Hay muchas maneras de vivir la vida, y muchas maneras de interpretar los hechos que a diario nos ocurren. Sales a caminar y te encuentras un billete en la calle, lo tomas y aprovechas para comprarte con él un café, ya en la tienda te encuentras con una muchacha hermosa (o muchacho) que te sonríe, terminan conversando, intercambian números de móvil y, cuando menos los esperas, terminas pasando los mejores momentos de tu vida con esa persona. ¿Fue casualidad o causalidad? ¿Cuánto de lo que ocurre en nuestra vida en verdad depende de nosotros? Estas son las grandes preguntas que no nos dejan dormir por la noche, y en Supercurioso queremos hablarte un poco al respecto.

¿Casualidad o causalidad?

¿Casualidad o causalidad?

La vida es muy extraña a veces, nos topamos con tantas cosas, y, a su vez, hay tantas creencias, tantas maneras de interpretar la vida. Las religiones, por ejemplo, son una de ellas, una forma de interpretar los hechos que nos indica que Dios ya ha hecho un plan para nosotros, y, sin embargo, que tenemos libre albedrío. Nos gobiernan hechos inesperados, desde el principio de los principios. Para empezar, nacemos en una ciudad o un pueblo, en un país, con una nacionalidad, nos ponen un nombre, y todo esto lo interpretamos como las casualidades de nuestra existencia, pero todo eso forma, a su vez, parte en la red de causalidades que nos hicieron. Por ejemplo: nuestros padres tuvieron sexo y de ese rato de pasión nacimos nosotros. ¿Casualidad o causalidad?

Incluso la ciencia ha intentado explicar el hecho, o, cuando menos, la filosofía, la madre de todas las ciencias. Hay quienes indican que nuestra vida es gobernada por el más cruento azar, y que no podemos prevenir nada de lo que va a ocurrir. Pero como tenemos consciencia del mañana, entonces nos inventamos certezas, pequeñas islas de esperanza que nos ayudan a navegar por el mar de incertidumbre que es la vida. Otros, por el contrario, indican que si un dios todopoderoso pudiera ver todo lo que ha pasado desde el inicio de los inicios hasta ahora, entonces pudiera claramente dilucidar todo lo que está por suceder. Es decir, lo que nos gobierna no es el azar, sino un entramado complejo de relaciones y movimientos que tienen sus propias reglas y que, para alguien que las conociera todas, pudiera ser previsible. Pero, ¿cuál de las dos es? ¿Lo que nos pasa es casualidad o causalidad?

1. ¿El azar o un dios todopoderoso?

Como comenzamos a explicarte más arriba, hay dos grandes líneas de pensamiento respecto a este tema. La primera plantea que el azar nos gobierna, y que no somos más que un producto de ese azar que nadie entiende: una casualidad. La otra línea de pensamiento plantea más o menos lo mismo, solo que en vez de decir que todo pasa por casualidad, o que es el azar el que gobierna, esta otra línea plantea que el mundo y el universo entero se maneja según unas reglas muy claras que no dan oportunidad alguna para la libertad, solo que nosotros, los seres humanos, no somos capaces de dilucidar con claridad tales reglas. O que, al menos, todavía no hemos sido capaces de aclararlas. En este segundo caso, seríamos gobernados por una línea de acontecimientos claros y que producen efectos certeros, es decir, una relación de causa y efecto, lo que también suele llamarse causalidad.

Pero, ¿esto en donde nos deja? ¿Donde cabe aquí la idea de libertad? ¿Podemos gritar, acaso, como lo hizo Bojack en una de las mejores series de Netflix, que no somos más que el producto de la sociedad y que toda la culpa es de la sociedad? Pues como el tema de la libertad es tan complejo, los juristas decidieron plantear una solución, quizá solo en el sentido práctico, al dilema entre casualidad o causalidad, pero que ayuda a reconocer un poco dónde estamos parados. Vamos a verlo en el siguiente apartado.

2. Tú gobiernas tu vida

Casualidad o causalidad | Tú gobiernas tu vida

El dilema de si somos libres o no es importantísimo para la sociedad, sobre todo al momento de designar responsabilidades jurídicas. Y es que si somos gobernados por el azar o por las reglas del universo, entonces nadie es responsable de nada, y todo es culpa de un entramado que no comprendemos. Por eso al momento de designar responsabilidad penal a una persona, se lo hace sobreentendiendo que cada quien es libre, que no es la casualidad o causalidad la que llevó a que tales hechos se llevaran a cabo, sino que era potestad de la persona escoger entre lo uno y lo otro.

Es en este sentido en el que somos responsables de lo que hacemos, y en este mismo sentido se podría ver al ser humano como un elemento disruptivo de la naturaleza. El ser humano tiene poder de decisión, puede escoger, y aunque vivamos rodeados de casualidades o causalidades, nuestro poder de libertad reside en lo que hacemos con lo que tenemos, en cómo jugamos la baraja que nos tocó. En este sentido, tú eres responsable de lo que haces porque tú gobiernas tu vida.

¿Qué te ha parecido nuestro artículo sobre la casualidad o causalidad? ¿Qué piensas respecto a este tema? ¿Crees que nos gobierna el azar, o que por el contrario hay reglas estables y no hay parámetros de libertad posible? Déjanos tu opinión en los comentarios, ¡estaremos deseando leerte!

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