Efecto Ideomotor | La clave del funcionamiento de la ouija
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El efecto ideomotor, es un fenómeno psicológico en el que una persona realiza un movimiento inconsciente y de manera automática tras recibir estímulos. Este fenómeno tiene una explicación racional y científica, aunque habitualmente se le atribuye alguna fuerza paranormal ya que es la clave del funcionamiento de la ouija. El término fue usado por primera vez por William Carpenter para explicar que los movimientos de nuestros músculos pueden ser independientes a lo que nuestro cerebro dicte. ¿Quieres saber más acerca de este efecto que algunos consideran paranormal? Entonces, ¡sigue leyendo este artículo!

Como ya sabrás, la ouija es un tablero de madera lleno de letras y números que sirve supuestamente para mantener contacto con espíritus o hablar con gente que ya ha abandonado este mundo. Para realizar una ouija, deben participar un grupo de personas que pondrán sus dedos en un vaso o cubilete que se irá desplazando por el tablero dependiendo de las preguntas que se le hagan. Tras muchos estudios realizados, se ha llegado a la conclusión de que el efecto ideomotor es la clave del funcionamiento de la ouija. Si quieres descubrir todo sobre este misterioso efecto, este artículo está hecho para ti.

Efecto ideomotor | ¿Qué hay de real en la ouija?

El descubrimiento del efecto ideomotor y su relación con la ouija

La primera vez que apareció el concepto de «efecto ideomotor» fue en el año 1852 y su autor fue William Carpenter. Así intentó explicar el científico, como los movimientos involuntarios están desencadenados por zonas del cerebro sin que las podemos controlar. Es necesario, para desatar el efecto ideomotor, que se traspase cierto umbral que normalmente tiene que ver con los reflejos. Gracias a los experimentos de Carpenter, se constató que los músculos sufren movimientos independientes de las emociones. El concepto introducido por Carpenter, se amplió y analizó en años posteriores conforme la tecnología iba permitiendo explorar más detalladamente las zonas del cerebro.

Efecto ideomotor

Como en la mayoría de los casos sobrenaturales o paranormales, siempre existe una explicación científica. A mediados de los sesenta, hubo un peligroso juego que se empezó a poner de moda, su nombre era la ouija. Este tablero que servía para contactar con los espíritus y en el que un vaso se mueve a voluntad sin que nadie pueda explicar. Varios científicos empezaron a estudiar este fenómeno hasta que encontraron algunas explicaciones sencillas que dejaban atrás el misticismo de la ouija. Los expertos realizaron una prueba a dos personas, para comprobar que detrás de este proceso no había nada de paranormal y pusieron a dos personas jugando a la ouija haciendo salir a una de ellas de la sala sin que la otra lo supiera, por lo que comprobar que los movimientos del tablero estaban provocados por el efecto ideomotor. Otro efecto que se puede explicar mediante el efecto ideomotor, es el de la hipnosis.

Estado del cerebro en la práctica de la ouija

Una de las claves es la sugestión, ya que todos los que van a participar en una ouija saben a lo que van. O dicho de otro modo, nuestro cerebro está sugestionado o piensa que van a ocurrir cosas paranormales antes de que sucedan. Nos gustaría recalcar, que los resultados de estos estudios revelaron que todo está en nuestro cerebro y que la ouija estimula algunas partes de él. La parte de la amígdala, la que controla los miedos, está a pleno rendimiento durante este juego. Gracias a los estudios y a los escáneres realizados mientras que las personas jugaban a la ouija, los expertos fueron capaces de ver que zonas del cerebro se iluminaban y llegaron a una conclusión clara: nuestra mente es la responsable del terror que nos causa la ouija.

Efecto ideomotor

Otro experimento bastante fácil de realizar y que deja bastante claro que en la ouija no entra ningún factor externo ni paranormal, es el siguiente: que un grupo de personas juegue a la ouija de manera normal y después que esas mismas personas jueguen con los ojos vendados. Los resultados hablan bien a las claras de que el efecto ideomotor y la premeditación del cerebro hacen todo el trabajo sucio.

