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¿Eres de esas personas pulcras e higiénicas -vale, un poco maniáticas también- que ven como algo natural lavar el pollo crudo para eliminar bacterias? En ese caso, puede que después de leer la investigación del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (Center for disease Control and Prevention) cambies de opinión.

Lavar pollo crudo es una mala idea (no tan saludable como pensábamos)

¿Tu padre era de esos que lavaban la lechuga hasta con lejía? Según las estimaciones del CDC hay más de 3.000 personas solo en EE.UU. que mueren cada año por intoxicación alimentaria debido a la ingesta de pollo. Esto es debido a que el pollo cuenta con una bacteria (campylobacteria) que puede llegar a envenenar la carne. Este tipo de bacterias proceden de las heces del animal.

lavar pollo crudo

Hasta aquí, nada nuevo. La sorpresa de los lectores llegará cuando sepan que lavar el pollo incrementa el riesgo de envenenamiento de la carne debido a que en el proceso de lavar el pollo crudo, el agua es un conductor de la bacteria que puede hacer que esta acabe en tu ropa, en tu piel, en el pollo, en otros enseres de lavado y en la cocina en general. Frente a esto, la CDC estadounidense recomienda la máxima precaución y para ello no es recomendable lavar el pollo con agua, ¿qué hacer entonces?

Algunos consejos para limpiar el pollo crudo, si así lo deseas, de forma SEGURA:

Cuando quieras comer pollo, ten en cuenta una ley de oro: el pollo bien cocinado es una garantía de que no tendrá bacterias. Recuerda que las bacterias se preservan en frío y que las altísimas temperaturas de la cocina o del horno son una de las bases fundamentales para prevenir una intoxicación alimentaria. Otras recomendaciones son:

  • Cubre la carne cruda del pollo: Si vas a congelar la carne, no te olvides de cubrir la carne antes de meterla al frigorífico.
  • Lava las manos y utensilios antes y después: Esta es una norma que se aplica a cualquier alimento que manipules. Jamás manipules alimentos sin lavarte las manos, tanto antes como después del servicio.
  • El pollo NUNCA debe tener un color rosáceo: La prueba del algodón para saber si el pollo está hecho es abrir la parte central con un cuchillo. Si el interior está de un tono rosáceo o, directamente, sangriento es que necesitas hacerlo mucho más. El color del pollo hecho debe ser tono beige.

Si estas curiosidades te impactan e informan al mismo tiempo, ¡compártelas! Y en el caso de que quieras saber más, conoce el curioso oficio de sexador de pollos y el caso de las pechugas de pollo sin pollo de Israel.

Imágenes: Alexas_fotos , Ananya .

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