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Si hubieras visitado el Bethlem Royal Hospital de Londres en el siglo XV, hubieras podido vivir una auténtica película de terror. Bethlem era la única institución en Europa que recibía a “rechazados” de la sociedad, es decir, a enfermos mentales, pero también a criminales de la época. Sin embargo, este hospital psiquiátrico, al que luego se conoció como ‘Bedlam’ parece tétrico, y realmente lo fue por un gran período de tiempo. ¡Te lo contamos todo!

Bedlam, el hospital psiquiátrico sacado de una película de terror

Hasta el siglo XX, en este lugar del horror no se ayudaba a los pacientes con problemas y perturbaciones de la mente. Al contrario, se les trataba con mano cruel y dura, sometiéndolos a los peores maltratos y humillaciones.

Tan terrible fue lo que se vivió en este lugar que nació el término “bedlam”, como una definición en inglés para “caos y confusión”.

Bedlam fue fundado en 1247, convirtiéndose en el primer hospital de este tipo en todo el Reino Unido. Nunca antes había habido un lugar específico en el que reunir a los enfermos mentales, los discapacitados y los criminales de mente, para mantenerlos encerrados, fuera  y apartados de la sociedad. Muchos pacientes llegaron a Bethlem con diagnósticos como “manía crónica” o “melancolía aguda”, pero en ocasiones también se admitía a personas condenadas por delitos como el infanticidio y el homicidio. Como has intuido, ser admitido en Bedlam no significaba necesariamente que una persona fuera a recibir ayuda, ya que el “tratamiento” en este lugar implicaba solamente aislamiento social y convertirse en objeto de experimentos.

En Bethlem se practicaban “tratamientos” tales como la “terapia de rotación lateral contínua”, una modalidad que parece sacada de alguna película sádica de terror, para la realización de la cual los pacientes eran sentados en una silla suspendida del techo, que giraba hasta 100 rotaciones por minuto, con el fin de inducirles el vómito, ya que por entonces se creía que servía de cura para muchos males.

Terapia de Rotación Lateral Contínua
Terapia de Rotación Lateral Contínua

Más allá de las costumbres sociales de la época, la falta de financiación puede explicar por qué Bethlem se convirtió en Bedlam. El asilo era una institución gubernamental mal financiada que dependía en gran medida del apoyo financiero de las familias de los pacientes y los donantes privados.

Por eso, en el siglo XVIII, Bedlam se ha convirtió en algo grotescamente parecido a un espectáculo de circo, y por una razón tan dura como la realidad: los “monstruos” hacían ganar dinero.

Pacientes de Bedlam
Pacientes de Bedlam

El Hospital abrió sus puertas para que gente de todo el Reino Unido pudiera ver a los pacientes, hacer turismo en Bedlam y, en algunos casos, incluso organizar fiestas entre sus paredes. Ya que los pacientes no eran “monstruos” en realidad, fueron obligados a comportarse como si estuvieran locos, por el bien del financiamiento. Como ya dijimos: un espectáculo circense.

A mediados de 1800, un hombre llamado William Hood se convirtió en médico residente en Bedlam y decidió cambiar completamente la institución. Esperaba crear programas reales de rehabilitación, que servirían a los pacientes del hospital, más que a los administradores, y lo logró. Tanto es así que el hospital fue relocalizado y sigue funcionando en la actualidad como un psiquiátrico que cumple con su función de ayudar a las personas con trastornos mentales.

Sin embargo, en la historia quedarán para siempre los tratos a los que fueron sometidos los pacientes en este lugar, que parece sacado de una película de terror, pero que existió en la vida real.

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