El yin y el yang se ha convertido en uno de los símbolos de la cultura china que más se reconoce alrededor del mundo. Es el emblema de una milenaria filosofía, y su origen engloba un pensamiento que remonta al segundo milenio antes de Cristo. El equilibrio, en todo lo bueno un poco de maldad, en todo lo malo un poco de bondad; algo de luz en la oscuridad, y también algo de oscuridad en la mismísima luz. En Supercurioso nos hemos puesto a indagar respecto a el yin y el yang y sobre la legendaria filosofía china que evoca, y hemos hecho este artículo para que te enteres de todo lo que tienes que saber al respecto.

No te quedes sin saber el verdadero significado del yin y el yang.

El origen del Yin y el Yang, una legendaria filosofía China

El yin y el Yang.
La teoría del yin y el yang no solo aplica al mundo exterior, sino, sobre todo, a nuestro propio mundo emocional.

Así como los griegos generaron sus propias teorías, los dioses griegos y sus escuelas filosóficas, o las criaturas de la mitología japonesa, en China también se generaron sus propias líneas de pensamientos, entre ellas la del yin y el yang, una teoría que ha llegado a nuestros días a través del taoísmo, y cuyos orígenes datan de más de 2000 años atrás. El yin y el yang es, en esencia, una teoría de las energías en movimiento. Y, sobre todo, de equilibrio perpetuo.

Además, expone, como algunos griegos lo plantearon también, que el movimiento de las energías y del mundo es precisamente cíclico: primero domina una fuerza, y luego otra, y así, en un perpetuo cambio que nos lleva a lo mismo. Por ejemplo, el día y la noche, la oscuridad y la luz, la vida y la muerte, fuerzas que están moviéndose continuamente, y que no pueden separarse la una de la otra. El yin y el yang fueron representados incluso dentro de los nueve dragones chinos.

En sus primeros usos, el yin y el yang existían independientemente y no estaban conectados. Después de todo, esta teoría se originó en una China principalmente agraria: cuando salía el sol, los campesinos iban al campo a trabajar; cuando el sol se ocultaba, era hora de retornar al hogar y descansar. Este patrón diario basado en el sol evidentemente condujo a una afirmación conceptual: yang es movimiento y yin es descanso. Así el concepto se fue trasmutando a otras significaciones.

El Yin y el Yang, una filosofía

Estas ideas hoy en día pueden parecer ambiguas o generalizaciones muy amplias y sí, en parte lo son, pero es porque estas ideas no se explican por sí solas alejadas de los principios del taoísmo, y, por otro lado, también tenemos que tener en cuenta la época en la que fueron expuestas: una época donde el hombre solo podía alcanzar algún grado de conocimiento a través de la especulación. Independientemente de esto, las ideas del yin y el yang han tenido un repunte en los últimos años, al ser asociadas a algunas terapias no necesariamente emparentadas con la psicología.

De acuerdo con los principios taoístas, como decíamos antes, el mundo está en movimiento continuo, y mientras acaece este movimiento, en medio del transitar del mundo, si se quiere, la energía cambia, el yin y el yang, moviéndose. Pero la verdad es que, para los taoístas, el yin y el yang son dos mitades de un todo, un todo que está equilibrándose constantemente. 

Según la leyenda, el yin y el yang nacieron del mismo caos que creó el universo. A medida que los elementos se unieron, el yin y el yang formaron el centro de la Tierra. Al coexistir en perfecta armonía y equilibrio, el yin y el yang permitieron el nacimiento de Pangu (el primer humano), así como de Fuxi, Nuwa y Shennong (los primeros dioses). Claro, quizá esto no nos parezca más que un simple mito, pero lo sencillamente hermoso de esto es cómo nos muestra una manera de ver la vida: una búsqueda perpetua del equilibrio y, a su vez, de lo bello en todo aquello que existe. Esta es, sin duda, una de las cosas más hermosas que ver en China: su filosofía que lucha por apaciguar la vida.

Este mito predice que el yin y el yang continuarán coexistiendo en feliz armonía en el centro de la tierra. Pero el concepto se traslada a muchos otros aspectos de la vida humana, enviando el mensaje de la búsqueda del equilibrio en nuestras emociones, sentimientos, intenciones y muchos otros aspectos de la vida humana.

El símbolo del Yin y el Yang

El yin y el yang.
El símbolo del Yin y el Yang representa el movimiento de las energías.
El símbolo del yin y el yang es la representación perfecta de esta teoría. En principio, el círculo, lo cíclico, sin principio ni final, el eterno retorno a lo mismo. La línea que divide este círculo, en forma de S, representa la fluidez, el constante movimiento de las energías.

Entre las dos divisiones, encontramos el área de color negro, que representa el yin, y que suele asociarse con determinadas características: lo femenido, la pasividad, la luna, la oscuridad, el engaño, el frío, la sumisión, el movimiento descentente, la noche, la suavidad, la quietud, entre otros. Y, por otro lado, está el yang, el lado blanco, que suele asociarse con la masculinidad, el razonamiento lógico, la creatividad, el sol, el día, el domino, el movimiento ascendente y un largo etcétera. Estas dos secciones, juntas, representan la interacción de las energías.

Por último, los pequeños círculos al interior de cada parte nos hablan de que nada es absoluto: en cada cosa, hay una parte de su opuesto, en cada yin un yang, en los débiles hay también fortaleza, y liderazgo en los sumisos. Nos demuestra, una vez más, la fluctuación de la vida, la capacidad de la vida para convertirse en muerte, y la de la muerte para renacer en otra vida.

 

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