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Quizá algunos de vosotros os hayais preguntado por qué algunas personas que han vivido en los EE.UU. llaman habitualmente a las bragas «bloomers». Como en muchos otros casos, la palabra «bloomers» es un eufemismo; es decir, una expresión que sustituye a otra que se considera malsonante, obscena u ofensiva. Nos llega a partir del apellido de una extraordinaria mujer: Amelia Bloomer. Sufragista, editora y reformadora de la ropa femenina, dio nombre a una moda más cómoda para la mujer al promocinarla en su revista.

Las sufragistas utilizaron como modelo para sus propios periódicos la publicación de Amelia Bloomer, que ella misma definió como: «un instrumento necesario para difundir la verdad de un nuevo evangelio a la mujer».

Amelia Bloomer

Amelia Bloomer, de soltera Jenks, nació en 1818 en el seno de una familia modesta en la ciudad de Homer, en Nueva York. Como era habitual en la época sus estudios reglados duraron pocos años, lo que no fue impedimento para que antes de los 17 años estuviera ya trabajando como maestra. Cumplida esa edad, se trasladó a vivir con su hermana casada a Waterloo y al cabo de un año empezó a trabajar como institutriz. Cuando contaba 22 años se casó con Dexter Bloomer, abogado, que era el dueño de un periódico neoyorkino: el County Courier. Dexter la animó para que escribiese en él.

Amelia Bloomer | Sufragista y reformadora de la ropa femenina

Amelia, mujer luchadora, acudió a la primera convención a favor de los derechos de la mujer que se realizó en EE.UU. y que tuvo lugar en Seneca Falls. Un año después de la famosa reunión, Amelia Bloomer decidió poner en marcha un proyecto: un diario femenino, convirtiéndose en la primera mujer en ser la dueña y editora de un periódico dedicado a este público concreto. Aunque en un principio compartió la dirección con un comité de mujeres del grupo anti-alcohol «La Templanza», que fueron las que eligieron el nombre de la publicación: «The Lily», al poco tiempo, Amelia Bloomer decidió tomar las riendas en solitario. Cambió la dirección y empezó a incluir temas sobre los derechos de la mujer y subtituló la revista como «dedicada a la emancipación de la mujer de la intemperancia, la injusticia, el prejuicio y la intolerancia». The Lily (El Lirio) fue un gran impulso para las ideas sufragistas y ahondó en temas tan importantes y controvertidos para las mujeres como  sobre temas la reforma social, los derechos a la propiedad, la esclavitud, el empleo, la educación y la reforma de la vestimenta femenina.

Amelia Bloomer | Sufragista y reformadora de la ropa femenina

Es por esta cruzada que emprendió para modificar la ropa femenina, que su nombre aún es utilizado en algunos lugares como un eufemismo para citar las bragas, aunque en un principio «bloomers» designase únicamente un tipo de bragas abombachadas que seguro recordarás haber visto utilizar a alguna mujer mayor de tu familia.

Amelia Bloomer | Sufragista y reformadora de la ropa femenina

La idea de la nueva manera de vestir las mujeres no fue de Amelia Bloomer, sino Elizabeth Smith Miller, una gran defensora de los derechos de la mujer. Esta mujer creó un traje que pensó que era más racional para sustituir las incómodas faldas del momento. Su vestido estaba compuesto por unos pantalones sueltos recogidos en los tobillos, similares a los bombachos que usaban las mujeres de Oriente Medio y Asia Central, rematado por un vestidito corto o un dos piezas también corto. Su cuñad, amiga de Amelia Bloomer adoptó la vestimenta y acudió así ataviada al despacho de la editora. Al verlo, decidió que era lo que la mujer necesitaba para librarse de las ataduras impuestas por la moda y su revista se convirtió en la principal propaganda de la nueva vestimenta femenina. Es por esta labor divulgadora que la moda del bombacho se conoce como Bloomer.

Amelia Bloomer | Sufragista y reformadora de la ropa femenina

Sin embargo, los novedosos diseños no tuvieron mucho éxito a pesar de que Amelia Bloomer se esforzó en vestirlos y en publicar patrones e ideas para que todas las mujeres pudieran confeccionarlos en sus hogares. Muchas revistas y diarios, especialmente dedicados al público masculino, hicieron mofa y befa del atuendo, hasta tal punto que poco a poco fue abandonado por sus defensoras que se plegaron a la relativa comodidad de la crinolina.

A pesar de este fracaso y de que  vendió la revista a otra sufragista pocos años después de iniciar su edición, Amelia Bloomer siguió trabajando como escritora por los derechos de la mujer y en favor del sugragio femenino a lo largo de toda su vida. Murió a los 76 años. Aunque no es tan conocida como otras sugragistas, sus intentos de reformar la vestimenta femenina contribuyeron a conseguir avances en ese campo.

Son muchas las mujeres que han pasado a la historia de forma anónima o son recordadas sólo por una parte de sus muchos logros. Este es el caso de Amelia Bloomer, pero en Supercurioso también nos hemos acercado a la figura de otra extaordinaria mujer: María la Judía, la primera alquimista de la historia que fue la que dio nombre al popula ¡Baño María! ¿Lo sabías?

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