Decía el cineasta y escritor italiano Michelangelo Antonioni, que «Hollywod es como estar en ningún lugar hablando a nadie sobre nada.» Desde el origen del cine, han sido millones los artistas, actores y directores que han dedicado su vida a plasmar emociones que impacten, conmuevan o conquisten a la audiencia. En este transitar, Hollywood fue transformándose en la meca de la industria cinematográfica, y la aparición de los Premios Oscar se convirtió en el máximo reconocimiento al que podían aspirar quienes se desarrollaban en este medio. Hoy, precisamente, hablaremos sobre una extraordinaria actriz que fue la primera mujer en ganar un Oscar.

El también llamado Premio de la Academia es un reconocimiento anual que concede la Academia de las Artes de las Ciencias Cinematográficas, como premio a la excelencia, creatividad y calidad de directores, actores, guionistas, escritores, músicos y todos quienes tengan participación en la elaboración de una película. Muchas de las películas más taquilleras de la historia han logrado ganar una o varias de estas apreciadas estatuillas. Para los actores, representa un reconocimiento que marca un antes y un después en su carrera, tal como ocurrió con la primera mujer en ganar un Oscar. Acompáñanos en Supercurioso a conocer su historia.

Janet Gaynor: la primera mujer en ganar un Oscar

Quién fue la primera mujer en ganar un Oscar

La primera mujer en ganar un Oscar, fue también una actriz que marcó un hito en la historia del cine, por su versatilidad y capacidad de adaptación. Durante la década de los años 20, Janet Gaynor se consolidó como una estrella de gran popularidad. Con una belleza dulce y encantadora, se convirtió en una de las favoritas de las cámaras y llegó a participar en reconocidas películas de la época, como The Johnstown Flood, en 1926; El Séptimo Cielo, en 1927; Amanecer, en el mismo año, y El Ángel de la Calle, en 1928.

Su expresividad, imagen de inocencia, ternura y simpatía hizo que ganara los corazones de los espectadores, en un escenario en el que el cine era mudo. A partir de la década de 1930, el séptimo arte atravesó una de sus más grandes transformaciones: la inclusión de diálogos en las películas. La llegada del cine sonoro no supuso ningún problema para la joven actriz. Al contrario, supo adaptarse con maestría a las nuevas técnicas y realidades, y fue consolidando su posición en la industria, protagonizando principalmente comedias románticas y musicales.

Pero para Janet Gaynor, convertirse en la primera mujer en ganar un Oscar no fue una tarea fácil. No solo tuvo que enfrentarse a los grandes retos de la adaptación al cine sonoro, al que no todos los actores de la época sobrevivieron. También sorteó diferentes dificultades asociadas a su origen, siempre con la voluntad de perseguir su sueño de convertirse en una destacada actriz.

La historia de Janet Gaynor

La mujer que ganó el primer Oscar

En los primeros años del siglo XX, específicamente el 6 de octubre de 1906, nacería la pequeña que estaría destinada a convertirse en la primera mujer en ganar un Oscar. Su nombre de pila era Laura Augusta Gaynor y nació en la región de Filadelfia, Pensilvania. Fue la menor de las dos hijas de Laura Buhl y Frank De Witt Gainor. Al poco tiempo de nacida, sus padres decidieron mudarse a la región de San Francisco.

Allí pasó su infancia, involucrándose en las obras de teatro y variadas actividades organizadas por la escuela. Su padre, que se dedicaba a la pintura, le enseñó a la pequeña Laura a cantar, bailar y hacer acrobacias. Su familia se desintegró cuando sus padres se divorciaron. Ella se mudó con su madre y hermana hasta Chicago, en 1914. Cuando apenas tenía 17 años, en 1923, decidió mudarse sola hasta Los Ángeles y perseguir allí su sueño de convertirse en actriz.

Los inicios de la vida en Los Ángeles no fueron sencillos. Participó en un sinfín de castings y servía como extra a la grabación de algunas películas, sin recibir por ello ningún pago. Al tiempo que procuraba abrirse paso en el mundo de la actuación y la cinematografía, trabajaba como empleada de una zapatería y de esa forma solventaba sus gastos básicos.

Fue recién en el año 1926 cuando se presentaría la primera gran oportunidad para quien, un tiempo después, se convertiría en la primera mujer en ganar un Oscar. Consiguió la protagonización en la película The Johnstown Flood. Se trataba de un potente drama del cine mudo dirigido por Irving Cummins. La historia hacía referencia a la gran inundación ocurrida en Johnstown, Pensilvania, en el año 1889. En aquella tragedia generada por la rotura de la Presa de South Fork, fallecieron 2.209 personas y hubo cientos de desaparecidos. Se trató de una película sensible y movilizadora, que se ganó de inmediato el agrado y emotividad del público.

La llegada del Oscar

Janet Gayner

Laura Gaynor, quien asumió el nombre artístico de Janet Gaynor, ya era una de las más reconocidas actrices de su época cuando se convirtió en la primera mujer en ganar un Oscar. En aquel momento, la anhelada estatuilla no se otorgaba por un único papel, sino por una valoración más integral del trabajo actoral. Fue así como las interpretaciones que realizó en las películas El Séptimo Cielo, Amanecer y El ángel de la calle, la llevaron a hacerse merecedora del Oscar a mejor actriz en la edición de los premios de 1927-28.

Superó en aquella contienda a las actrices Louise Dresser y Gloria Swanson, quienes competían con las interpretaciones hechas en las películas A ship is coming in y La frágil voluntad, respectivamente. Gayner fue nominada de vuelta a los Premios de la Academia en el año 1937, por su papel en la película Ha nacido una estrella. En su carrera destacan también otras películas como El águila azul, La hoja de Trébol, Estrellas dichosas, Deliciosa, La feria de la vida, Contrastes y Una chica de provincias.

La vida personal de Gayner

Janet Gayner

La primera mujer en ganar un Oscar no sólo tuvo una vida dinámica desde el punto de vista profesional, sino también personal y sentimental. Se unió en nupcias en tres ocasiones. Su primer matrimonio fue en el año 1929, con Jesse Lydell Peck. Esa unión duró cuatro años y no dejó descendencia. Se separaron de manera definitiva en el año 1933. Su segundo matrimonio fue con el reconocido diseñador de vestuario Gilbert Adrian. Con él se mantuvo casada durante veinte años, desde 1939 hasta 1959. Tuvieron un hijo al que llamaron Robin.

Luego de la muerte de Adrian, en el año 1959, Janet Gayner contrajo matrimonio con con el productor Paul Gregory, en 1964. Fue con su tercer marido que se desplazaba en un taxi, acompañados de su amiga, la también actriz Mary Martin y su representante, Ben Washer, cuando tuvieron un trágico accidente que la dejaría gravemente herida. Dos años después, en 1984 y la edad de 77 años, fallecería la primera mujer en ganar un Oscar, Janet Gayner, en Palm Springs, California. Sus restos mortales reposan en el Hollywood Forever Cemetery de Los Ángeles.

Personas como ella han atravesado la historia del cine, dejando un legado de talento que se erige como un reto para las nuevas generaciones de actores y cineastas del presente y el futuro. Si te cuentas entre los apasionados del séptimo arte, no te pierdas esta selección de frases de películas que todo cinéfilo debe ver y dale rienda suelta a tu pasión por la gran pantalla.

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