Valora este post

Se dice de ella que era una ciudad exquisita. De pequeñas dimensiones y situada a las faldas del Vesubio, Pompeya fue y será siempre el eco de una tragedia que pervive  petrificada en la memoria de la historia.

Era una ciudad próspera, un paraje donde los nobles romanos solían ir de vacaciones, la riqueza cultural y su arquitectura no tenía nada que envidiar a las grandes ciudades. Pero algo ocurrió el 20 de agosto del 79 d.C, una despejada mañana de verano en la que la tierra, de pronto, empezó a temblar…

pompeya volcan

Pompeya, una pequeña gran ciudad

Pompeya no tenía nada que envidiar a la todopoderosa Roma. Tenía múltiples comodidades: baños públicos, una arquitectura a medio camino entre el estilo griego y romano, calles canalizadas, y cómo no… un Anfiteatro, con distraídos espectáculos de gladiadores y leones.

La población vivía muy bien, todos los restos encontrados de sus construcciones rebelan que sus viviendas eran bastante aceptables, la mayoría hasta distinguidas: patios amplios con fuentes, comedores, salas de baño… Los pompeyanos eran muy aficionados a los mosaicos, y en ellos podemos ver aún muchas de esas escenas cotidianas que nos dejan intuir la cómoda placidez de una pequeña ciudad, que hoy en día, se antojaría de ensueño.

pompeya volcan erupcion

Habían panaderías, herrerías, licorerías, tintorerías, tiendas de calzado, tabernas, hospitales, industrias de vidrio, cementerios, distinguidos prostíbulos y una calle donde vivían todos los gladiadores que participaban en los espectáculos del circo (los que lograban sobrevivir, obviamente). Llama la atención en especial el culto que los pompeyanos ofrecían al sexo. Los arqueólogos han encontrado numerosos frescos, estatuas y mosaicos donde aparecían técnicas e incluso habilidades de las que disponía cada prostituta.

Pompeya era pues una ciudad cosmopolita y un refugio para muchos nobles romanos que buscaban vacaciones, pero no solo eso. Hemos de recordar que para el Imperio Romano, la industria y los negocios eran tan importantes como las guerras, y era esencial tener al día toda la costa Mediterránea. Allí se hacían negocios y se descansaba, allí se disfrutaba del sol, de la comodidad… y de las preciosas vistas de un volcán que estaba deseando despertar: el Vesubio. 

pompeya lava

La catástrofe

Así es… todo empezó el 20 de agosto del año 79 d. C, cuando el suelo empezó a temblar y los habitantes recordaron de inmediato lo ocurrido 16 años antes, cuando el Vesubio volvió a despertarse de forma débil, derribando muchas de sus construcciones. Pero no se asustaron demasiado. Los pompeyanos estaban acostumbrados a los avisos y ronroneos del viejo Vesubio: amenazaba pero nunca asustaba demasiado.

Hasta que llegó el día. Y ese día fue el 24, cuando la mañana amaneció silenciosa y gris… no habían pájaros, los perros ladraban, y los caballos se escapaban de los establos. De pronto, el cielo gritó. Fue un trueno desgarrador procedente de las entrañas del Vesubio. Estaba enfadado, levantaba chimeneas de fuego, vomitaba ceniza y piedras que llegaban a violenta velocidad hasta las calles y las casas.

ciudad de pompeya

Y se hizo de noche. Lo peor fueron aquellos torrentes de agua hirviente que empezaron a abrasar a los pompeyanos que estaban en las calles, muchos corrieron hacia los muelles para huir con los barcos, pero otros, sin embargo, no quisieron dejar sus pertenencias y decidieron quedarse en sus hogares, aguardando a que todo acabara. Fue un grave error, todos ellos fallecieron asfixiados, o enterrados vivos.  Pompeya solía tener una población de 15.000 habitantes, pero los arqueólogos solo han encontrado unos 2000 cuerpos que a día de hoy, siguen petrificados bajo las cenizas. Según los expertos, aquellas personas fueron cocidas vivas.

Un terrible desastre que marcó nuestra historia, una pérdida que aún reposa en la bella y silenciosa ciudad de Pompeya, como si el tiempo se negara aún a apartarse de esas calles bellísimas, y de esos muros tejidos con fantásticos mosaicos costumbristas.

pompeya cenizas

Os dejamos con un testimonio de aquella época, alguien que dejó escrito lo que vieron sus ojos  aquel 24 de mayo:

[quote_box_center]”Cuando comenzamos a escapar cayó la oscuridad; no como una noche nublada sin luna, sino como cuando una lámpara se extingue en un cuarto cerrado. Se oía el gemido de las mujeres, el llanto de los niños y los gritos de los hombres. Unos buscaban a sus padres, unos a sus hijos y otros a sus mujeres. Intentaban reconocerse por el sonido de sus voces. Algunos se lamentaban de su suerte, o de la de sus seres queridos; otros pedían la muerte. Muchos alzaron las manos hacia los cielos, pero la mayoría pensó que ya no había dioses y que la oscuridad había descendido para siempre sobre el mundo.”[/quote_box_center]

Imagen: nortofoto.com

7 Comentarios

  1. Verano pasado he estado en POMPEY…. es tremendo que en aquella epoca tenian agua, prostibulo y baños publicos y no hablar de lujosos patios con fontanas y jardines… tengo muchos fotos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here