La casa del acantilado o la Cliff House de San Francisco, es uno de los escenarios más curiosos y fascinantes que podamos encontrar en la historia de la arquitectura. Cabe decir, eso sí, que a día de hoy no luce tan hermosa como lo era en el pasado. Pero si te preguntas qué ver en San Francisco, seguramente este lujoso restaurante puede ser una muy buena opción.

La historia de esta casa contiene múltiples vivencias, desastres y años de esplendor. Tiene sin duda algo de poético y mucho de trágico, por ello, en Supercurioso nos gustaría contarte la historia de la famosa casa del acantilado. ¿Nos acompañas en este viaje?

La historia de la Casa del Acantilado de San Francisco

De la fiebre de oro en Estados Unidos y sobre todo en California, la ciudad de San Francisco se disparó e inició a crecer rápidamente, el centro de la ciudad se llenó de edificios y se crearon nuevos vecindarios. Los hombres de negocios, vieron en el acantilado de Lands End una belleza particular. Perfecta para desarrollar una mansión de enormes proporciones. La casa del acantilado no fue solo una, ¡fueron 3! Prepárate para conocer cada una de las trágicas historias de la Cliff House.

La casa del acantilado Original casa del acantilado original

A mediados del siglo XIX, hacer senderismo en el Lands End era costoso y tomaba horas llegar hasta allá. Para poder llegar hasta el risco sin que fuera tan difícil, una empresa privada construyó una carretera llamada Point Lobos Avenue. Con el desarrollo de esta carretera, para la burguesía de San Francisco de esa época, el lugar se convirtió en una salida frecuente los fines de semana.

En 1863 la idea de construir una casa en esta playa surgió de Samuel Brannan, a quien se le ocurrió tras ver un naufragio de un barco en ese mismo lugar, construir de los desastres un magnifico lugar. Pagó 1.500 dólares por aquel barco y alzó una casa. ¡La Cliff House fue considerada un lugar muy exclusivo de San Francisco! tanto que en los registros de esa época se hallan como invitados tres presidentes de Estados Unidos.

Diez años después, la casa del acantilado fue ampliada con un fin muy concreto: servir de hotel para aquellos que quisieran pasar la noche allí. Además, dada la gran cantidad de leones marinos que solían verse por la playa, era habitual que las personas ricas se acercaran para disfrutar de un agradable paseo. ¿Resultado? La casa del acantilado se convirtió en un lujoso hotel.

Ahora bien, la casa del acantilado perdió popularidad y en un esfuerzo por atraer de nuevo a sus clientes los gerentes ofrecieron juegos de azar y bares pero esto no prosperó. En 1881 Adolph Sutro, el millonario filántropo y más tarde alcalde de San Francisco, compró la Cliff House a sus propietarios originales.

Tenía planes de restablecer el restaurante como un lugar saludable y adecuado para las familias de la época y, durante algunos años así fue. El nuevo dueño además comenzó los trabajos para la construcción de un ferrocarril que llevaría a las personas a la casa del acantilado. Desafortunadamente el día de navidad de 1894 un incendio destruyó por completo la Cliff House, ya que su construcción era en madera.

La Cliff House Victorianacliff house san francisco

Tras la fatalidad le llegó una época del esplendor. Fue en 1897 cuando Adolph Sutro, ideó en su mente lo que los restos humeantes de aquel edificio podían dar de sí con una gran inversión, elegancia y desafío. A los seis meses del devastador incendio, la casa del acantilado se alzó de nuevo, convertida casi en un palacete victoriano, una bellísima arquitectura que causó sensación y que lo convirtió en el hotel más frecuentado de San Francisco.

La Cliff House era ahora una gran estructura de 8 pisos de altura, con forma de castillo con torres de agujas ornamentales, e incluso llegó a tener una torre de observación. Sutro gastó 75.000 dólares en la casa del acantilado, una fortuna para esa época. El nuevo complejo, diseñado específicamente para cenas, bailes y reuniones de la alta sociedad, tenía varios comedores, salones, bares, cocinas y baños termales inmensos. En los pisos superiores de la Cliff House se ubicaron comedores privados, una gran galería de arte y exhibición de joyas, una sala de recepción y grandes salones con vistas panorámicas para ver el océano en todo su resplandor.

Aquella época dorada, sin embargo, tampoco duró demasiado. Hubo otro temporal, y la casa quedó afectada. Pero lo peor llegó, sin duda, en una fecha que ya puedes sospechar siendo que estamos a principios del siglo XX y es San Francisco. El terremoto de 1906. Cliff House sufrió sus efectos, al igual que el resto de la ciudad y, como cada habitante, se esforzó en renacer de nuevo, superando sus heridas para intentar afrontar el futuro con esperanza.

¿Lo consiguió? Sin duda, pero el problema, como un eterno retorno en la casa del acantilado: sus épocas de esplendor nunca duraron demasiado, y solo unos años después, Cliff House pereció bajo las llamas en un desastre catastrófico. El peor de todos, en 1907 la casa del acantilado quedó reducida a cenizas.

La casa del acantilado en la actualidad

cliff house en san francisco

Tras la muerte de Sutro en 1898, sus propiedades pasaron a nombre de su hija, Emma Sutro Merritt. Un año después de la destrucción de la casa del acantilado, Emma obtuvo la aprobación para construir una tercera Cliff House.

Así fue como se construyó la última versión de la Cliff House en San Francisco, la casa está construida en hormigón con acero reforzado a prueba de fuego y su arquitectura es de estilo neoclásico. Abierto al público desde 1909, la casa del acantilado continua con la tradición de sus suntuosos comedores y espacios elegantes. Sin duda alguna, esta casa es una de las curiosidades de San Francisco que debes conocer.

Después de la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión, la Cliff House fue vendida en 1937. Durante las décadas de 1940 y 1950, los nuevos propietarios de la casa del acantilado modificaron varias veces el lugar, para que posteriormente en 1977 el servicio de parques nacionales adquiriera el lugar, haciéndola una propiedad recreativa del Nacional Golden Gate. Desde entonces, la calma más serena ha reinado en sus muros. No más incendios, no más destrucciones… Esperemos que siga así por mucho tiempo más.

Cuéntanos, ¿conoces la casa del acantilado? ¿Cuál de las tres versiones te gusta más? y por si quieres seguir leyendo sobre emblemáticas casas, te recomendamos leer las casas embrujadas más famosas.

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