Llamamos saponificación al proceso de elaboración de jabones con grasa animal o vegetal y sales minerales. Se trata de uno de los procesos de elaboración de productos cosméticos más antiguo conocido por el ser humano, que hasta ha usado grasa de sí mismo para hacer jabón.

¿Es verdad que hicieron jabones con grasa de prisioneros judíos?

De los múltiples y abominables crímenes atribuidos a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), sin duda los peores giran en torno a los cometidos en los campos de concentración a los que fueron enviados a morir especialmente miembros del pueblo judío (aunque también corrieron la misma suerte gitanos, comunistas, homosexuales y hasta testigos de Jehová).

Entrada a Auschwitz
Entrada a Auschwitz

Se dice que el pragmatismo y utilitarismo alemán adquirió en este momento histórico dimensiones particularmente macabras, al tratar de sacar alguna clase de provecho de esta matanza sistemática; reciclando zapatos, ropa y otros artículos de los prisioneros, extrayendo el oro de las dentaduras y haciendo lámparas con la piel y jabones con la grasa humana.

La última abominación mencionada en parte podría estar distorsionada por la propaganda de guerra. Durante la Primera Guerra Mundial los ingleses propagaron el rumor entre sus súbditos de que los alemanes utilizaban a los prisioneros ingleses para hacer jabón; y aunque varios años después funcionarios británicos de alto nivel desmintieron esta historia la leyenda persistió, y volvió a aflorar en 1945, cuando se supo de la campaña de exterminio emprendida por los nazis a través de los campos de concentración. Pero la distorsión no borra lo que de cierto tiene esta historia.

En 1943 un científico alemán que dirigía el Instituto de Anatomía de Danzig, Rudolf Spanner, solicitó prisioneros al Reich para realizar experimentos y éstos le fueron proporcionados tomándolos de un hospital psiquiátrico y del campo de concentración de Struthof-Natzweiler. Los prisioneros eran decapitados y luego los cuerpos eran hervidos para desprender la grasa que se usaría para hacer jabón. De este modo se obtuvieron cerca de 100 kg de jabón que Spanner utilizó para regalar y para su uso personal.

Campo de concentración

Sobre este caso, en su libro Los grandes enigmas de la Segunda Guerra Mundial, el escritor español Justino Balboa comenta:

“De acuerdo con los testimonios de Spanner tras la guerra, el jabón fue usado terapéuticamente inyectándolo en ligamentos de articulaciones. Salvo en este caso aislado, no existen pruebas de que se haya usado grasa humana, judía o no, de forma continua o no, durante el período nazi. De hecho, los experimentos de Spanner se interrumpieron inmediatamente en cuanto el jefe de las SS escuchó el rumor”.

Pasados los horrores de esta guerra, el tema del jabón hecho con grasa humana volvió a la palestra en tiempos recientes y con un sesgo menos tenebroso, aunque igual de grotesco, como es el hecho de que algunos laboratorios estén aprovechando el uso de grasa extraída a través de procedimientos de liposucción para elaborar este producto, que aparentemente no se diferencia de cualquier otro jabón hecho con grasas animales.

Jabón

De modo que, si queremos contestar la pregunta lo más honestamente posible, sí se fabricó este abominable artículo, aunque no del modo extensivo que nos contaron, algo que no quita el horror de tal acto. Por desgracia, debemos ser conscientes de que posiblemente jamás lleguemos a conocer al 100% la verdad.

Si te interesa este tema, te recomendamos nuestro artículo sobre las enfermeras nazis del Proyecto Lebensborn.