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Auroras boreales, uno de los espectáculos más bellos que la naturaleza puede ofrecernos en esas latitudes nórdicas donde el cielo, de pronto, se torna resplandeciente y etéreo, despegando una maravillosa estela de increíbles colores simulando un suspiro, un reflejo, un manto perfecto cuajado de rojos, violetas, verdes y blancos… a instantes parecen espirales, hasta que poco a poco se alzan hasta formar un arco o una cortina en movimiento. ¿A qué se deben? Y lo más importante ¿Por qué no las podemos ver en todos los países?

La magia del Ártico

Pueblos como los Inuit, oriundos de las regiones árticas de América y Groenlandia, decían que los espíritus de sus antepasados podían verse deslizándose en elegantes bailes por el cielo a  través de las luces parpadeantes de las auroras boreales. Leyendas que también tenían su explicación en la cultura nórdica, para ellos las auroras eran nada más y nada menos que puentes de fuego construidos por los dioses que podían llevarte directamente al cielo.

Maravillas astronómicas que han inspirado desde la antigüedad cientos de mitos y leyendas alrededor de este precioso fenómeno, cuyo origen y cuya explicación es igual de apasionante.

Aurora Boreal

Pensemos en el sol, ese dios ígneo envuelto en fuego y tan vivo que sus grandes tormentas solares nos envían de vez en cuando desde la lejanía, infinitas ráfagas cargadas de partículas que discurren a una velocidad increíble por el espacio. Cuando llegan hasta nosotros en la Tierra, reaccionan con nuestro campo magnético, en especial en las zonas polares, sus partículas solares chocan con las moléculas terrestres ocasionando esas fantásticas luminarias que forman las auroras.

Cuando los diferentes gases que hay en nuestro planeta se activan por estas partículas, la luz que se emite y que podemos ver depende de dos factores: si es de color verde depende del oxígeno, si es azul o roja, es el nitrógeno quien la produce.

Otras curiosidades

El nombre de Aurora Boreal tiene un origen griego y romano: Aurora era la diosa romana del amanecer, y Bóreas etimológicamente significa Norte, un nombre perfecto que vino explicado por el hecho de que en Europa, las auroras boreales, surgen tras un horizonte carmesí muy similar al que acompaña al propio sol en los amaneceres.

Las auroras boreales son visibles de septiembre a marzo, justo en los meses en que la temperatura es lo suficientemente baja para que estos espectáculos puedan sucederse.

En una misma noche, una aurora puede empezar siendo un arco alargado, para, poco a poco, ir ensanchándose en el horizonte e incrementar aún más sus brillos. Llegada ya la media noche, este arco empieza a mostrar pequeñas ondas o rizos bajo él, hasta que llega un momento en que, de pronto, el cielo se viste de bandas, espirares y rayos de luz temblorosos, hasta que llega el alba… entonces acaban deshilachándose dejando pequeñas luminarias flotando en ese cielo frío.

Un espectáculo maravilloso, sin duda, un aliento que los dioses nórdicos dejaron para nosotros en esos fríos días de invierno.

No te pierdas este espectacular video de la Aurora Boreal.

 

8 Comentarios

  1. En un par de años estoy pensando en irme de viaje para ver este magnifico espectaculo de la naturaleza pero los tours no son nada baratos! Pero se que valdra la pena

  2. […] La magnetosfera de la Tierra está formada por el viento solar. La interacción del viento solar con la magnetosfera de la Tierra deposita grandes cantidades de energía en la Tierra, lo que causa cambios generalizados en nuestra atmósfera. Uno de los efectos positivos de esta interacción son las hermosas Auroras. […]

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