El llanto es una de las expresiones más sensibles del ser humano. Generalmente la asociamos a momentos difíciles, en los que sentimos que la pena nos embarga el corazón. Pero también hay llantos de alegría, de emoción, e incluso de ira. Y más allá, existen tipos de lágrimas que nada tienen que ver con los sentimientos humanos, sino que más bien son un reflejo de que contamos con buena salud ocular. Lo cierto es que, aunque solemos asociar el llanto a la sensibilidad por algún motivo, nuestros ojos no tienen descanso e, incluso sin darnos cuenta, están generando lágrimas constantemente. Hoy en Supercurioso nos hemos propuesto investigar las razones de por qué lloramos. ¿Quieres saberlo tú también? Pues, ¡Acompáñanos!

¿Por qué lloramos?

Por qué lloramos

¿Alguna vez te has puesto a pensar en por qué lloramos, desde el punto de vista orgánico? ¿O has querido saber sobre las curiosidades de las lágrimas? Lo más probable es que tu respuesta sea negativa. Estamos tan acostumbrados a lagrimear ante una película triste, o a llorar profundo ante un suceso difícil, que no solemos poner interés en hallar explicaciones científicas. Incluso, sobre las lágrimas que responden a las emociones, Charles Darwin expresaba que no tenían ningún propósito. Que su única utilidad orgánica era proteger el ojo.

Pero teorías más recientes sobre por qué lloramos, llevan la atención a otras ideas. Muchos psicólogos defienden que las lágrimas psíquicas tienen un propósito vinculado a la comunicación entre las personas. La hipótesis básica es que cuando una persona llora, quienes están a su alrededor tienden a empatizar con ella. Ahora bien, ampliando el abanico hacia otros tipos de lágrimas, nos encontramos con que más allá de las emocionales, en efecto, el lagrimear de los ojos cumple funciones orgánicas vitales para mantener la salud ocular. Veamos con mayor profundidad los motivos por los que lloramos.

¿Cuáles son los tipos de lágrimas?

1. Lágrimas basales: las discretas

tipos de lágrimas

Quizá no te percates en todo el día, pero mientras tú haces tu vida, las glándulas lagrimales de tus ojos están en continua generación de lágrimas, hasta el punto de que cada persona genera una media de 300 mililitros diarios de lágrimas, es decir, 114 litros al año. A este lagrimeo se le conoce con el nombre de lágrimas basales. Es esta generación constante lo que permite a tu ojo mantenerse hidratado y protegerse de la suciedad del exterior. Así, mientras las glándulas lagrimales producen, los puntos lagrimales hacen de desagüe, drenando el líquido.

De ahí que no seas consciente de que entre los tipos de lágrimas que segregas, las más habituales y abundantes son las basales. Pero ¿Por qué lloramos lágrimas basales? Pues básicamente porque es este tipo de llanto en que mantiene al ojo lubricado. Incluso, si pasas demasiadas horas frente a las pantallas del computador o el televisor, puedes darte cuenta de que tus ojos empiezan a irritarse o secarse, y es cuando se hacen necesarias las lágrimas artificiales. Si te pasa lo contrario, y el punto de drenaje no succiona correctamente, tendrás que estar limpiándote las lágrimas cada pocos minutos.

2. Lágrimas reflejas: las protectoras

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¿Alguna vez te has preguntado por qué lloramos al cortar cebolla? Pues, mientras las lágrimas basales son como el servicio de mantenimiento del ojo, las lágrimas reflejas se convierten en el escudo protector que el organismo despliega en situaciones de peligro. Entre los tipos de lágrimas, las reflejas son aquellas que experimentas, por ejemplo, cuando se te mete alguna mota de polvo o una pestaña en el ojo, si hay humo en el ambiente o algún tipo de gas o compuesto que pueda dañarlo, como el ácido sulfénico y el propanotial que suelta la cebolla al ser pelada.

De ahí que partir una cebolla y llorar vayan de la mano. No es que estemos tristes porque no nos sale bien el corte en juliana, es que el ojo se está protegiendo de las sustancias que despide este tipo de verdura. Al darnos cuenta de por qué lloramos lágrimas reflejas, nos encontramos con que son mucho más abundantes que las basales. También están cargadas de más anticuerpos para detener cualquier microorganismo que pueda entrar en el ojo.

3. Lágrimas emocionales: las sentimentales

Por qué lloramos

Cuando nos preguntamos por qué lloramos, desde el punto de vista emocional, nos topamos con infinidad de razones. Una ruptura amorosa, una crisis de estrés, una pelea con un familiar, un fracaso laboral o económico, la pérdida de un ser querido o de algo de gran valor, reprobar un examen de la universidad, haber descubierto una traición… Incluso un llanto de ira… o hasta uno provocado por una explosión de felicidad. Entre los tipos de lágrimas, las emocionales son esas con las que estamos más familiarizados de forma natural.

El organismo percibe que estos estados de ánimo extremos pueden ser peligrosos y, para estabilizar las emociones lo antes posible, envía lágrimas a los ojos como arma defensiva, del mismo modo que el ritmo cardíaco se acelera y la respiración se ralentiza en estas circunstancias. A pesar de que el objetivo de las lágrimas emocionales está claro, los científicos no llegan a determinar sobre cómo el llanto ayuda en este proceso de estabilización. Unas teorías apuntan a que la respuesta a por qué lloramos puede estar, como veíamos, motivada por la búsqueda de aceptación y entendimiento social para lograr empatía con otras personas.

Junto a esto, otros estudios han descubierto que las lágrimas emocionales tienen un contenido más alto que las basales o reflejas en hormonas de estrés, como la ACTH o encefalina. De este modo, serían las propias lágrimas, a través de estas endorfinas y analgésicos naturales, las que colaborarían en que alcances el sosiego. En consecuencia, parece que uno de los motivos de por qué lloramos se relaciona con la autorregulación del organismo para superar ataques de nervios o crisis emocionales.

En definitiva, la comunidad científica apunta a que cada uno de los tipos de lágrimas son necesarios para el organismo humano. Las basales y las reflejas cuidan nuestros ojos y aportan a la salud ocular. Las emocionales tendrían una valiosa tarea de regulación psicológica. Los investigadores apuntan a que llorar implica una forma esencial de liberar toxinas del organismo. Después de haber dejado caer unas lágrimas se activa la adrenalina y la noradrenalina, que nos ofrecen relajación y una sensación sedante que equilibra los niveles de hormonas.

Y tú, ¿Sabías la explicación científica de por qué lloramos? ¿Conocías estos curiosos tipos de lágrimas? Pues, ahora, cuando alguien te pregunte cuando fue la última vez que lloraste, podrás decirte que lo haces a diario, pero no por las razones que todos creen. Si te ha interesado este tema, no te pierdas nuestro increíble artículo en el que te hablamos de si puedes o no llorar sangre. ¡Alucinante!

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