autor de la polémica novela Lolita, en la que se retrata a la sociedad estadounidense, también pidió que se destruyera el manuscrito de su último trabajoThe Original of Laura, si no estaba terminado cuando él muriera. Pero, de nuevo, su viuda decidió no hacerle caso y lo conservó.  30 años después, su hijo lo publicó.

Virgilio

El autor de la famosa Eneida, solicitó en su testamento la destrucción de su poema, porque consideraba que no estaba terminado. Sin embargo, en este caso no consiguió su propósito ya que el emperador Augusto se negó y conservó el hermoso poema para la posteridad.

Miguel Ángel

Uno de los más célebres pintores y escultores del mundo, pasó a la historia también por su carácter autodestructivo. Miguel Ángel era una persona muy orgullosa y no quería que la gente supiera todo el trabajo que había tenido que hacer para lograr convertir en realidad esculturas como el David o La Piedad y las pinturas de la Capilla Sixtina.

Miguel Ángel destruyó sus bocetos de la capilla sixtina

Por ello, todos sus bocetos de preparación y las pruebas de sus obras fueron destruidos por él mismo. Hoy en día, tendrían un valor incalculable.

Francisco Ayala

Francisco Ayala, el escritor español autor de “El jardín de las delicias”, explicó en una entrevista que destruyó sus poemas porque no eran buenos:

“Los destruí. Como destruí mis pinturas, las que había hecho en un momento de mi vida cuando pensé que podía ser pintor, que era una tradición que existía en mi casa. Tenía los medios materiales, pero mis pinturas no me satisfacían y las destruí, en lugar de dejar esos testimonios de mi torpeza”.

Y cuando le contestaron que era raro que un escritor destruyera su obra, respondió que “sería bueno que muchos lo hicieran”.

Mario Vargas Llosa

También el premio Nobel, Vargas Llosa, como narra en  su obra autobiográfica El pez en el agua, pidió a ayuda a su amigo Javier Silva Ruete para quemar un cajón lleno de versos porque “no era bueno como poeta”. “Tomaba decisiones radicales. Me dijo yo voy a ser un mal poeta, prefiero dedicarme a hace novela. Me pidió que lo acompañase a quemar sus poemas y así lo hice pero me cogí uno de sus versos”, contó Javier Silva.

Estos son sólo algunos ejemplos de todas las obras que no hemos podido disfrutar porque sus propios creadores decidieron destruirlas.