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Recientemente en Supercurioso hicimos un artículo sobre los tipos sanguíneos, que dejó muchas preguntas en el aire. Queremos completar el post anterior con más información sobre este fluido vital, sin el que literalmente no podríamos vivir.

¿De qué se compone la sangre?

Un adulto dispone normalmente de 5 litros aproximadamente en los vasos sanguíneos de su organismo. Este líquido que recorre nuestro sistema circulatorio está formado por células (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) y plasma. Te explicamos ahora con más detalle.

Glóbulos rojos

Son rojos por la hemoglobina, que es una proteína presente en la sangre y que contiene hierro. Estas células rojas, hematíes o eritrocitos, constituyen el 96% de los elementos figurados, y se encargan de transportar el oxígeno hacia el resto de las células del cuerpo. Es decir, realizan el intercambio gaseoso crucial para el buen funcionamiento de todos nuestros órganos: por un lado transportan el anhídrido carbónico y al llegar a los pulmones, toman el oxígeno obtenido por la respiración y comienzan otra vez el recorrido por todo el cuerpo para oxigenar cada célula. De allí la importancia de una correcta respiración.

glóbulos rojos

Pero también van recogiendo los desechos celulares y los depositan en los riñones, que se encargarán de filtrarlos para que lo útil vuelva a la sangre y lo que no, se elimine a través de la orina.

Los glóbulos rojos carecen de núcleo y orgánulos, y en la membrana plasmática de los eritrocitos se encuentran las glucoproteínas, que definen los distintos grupos sanguíneos, además de otros identificadores celulares. Los eritrocitos adultos se forman en la médula ósea.

Glóbulos blancos

Se llaman también leucocitos y son nuestro ejército personal que se encarga de defender el organismo. Se mueven rápido cazando partículas o microbios que pudiesen representar algún daño para nuestra salud: los atacan y los acaban. Este proceso se llama fagocitosis, que es la defensa permanente contra las infecciones.

glóbulo blanco

Su vehículo, por supuesto, es la sangre, con la cual tienen acceso a todas las partes del organismo. Además de acabar con los agentes infecciosos y las células infectadas, segregan lo que se llama anticuerpos, que son sustancias protectoras que también combaten infecciones.

Por eso cuando estamos enfermos, nuestro conteo de leucocitos o glóbulos blancos es mayor.

Plaquetas

Las plaquetas –o trombocitos– se dejan sentir cuando un vasito sanguíneo se rompe. Enseguida se reúnen y se aglutinan formando un tapón plaquetario. Así, cierran el rompimiento del vaso e impiden que se pierda sangre, haciendo que al cortarnos no nos desangremos. En el proceso de coagulación o hemostasis, contribuyen a la formación de los trombos o coágulos, cerrando las heridas vasculares.

B0007588 Blood clot

También se producen en la médula ósea, y son las células más pequeñas de la sangre. El modo en que disminuyen el tamaño de las heridas para evitar el sangrado es simple y maravilloso: el fibrinógeno se transforma en hilos pegajosos y forma con las plaquetas una red que atrapa los glóbulos rojos; esta red se coagula y forma una costra, que es la que contendrá definitivamente la hemorragia.

Plasma

Es la parte líquida de la sangre y es sumamente complejo. Está formado en un 90% de agua, pero también de elementos químicos que viajan con él: proteínas, carbohidratos, hormonas, enzimas, grasas, sales minerales…

Un 55% de la sangre es plasma y su misión es establecer el equilibrio de líquidos y mantener las características de la sangre. Es una “red de distribución” en la que se transporta todo lo que comemos, como colesterol, vitaminas, proteínas, elementos de defensa y hasta los medicamentos que ingerimos. En el plasma también se diluyen los productos de desecho del metabolismo de las células, como el ácido úrico.

bolsa de plasma

El plasma es lo que se obtiene al dejar a la sangre sin glóbulos rojos y blancos, y no debemos confundirlo con el suero sanguíneo, que se obtiene cuando además se eliminan los elementos coagulantes.

Si te interesan particularmente estos temas, hay páginas especializadas en internet que pueden darte con mayor detalle la información que buscas. Y para que te quedes un rato más en nuestra página, te invitamos a leer sobre el arte de embalsamar en el antiguo Egipto.

Imágenes: Alden Chadwick, Wellcome Images, naufragoenlasopa

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