Las conexiones que nuestro cerebro es capaz de hacer son sumamente interesantes. Después de todo, el cerebro humano es uno de los órganos más complejos que tenemos, el receptor de toda la información que percibimos a través de nuestros sentidos y que nos indica, de una u otra manera, los significados que asociamos con todo lo que percibimos. Así, los seres humanos somos una especie de máquina capaz de procesar información de forma abismal, aún cuando no siempre somos conscientes de ello. Es precisamente por esta razón que ciertos olores o sabores llaman poderosamente nuestra atención. Dicho esto, resulta inevitable preguntarse por qué nos gusta el olor a tierra mojada. En Supercurioso te lo desvelamos. ¡Sigue leyendo!

¿Por qué nos gusta el olor a tierra mojada?

¿Por qué nos gusta el olor a tierra mojada?

En 1964 unos científicos australianos que estudiaban el olor de la lluvia acuñaron el término petricor para referirse a este olor específico, el olor a tierra mojada o a lluvia. Este término se refiere específicamente al olor que se libera cuando la lluvia choca contra las gotas o la tierra, así como a su capacidad evocadora. Desde entonces, varios neurocientíficos también se han dedicado a estudiar los efectos de este olor en nuestro organismo para intentar descifrar por qué nos llama tanto la atención. Veamos algunas de las conclusiones a las que se han llegado.

1. ¿Por qué nos gusta el olor a tierra mojada? ¡La química de la lluvia!

Para entender por qué nos gusta el olor a tierra mojada, primero tenemos que entender de dónde viene este olor o, lo que es lo mismo, los procesos químicos que se desarrollan en el mundo cuando llueve. En esencia, lo que conocemos como olor a tierra mojada son dos olores que frecuentemente se presentan en conjunto: el petricor y la geosmina. El petricor surge cuando la lluvia cae en un suelo que ha estado expuesto a un período de sequía y este libera aceites provenientes de las plantas que se almacenaban en la tierra. Este olor se caracteriza por ser más suave y dulce, y es uno de los olores que más nos embelesa cuando llueve.

Por el otro lado tenemos la geosmina, término que proviene del griego y que significa «aroma de la tierra». Esta es una sustancia producida por varias bacterias que podemos encontrar en el suelo y que solo son perceptibles para nosotros cuando llueve o cuando la tierra se encuentra lo suficientemente húmeda. Es esta sustancia, junto con el petricor, la que entra en acción frente a nuestros receptores olfativos y nos hace percibir el olor a lluvia. Ahora bien, ¿cómo nos ayuda esto a identificar por qué nos gusta el olor a tierra mojada? Es importante entender que estas dos sustancias interactúan con nuestro cuerpo y se activan. Estas sustancias también podrían habernos acompañado en otros momentos de nuestra vida, lo que hace que ellas nos evoquen otros momentos. Vamos a conocer un poco más de esto.

2. ¿Qué nos evoca este olor?

¿Qué nos evoca este olor?

Ya hemos identificado qué es lo que causa este olor, pero, ¿por qué nos gusta el olor a tierra mojada? Hay varias teorías al respecto. Una de las más compartidas por los neurocientíficos actuales es que este olor nos puede evocar otros momentos que nos gustan. Esto sucede porque los olores, en cierta manera, son una puerta directa a nuestras emociones. Por ejemplo, si de niño solíamos jugar en el barro y esto era algo que nos gustaba mucho, probablemente el olor a tierra mojada nos haga recordar esos momentos (consciente o inconscientemente). Sin embargo, esto no quiere decir que vayas a tener el recuerdo vívido de lo sucedido, sino a nivel de asociaciones. Después de todo, las funciones del cerebro son muchas y variadas.

En este sentido, hay quienes defienden que nos gusta el olor a tierra mojada porque podemos asociar ese olor con experiencias positivas. Tal vez cuando eras niño tu mamá te preparaba un chocolate caliente en las tardes lluviosas y todos juntos la pasaban bien durante una tarde en familia. Esos recuerdos, no obstante, se van disipando con el tiempo, pero lo que ocurre cuando percibimos el olor a tierra mojada es que nos saltamos por completo el recuerdo y vamos directamente a las emociones que ese recuerdo nos evoca. Siendo así, este olor nos termina gustando por las experiencias asociadas a él, puesto que nuestro cerebro lo asocia con algo agradable y, de esta manera, lo vuelve algo agradable.

Esta es una de las razones más convincentes acerca de por qué nos gusta el olor a tierra mojada. No obstante, algunos científicos han llevado esta explicación mucho más allá e incluso atribuyen a razones evolutivas nuestro gusto por este aroma. Vamos a conocer un poco más sobre esto.

3. Razones evolutivas

Por supuesto, el olor a tierra mojada nos puede gustar por las experiencias que tenemos asociadas a este olor, pero algunos científicos incluso aseveran que este olor nos agrada por las experiencias que nuestros antepasados lejanos. La lluvia es agua, el agua es vida, y muchos científicos asumen que nuestros antepasados asociaban este aroma con el fin de la sequía y, por lo tanto, con mejores condiciones de vida. De hecho, quienes sostienen esta postura también señalan que el olfato debió ser uno de los sentidos fundamentales por los cuales se guiaban nuestros antepasados, y esto los hace pensar que por ello es frecuente que ciertos olores desencadenen en nosotros una reacción casi instantánea.

Algunos estudios han logrado determinar que es la geosmina la que ayuda a guiar a ciertos animales que habitan en zonas desérticas a encontrar agua, y nosotros, los humanos, también somos bastante sensibles a este olor, lo que pudiera significar que en algún momento de la historia de la humanidad este fue fundamental para nuestra supervivencia. Afirman que nos atrae el olor a tierra mojada porque para nuestros antepasados esto era un sinónimo de vida, algo que quedó registrado en nosotros desde hace mucho tiempo. No obstante, si alguien ha vivido una experiencia traumática que pueda asociar a este olor, nuestro cerebro cambia estas conexiones y terminará por asociar este aroma como algo negativo.

De manera que pudiera ser que ambos factores, tanto el más psicológico/personal como el más evolutivo influyen en cómo percibimos este particular olor. ¿Qué te ha parecido nuestro artículo sobre por qué nos gusta el olor a tierra mojada? ¿Te imaginabas que las razones estuvieran tan arraigadas en nuestro ser? Y, ¿conoces otros olores que te evoquen bienestar de forma casi inmediata sin que sepas la razón exacta? Déjanos tu opinión en los comentarios, ¡estaremos deseando leerte!

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