Sentimos haber desmontado el mito de que la ouija sirve para contactar con los espíritus del más allá y esperamos que tras leer este artículo hayas disipado todas tus dudas acerca del inquietante juego de la ouija. Además, habrás podido comprobar el poder que tiene el cerebro en nuestro cuerpo y que una vez sugestionados somos capaces de realizar acciones aunque no seamos conscientes de ellas.

Ahora nos gustaría conocer tu opinión. ¿Has jugado alguna vez a la ouija? ¿Conocías el trabajo de William Carpenter? ¿Crees que hay algo paranormal en ello, a pesar de los estudios realizados? ¿Te parece sorprendente lo que el cerebro humano puede llegar a hacer? ¡Estamos deseando leer todos tus comentarios! 

4 Comentarios

  1. Creo que todo esto viene de una mala comprensión de lo paranormal por parte de los escépticos. Lo paranormal no se opone a lo científico. Ciencia y espíritu son parte de una misma cosa, y lo paranormal no es otra cosa que un aspecto de la realidad que va más allá del diseño social existente. La mente, tanto la individual como la colectiva, y sobre todo a nivel consciente, es inferior a la naturaleza. Y la ciencia también, pues se basa en el conocimiento humano, el cuál es limitado. Hay distintas capas del ser(que no está solo en el cerebro), que van más allá de nuestra consciencia, y en las capas más profundas llegamos a ser uno con el todo. Por tanto, a nivel mental, consciente, vivimos gobernados por fuerzas naturales superiores a nuestro entendimiento, y eso da lugar a lo que llamáis paranormal. Que se le pueda dar algún tipo de explicación neuronal a un aspecto del fenómeno, no niega la existencia de estos procesos sutiles. Si hubiéramos sido diseñados en una realidad basada en los parámetros de nuestro lenguaje actual, quizás todo estaría delimitado y sería fácil de explicar. Sin embargo, la realidad que habitamos es una maya tremendamente sutil y compleja que siempre se nos escapa y nos sorprende. La razón, sin intuición, queda coja. Al fin y al cabo, los animales, sin ser aparentemente racionales, funcionan. Existen. Perduran. No necesitan inventarse el término «efecto ideomotor» para saber cuándo algo les da miedo y cuándo algo les inspira confianza. ¿Quién es el limitado pues? Seguiremos explicando y definiendo cosas conforme las vayamos comprendiendo, y seguirán apareciendo cosas nuevas que no comprendamos en un bucle infinito. ¿Por qué? Porque la vida es en sí misma, mágica. Saludos.

    • Creo que es acertada tu visión universal… de hecho yo mismo tengo mucho de una visión que podríamos identificar como un tipo de panteísmo. Lo que no sé es si se aplica bien a este fenómeno de la copa… tal vez sí, pero sigue sin entenderse la mecánica, porque el efecto ideomotor, no me parece definitivo ni mucho menos.

