Aunque suena a mito urbano o a exageración periodística, la ciencia ha demostrado que ¡el movimiento coordinado de decenas de miles de personas sí puede ser registrado por instrumentos sísmicos!

No se trata de terremotos en el sentido tectónico tradicional, que están causados por el rozamiento de placas subterráneas. En realidad, son vibraciones antropogénicas o microsismos capaces de encender las alertas en las redes de monitoreo geológico.

En los últimos años, este fenómeno ha cobrado gran relevancia mediática, pues las giras mundiales de superestrellas del pop y las celebraciones eufóricas tras un gol en un mundial de fútbol han provocado pequeños sismos.

¿La razón detrás de este fenómeno?

Cuando la emoción de la masa se sincroniza, ya sea por el ritmo de una batería o por el salto colectivo de la afición, la energía cinética producida por los impactos simultáneos viaja a través del suelo en forma de ondas sísmicas de baja frecuencia, ¡haciendo que la tierra se mueva!

En este artículo, conocerás esos eventos multitudinarios que han provocado sismos de baja magnitud, así que ponte cómodo y sigue leyendo.

Los conciertos más «sísmicos» de la historia reciente

Estos son los casos más destacados y verificados por instituciones geológicas:

Taylor Swift y el «Swift Quake» en Seattle y en Edimburgo

¡El caso más documentado de la cultura pop reciente ocurrió en julio de 2023 durante la gira The Eras Tour en el estadio Lumen Field de Seattle!

La sismóloga Jackie Caplan-Auerbach, de la Universidad de Western Washington, analizó los datos de la red sísmica local y confirmó una señal equivalente a un sismo de magnitud 2,3.

El movimiento fue provocado por el sistema de sonido, por la danza y por el salto coordinado de cerca de 70.000 asistentes, con temas como Shake It Off y Love Story que generaron las mayores amplitudes.

El fenómeno se repitió en junio de 2024 en el estadio Murrayfield de Edimburgo, Escocia, donde el British Geological Survey (BGS) detectó una actividad sísmica a casi 6 kilómetros de distancia del recinto durante canciones como Ready For It?.

Travis Scott en el Circo Máximo de Roma (2023)

En agosto de 2023, el rapero estadounidense presentó su álbum Utopia en el histórico Circo Máximo de Roma ante 60.000 personas.

El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) registró picos de aceleración en el suelo equivalentes a un microsismo de magnitud 1,3 y la sacudida fue tan perceptible en los barrios colindantes que ¡generó decenas de llamadas a los servicios de emergencia por parte de residentes que creyeron sentir un terremoto tectónico real!

Foo Fighters en Auckland (2011)

Uno de los antecedentes más citados ocurrió en diciembre de 2011 en el estadio Western Springs de Auckland, Nueva Zelanda. Durante la actuación de Foo Fighters, ¡la red sísmica nacional GeoNet registró una vibración rítmica continua de 3 Hz, coincidente con los picos de mayor intensidad del concierto!

Los 50.000 espectadores provocaron un temblor característico de baja frecuencia que los geofísicos neozelandeses compararon, formalmente, con la firma de un volcán en baja actividad.

Los eventos deportivos que han hecho temblar la tierra. ¡Literalmente!

En los eventos deportivos, la vibración se produce por las explosiones colectivas e instantáneas de júbilo tras una jugada decisiva o un gol:

México vs. Alemania (Mundial de Rusia 2018)

El 17 de junio de 2018, la selección mexicana debutó en la Copa del Mundo enfrentándose a la campeona vigente, Alemania.

En el minuto 35, Hirving «Chucky» Lozano anotó el gol de la victoria y, en ese mismo instante, los sensores del Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas (IIGEA) y la red sísmica SIMMSA registraron un sismo artificial en Ciudad de México.

Los análisis confirmaron que la vibración fue provocada por los saltos simultáneos de miles de aficionados congregados tanto en el Zócalo capitalino como en miles de hogares y plazas de la ciudad.

Perú vs. Nueva Zelanda (Clasificación Mundial 2018)

En noviembre de 2017, la selección peruana disputaba, en Lima, el partido de vuelta del repechaje para clasificar a un Mundial tras 36 años de ausencia.

Cuando Jefferson Farfán anotó el primer gol del encuentro, la masa de aficionados en el Estadio Nacional y en toda la capital peruana desató una sacudida tan intensa que ¡las aplicaciones de monitoreo de la red Sismología Chile llegaron a emitir un aviso automático de sismo leve en la zona metropolitana de Lima debido a la aceleración abrupta del suelo!

El «Beast Quake» de la NFL (Seattle Seahawks, 2011)

Durante un partido de playoffs de la NFL en Seattle contra los New Orleans Saints el 8 de enero de 2011, el corredor Marshawn Lynch realizó una espectacular jugada de 67 yardas, rompiendo múltiples placajes para anotar un touchdown.

La euforia desatada en las gradas fue registrada por la red Pacific Northwest Seismic Network (PNSN), que detectó un patrón de ondas sísmicas continuo equivalente a un microterremoto de magnitud entre 1,0 y 2,0 en la zona del estadio Qwest Field (actual Lumen Field).

¿Cómo es posible que una multitud genere un sismo?

Sincronía y frecuencia (resonancia)

El impacto individual de una persona al saltar genera una fuerza física mínima sobre la superficie; sin embargo, cuando 60.000 o 70.000 personas coordinan sus saltos al mismo tiempo, las fuerzas individuales se suman mecánicamente.

Además, la mayoría de los temas de rock o de pop tienen un tempo que oscila entre los 120 y los 150 pulsos por minuto (BPM). Esto equivale a una frecuencia de entre 2 y 2,5 Hz (saltos por segundo).

Si la frecuencia del salto colectivo coincide con la frecuencia natural de vibración del terreno o del propio estadio, se produce un fenómeno de resonancia que amplifica la onda sísmica a través de la capa superficial del suelo.

Diferencias entre sismos tectónicos y vibraciones humanas

Los terremotos tectónicos ocurren por la ruptura repentina de fallas subterráneas, que liberan una enorme cantidad de energía acumulada en cuestión de segundos y medida en ondas primarias y secundarias muy definidas.

En cambio, los sismos antropogénicos muestran una señal armónica y continua que aumenta y disminuye de forma gradual.

En el caso de los conciertos, la gráfica sísmica coincide exactamente con el ritmo y con la duración de cada canción, y se apaga durante las pausas entre temas.

Riesgo para la seguridad o para la infraestructura

Estas vibraciones no representan un peligro real de colapso o causan daños estructurales porque la amplitud de la onda y la profundidad de la fuente no son tan fuertes.

Un terremoto tectónico libera energía a kilómetros de profundidad, afectando a regiones enteras, pero las vibraciones antropogénicas son extremadamente superficiales y pierden energía con rapidez a medida que la onda se desplaza por el terreno (atenuación).

La magnitud registrada suele estar por debajo del umbral de percepción humana a pocos kilómetros del recinto y es perceptible, únicamente, por los instrumentos de medición o por vecinos en edificaciones muy próximas.

Aunque estos microsismos antropogénicos se sitúan lejos del impacto y el peligro de las fallas tectónicas, nos permiten ver la interacción entre la física, la acústica y el comportamiento masivo.

Además, el registro de estas vibraciones demuestra la precisión actual de los instrumentos geológicos y nos hace ver que, cuando miles de personas sincronizan sus movimientos bajo un mismo ritmo o un mismo grito, transforman la energía colectiva en una fuerza capaz de dejar huella.