Quizá recordéis una antigua película del Oeste titulada «Caravana de Mujeres». En ella, un grupo de féminas cruzaban las Grandes Praderas en un viaje pagado por un grupo de varones que habitaban en una zona en la que no había mujeres casaderas. Este tipo de expedición no se inició en esa época, ya antes se habían producido «caravanas de mujeres» y uno de los casos más famosos y estudiados fue el de las Hijas de Luis XIV. Estas fueron conocidas como las hijas del rey Luis XIV, aunque en verdad no lo eran, y recorrieron miles de kilómetros para casarse en Canadá con los colonos de la Nueva Francia. ¿Quieres descubrir su historia? Acompáñanos en Supercurioso en este artículo para que te enteres de todo lo que debes saber al respecto.

Las Hijas de Luis XIV

Las hijas de Luis XIV

Durante 10 años, que van desde 1663 hasta 1673, unas 800 mujeres fueron llevadas desde Francia hasta Canadá, conocida entonces como Nueva Francia, con el objetivo de que estas se casaran con los colonos que residían en estos nuevos territorios conquistados por la corona francesa. Aunque estas mujeres no tenían ningún vínculo sanguíneo con Luis XIV, a estas mujeres se las conoció como las hijas del rey, ya que la corona francesa se encargaba de asumir todos los costos del viaje. Pero, ¿por qué estas mujeres fueron trasladadas hasta Canadá con el auspicio del rey? Y, ¿qué es lo que se conoce como «la maldición de las hijas del rey»? Vamos a descubrirlo.

1. Un conflicto sociopolítico

Para entender por qué estas mujeres viajaron desde Francia a Canadá primero debemos entender el contexto histórico en el que esto sucedió. Para ese entonces, tanto Inglaterra como Francia habían colonizado partes de lo que hoy se conoce como Canadá, y la lucha por estos territorios, aunque en menor medida, continuaba. Entonces Luis XIV notó que tenía un gran problema: Nueva Francia contaba con una población muy pequeña. De hecho, los documentos históricos afirman que contaba con una población de unos 2.500 franceses, mientras que al sur las colonias británicas habían logrado asentar unos 45.000 habitantes. Esto pudiera parecer baladí, pero para Luis XIV esto era una amenaza real a la estabilidad de sus territorios.

Para sanear esta amenaza, Luis XIV ordenó reclutar mujeres en diversos lugares de Francia y, principalmente, al sur del país. Según los registros históricos, las hijas de Luis XIV contaban con edades comprendidas entre los 13 y los 30 años y a todas ellas se le era ofrecida una manutención con tal de que estas partieran desde su país natal hasta Canadá con el explícito fin de tener hijos en estas nuevas tierras, dejando así una huella genética y cultural en los nuevos territorios conquistados por los franceses. Fue así como entre esos 10 años cientos de mujeres se encaminarían a Nueva Francia siguiendo las órdenes del rey sol, y buscando una nueva vida.

La mayoría de estas chica serán huérfanas que vivían en orfanatos de la iglesia o estatales y fueron elegidas por los directores para realizar el viaje o viudas jóvenes acogidas a la caridad eclesial. Tan solo una cincuentena eran de clase acomodada o noble y se entendía que iban para contraer matrimonio con los funcionarios o altos cargos del ejercito allí establecidos. Se supone que la mayoría viajaron «voluntariamente», ya que las posibilidades de salir adelante en su país eran escasas.Si se las llamó Hijas del Rey fue porque Luis XIV actuó como tutor, como si fueran sus pupilas, y por tanto reemplazó a los padres de las chicas para poder entregarlas en matrimonio y cubrir la dote.

2. Un plan efectivo

Un plan efectivo

El plan resultó ser altamente efectivo, pues para 1673 la población de Nueva Francia había ascendido a 6.700 habitantes. Esto se debió a que cada vez que un grupo de mujeres llegaba a la colonia francesa, se organizaban distintas fiestas para que estas conocieran a diversos pretendientes. De hecho, en general, la mayoría de las hijas de Luis XIV habían encontrado una pareja antes de los seis meses. Además, estas se preocupaban por procrear, pues la corona francesa prometía una pensión anual de unas 300 libras francesas (unos 4.500 dólares actuales) a las parejas que tuvieran 10 hijos o más.

Este plan no solo funcionó, sino que tuvo grandes repercusiones en la historia de Canadá. De hecho, según estudios recientes, el árbol genealógico de dos tercios de los canadienses se remonta a una de las 800 hijas de Luis XIV.  Esto significa que de los 37.5 millones de habitantes de Canadá, unos 25 millones son descendientes de estas mujeres. Sorprendente, ¿no lo crees? Sin duda, el plan de Luis XIV marcó el desarrollo cultural y político de esta nación. Una de las curiosidades de Canadá que seguro no conocías.

3. La maldición de las hijas de Luis XIV

Pero no todo salió de acuerdo al plan. De hecho, en la actualidad existe un fenómeno conocido como «la maldición de las hijas del rey». Esto se debe a que si bien estas mujeres llevaron hasta el nuevo mundo toda la tradición cultural francesa, esto no fue lo único que llevaron consigo, sino que también exportaron su carga genética y, en ella, un extraño síndrome conocido como neuropatía óptica hereditaria de Leber. Quienes se han dedicado a estudiar esta enfermedad en Francia han logrado rastrear sus orígenes hasta esta época e, incluso, lograron identificar una de estas hijas del rey es la responsable del 89% de los casos de Leber en Canadá.

Esto se debe a que esta extraña enfermedad sufrió una mutación en la cual afectaba a las mujeres de forma distinta que a los hombres, de manera que era muy difícil identificar cuando una mujer la tenía y, por lo tanto, esta seguía esparciéndose de una generación a otra sin que sus orígenes, durante mucho tiempo, estuvieran del todo claros.

¿Qué te ha parecido nuestro artículo sobre las hijas de Luis XIV? ¿Conocías la historia de estas mujeres que, básicamente, poblaron toda Canadá? Y, ¿sabías de qué iba la «maldición» que estas mujeres llevaron hasta Canadá? Déjanos tu opinión en los comentarios, ¡estaremos deseando leerte!

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