  2. Hola. Desde los 11 años (tengo 53), que hice con mi familia varias sesiones de lo que se conoce como el juego de la copa, que busco una explicación científica que explique la mecánica o energías en juego por medio de la cual una persona (porque no son todas, al menos en nuestro caso lo era mi madre. Sin ella no se movía). Leí mucho últimamente sobre este efecto ideomotor, pero en ningún lado se dice mucho más que «la ciencia investigo y dice que es un efecto ideomotor». Lo que se dice en esta misma pagina: que la prueba fue que pusieron a dos a mover una ouija y después sacaron a uno sin que el otro se de cuenta… ¿¿?? qué significa eso???. A ver… claramente se esta investigando algo que no se vivenció, por eso pasa esto de darse explicaciones apresuradas. Acá algunos datos de valor que son conclusiones a las que he llegado de mi observación: 1-Como decía, la copa no la mueve cualquier grupo de personas. En general hay una que es capaz de hacerlo. 2-No es posible mover la copa desde arriba con los dedos tal como se hace en la práctica voluntariamente (nosotros solo posábamos la yema de un dedo en la copa y la otra mano en la mesa) . De hecho fue una de las primeras cosas que intentamos y al hacerlo, vimos que no nos era posible, decíamos por ejemplo, «llevémosla hacia esa letra», y no nos era posible hacerlo ya que la copa rosaba la mesa, un dedo hacia más presión que otro y tomaba con dificultad cualquier dirección y a duras penas si la moviamos con esfuerzo pocos centímetros hasta que la copa tendía a volcarse. Esto lo puede comprobar cualquiera. Adicionalmente si ponía un dedo en el cuerpo de la copa y la empujaba, en el silencio de la noche se escuchaba el rose de la copa con la fórmica de la mesa. Por otra parte, en una sesión la copa se movia con total soltura y no se sentía el ruido de la fricción en lo absoluto. Parecería como si fuese sobre colchon de aire. Mis impresiones: creo que la atmósfera de una supuesta sesión espiritista predispone a la persona capáz de mover la copa para producir el fenómeno, que podría ser en parte el efecto ideomotor… no veo cómo… tal vez es una de las herramientas inconcientes que es utilizada para lograr el movimiento, pero definitivamente no es la única.. ¿por qué?, por lo que he dicho: la copa más que moverse a impulsos, ante todo flota… de hecho las preguntas en la sesión empiezan y al comienzo la copa no se mueve y seguidamente la copa comienza a vacilar en circulos, aunque aún no responde… parecereía que la persona que puede moverla va tomando poco a poco el control de la copa en la medida que la sustenta en el aire sutilmente con lo cual le es posible moverla por la mesa de esa manera y con tanta soltura y silencio. Si crees que el efecto ideomotor resolvió el misterio de la copa… te conformas con poca cosa. Pero analicemos lo que se dice, que no es mucho: que el inconciente realiza movimientos involuntarios: primero, una cosa es un tic otra salir caminando sin darse cuenta ¿no?, con lo de pequeñas pulsiones inconcientes que no pueden más que realizar tibios movimientos incoordinados, se esta intentando explicar la total coordinación de movimientos sostenidos en el tiempo como para escribir una palabra. Adicionalmente, siendo que son varias las personas en la sesión, la logica es que si los movimientos ideomotores de una persona van en busca de una dirección para la copa, la de los demás podrían ir en otra y anularse. Entonces podemos pensar que los movimientos ideomotores son ejecutados por uno solo que sería el mueve la copa, peeero, la moveria empujandola… COMO LA TRAE AL CENTRO DE LA MESA EN DIRECCIÓN A SU PECHO!!, ya que la forma en la que tiene el dedo en la parte de arriba de la copa no se lo hace posible. Tendría que subir más el dedo y hacer una gran presión en un intento de arrastrarla para su lado, que es im-po-si-ble señores!: traten de llevar una copa hacia ustedes de esa manera. No hay modo consciente o inconsciente que lo permita. Entonces?: ¿coordinación ideomotora entre todos los que participan de la sesión?: en este punto creo que ya estaríamos explicando un fenómeno con otro que sería movimientos coordinados colectivos a nivel inconsciente y sostenidos en el tiempo mientras los individuos a su vez están despiertos y plenamente conscientes. Acá tendríamos que buscar la respuesta en algo de lo que menciona en su comentario Javier León Enriquez, que podríamos resumir en parte como que la copa podría ser un medio por el cual el pensamiento colectivo se expresa en acción.

  3. No podría ser posible que se produzca en el juego de la ouija una acción originada en el pensamiento colectivo y que tal pensamiento cause el desplazamiento del puntero con tal suavidad que pareciera flotar sobre el tablero en una dirección determinada. ¿Acaso puede la mente de 3 o 4 personas, a nivel inconsciente desplazar el puntero de manera tal que forme una palabra, respeto de la cual ninguno se puso de acuerdo previamente para formarla? Por supuesto que estoy refiriéndome al caso de que los participantes en el juego no se pusieron de acuerdo para formar palabras específicas sobre el tablero. Pero resulta que, entre todos, van dirigiendo el puntero o copa que va formando palabras que ellos ni siquiera las pensaron. Y esas palabras coinciden con una respuesta lógica, con sentido, es decir que se relaciona con la pregunta formulada. ¿Cómo se explica eso dentro de lo que se considera normal? Yo sostengo que se trata de un fenómeno paranormal en donde intervienen espíritus. Es decir, es una forma de espiritismo.

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