Cuenta la leyenda popular que los caballeros medievales antes de comenzar sus aventuras y viajes de larga duración «vestían» a sus esposas con aparatosos cinturones de castidad. Estos cinturones hechos de metal y cuero tenían como objetivo preservar los atributos más íntimos de sus mujeres ante posibles «ataques» e «intrusiones» de otros intrépidos caballeros o de algún que otro osado juglar. De este modo, los caballeros medievales podían preservar su linea de sangre limpia y protegida de contaminación «extramatrimonial». Pero, ¿de verdad se usaba el cinturón de castidad? En Supercurioso estuvimos investigando un poco al respecto, y hoy te traemos todo lo que debes saber sobre los cinturones de castidad.

El cinturón de castidad: ¿mito o realidad?

Cinturón de castidad: ¿Mito o realidad?

Los cinturones de castidad supuestamente estaban diseñados de tal manera que una posible relación sexual podría causar graves daños a ambos participantes. Pinchos, bordes cortantes, cepos y otros mecanismos que seguramente no te quieras imaginar, y que terminaban dañando a quien se atreviera a tener alguna relación sexual con uno de estos de por medio. Pero, ¿existieron realmente los cinturones de castidad, o simplemente se trata de un mito que ha subsistido hasta la actualidad?  Y, ¿había juguetes sexuales en la antigüedad? 

1. ¿De verdad existieron los cinturones de castidad medievales?

 

Hasta ahora se creía que sí pero los historiadores modernos consideran que los cinturones de castidad nunca han existido,al menos tal y cómo los conocemos. El museo Británico declaró como falso un cinturón de castidad que habían estado exhibiendo durante más de 150 años y desde entonces otros muchos museos han ido retirando progresiva y silenciosamente todos los cinturones de castidad que tenían expuestos tras comprobar que eran falsos.

Por lo tanto, malas noticias para los fetichistas: Los expertos corroboran que no hay indicios de que se haya usado alguna vez en la historia un cinturón de castidad, exceptuando eso sí, los modernos cinturones. De hecho, los investigadores más acuciosos creen que la mitificación de los cinturones de castidad puede venir por la sátira de algunos escritores franceses como Rabelais, que en tono de burla hablaban del sexo en la edad media

2. ¿Y ahora, existe el cinturón de castidad?

No obstante, aparentemente del mito surgió una realidad. Y es que si bien no se ha logrado confirmar que el uso del cinturón de castidad fuera una cosa real durante la edad media, lo que sí sabemos es que en la actualidad sí existen, y no solo eso, sino que son usados de manera bastante frecuente (más de la que crees). Como te dijimos más arriba, no se ha comprobado que los cinturones de castidad fueran usados antiguamente, sin embargo esta fue una creencia hasta hace poco tenida por certera, y de esa creencia nació el cinturón de castidad.

Hoy en día no es difícil encontrar «cinturones de castidad» modernos, pero estos cinturones no están diseñados con el mismo objetivo con el que supuestamente debían estar diseñados los cinturones de castidad utilizados, según se creía, en la época medieval. Hoy en día, estos artilugios forman parte de los juegos eróticos de algunas parejas atraídas por el lado más fetichista de estos objetos.

Claro que en la actualidad los diseños de estos cinturones no suponen, o no deben suponer, ningún daño a la hora de mantener relaciones íntimas. No, nada que ver, el cinturón de castidad moderno no tiene ningún fin dañino para con el otro, sino todo lo contrario: lo que buscan estos objetos en la actualidad, como cualquier otro juguete sexual, es causar placer en el otro, procurar la mayor cantidad de deseo posible, pues hay quienes se sienten muy atraídos hacia este tipo de juegos sexuales.

3. Entre gustos y colores

Pues sí, existen los cinturones de castidad en la actualidad. ¿Sorprendido? Pues la verdad es que es un alivio que este tipo de aparatos no se utilice con el fin con el que se creía era usado durante la edad media. En la actualidad, puede que a ti no te llame la atención el uso de este aparato, pero la verdad es que tampoco tiene nada de malo. Después de todo, entre gustos y colores, cada quien tiene sus propios deseos y sus formas de satisfacerlos. Pero, por más extraños que nos parezcan, no estamos nosotros en posición de juzgarlos, siempre que los deseos de los demás se satisfagan de forma consensuada y no repercutan en daños a los otros.

¿Y tú, te atreverías a usar un cinturón de castidad? ¿Cómo crees que se sentiría? ¿O quizá te atreverías a usar algún otro juguete sexual? No te preocupes, cada quien tiene sus fetiches y sus gustos, y la moral conservadora no tendría que andar reprochándoselos a nadie. En todo caso, si gustas, puedes dejarnos tu opinión en los comentarios, estaremos deseando leerte y quedaremos atentos para que iniciemos un buen debate. 

 

8 Comentarios

  1. Conocí una historia muy reciente en Perú donde el novio le colocaba a su novia un cinturón de castidad cuando esta iba a trabajar, la pobre no podía ir al baño hasta v que llegaba a la casa y el novio se lo quitaba

  2. Pues en 1000 maneras de morir salió una mujer del año de la kika que el marido se lo puso, aunque ideó una manera para quitárselo para mantener relaciones y luego volvérselo a poner, que murió a causa de la rozadura de éste contra la piel, al ser de hierro cuando se bañaba acababa oxidándose y murió de eso.

  3. Comentario: increíble, siempre creí que existieron en realidad. Pero mucho mejor si no fue así pobres mujeres de esa epoca, ir al baño debía ser terrible.

    y entre otras cosas si muy simpático jose nuñoz. 🙂

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here