Son pocas las mujeres de la antigüedad que han pasado a la historia y menos aún las que lo hicieron durante la Edad Media. A excepción de algunas reinas u otros personajes relacionados con la realeza y algunas santas, es difícil encontrar féminas. Sin embargo, existe una mujer de la que ya te hemos hablamos en Supercurioso en otras ocasiones: Hildegarda de Bingen. Vimos su faceta como polímata, su nombramiento como Doctora de la Iglesia y como la monja que describió el orgasmo en el siglo XII. En esta ocasión queremos acercarnos a ella como la antecesora de la medicina holística.

Hildegarda de Bingen, la monja científica de la Edad Media y la medicina holística

Hildegarda de Bingen nació en Alemania en el año 1098. Como era el décimo vástago de sus padres, decidieron entregarla a la Iglesia como «diezmo». A los 3 años pasó a vivir con la  condesa Judith de Spanheim que la educó y juntas, cuando Hildegarda contaba 14 años, pasaron a vivir en clausura en el monasterio de Disibodenberg. Su mentora fundó más tarde un monasterio y cuando murió, Hildegarda, con 38 años, pasó a ser la abadesa.

Hildegarda de Bingen, la monja científica de la Edad Media

A Hildegarda se la conoce como mística, predicadora, teóloga, compositora musical, poeta, dramaturga, escritora, naturalista y médico. Esta última faceta de su vida es la que nos interesa en esta ocasión, por ser considerada una precursora de la medicina holística. La medicina holística, muy controvertida en algunos sectores que la consideran una pseudoterapia que no tiene base científica, tiene, sin embargo, muchos seguidores en todo el mundo. Considera que el ser humano es una unidad formada por el cuerpo, la mente y el espíritu y entiende que no es la enfermedad la que hay que tratar, sino al paciente. Tiene tres pilares en los que se basa: que el organismo tiene poderes para sanarse naturalmente, que existe una interacción entre los tejidos y que hay una influencia del medio ambiente en la salud y la sanación. Forman parte de la medicina holística la acupuntura, la homeopatía, la fitoterapia, la medicina nutracénica o la terapia floral, por ejemplo.

Hildegarda de Bingen, la monja científica de la Edad Media

Hildegarda de Bingen nunca estudió medicina ya que estaba vetada a las mujeres la entrada en las universidades y se cree que fue básicamente autodidacta, a excepción de los conocimientos que posiblemente recibió durante su noviciado en el monasterio de Disibodenberg, en el que también habían monjes varones. Por sus escritos se sabe que estaba familiarizada con las doctrinas de Galeno e Hipócrates, pero también con las prácticas médicas árabes y las alemanas tradicionales. Conoció las obras de algunos naturalistas de la antigüedad como Plinio el Viejo o Isidoro de Sevilla, así como las teorías de los temperamentos, los fluidos corporales y de los estados de ánimo.

Sin embargo, no se limitó a lo conocido, sino que inventó nuevas terapias e hizo observaciones que nunca antes se habían hecho. Escribió un tratado sobre medicina y naturaleza titulado: «Liber subtilitatum diversarum naturarum creaturarum» que se divide en dos partes, la primera «Física – Libro de medicina simple» y la segunda «Causas y curas – Libro de Medicina compleja». En ellos se evidencia que tenía una visión global de lo que era las práctica médica, ya que utilizaba todos los conocimientos que se tenían en ese momento sin importarle su procedencia y sin seguir una escuela determinada. Además expone su visión de que «el hombre y la naturaleza son espejos mutuos e integrados».

Hildegarda de Bingen, la monja científica de la Edad Media

Los desvelos de Hildegarda de Bingen en el campo de la medicina venían dados por su condición de priora de una congregación de monjas, de la cual emanaba la obligación de cuidar de su salud, cosa que hizo con singular acierto y maestría a pesar de no tener estudios específicos para ello. Hildegarda creía que la enfermedad no era un proceso, sino la ausencia de él, es decir, un fracaso en el curso normal de la naturaleza. La curación suponía recuperar el control y para ella se tenía que conseguir la salud tanto del cuerpo como de la mente y del espíritu. En sus libros aboga por llevar una vida saludable para evitar muchos sufrimientos y enfermedades.

¿Qué opinas de la medicina holística? ¿Crees en este tipo de terapias alternativas? Si te ha interesado este artículo, quizá quieras leer el post:

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