Muchos de vosotros tendréis en casa nuestro amigo peludo.  Es uno más de vuestra familia y lo queréis por lo que os aporta: cariño, atención y alegría, entre otras. Por otra parte, el perro también ha aportado su granito de arena a la humanidad con la vigilancia, pastoreo, caza, etc. Pero, ¿desde cuándo el perro ha sido para nosotros nuestro mejor amigo? Si he conseguido captar vuestra curiosidad, seguid leyendo.

En el principio todo eran lobos

Tendríamos que retroceder hasta la Prehistoria.  Los últimos estudios lo sitúan entre hace 19.000 y 32.000 años. Pues bien, en esos momentos el clima era muy diferente a hoy día. Era un clima gélido, en el que la especie humana tenía que combatir un enemigo más: el frío. En un ambiente hostil,  el ser humano se alimentaba gracias a la caza, pesca y a la recolecta de algunos frutos silvestres que pudiera encontrar. La caza en estas fechas era de sobre todo de “megafauna”, animales grandes, pues estaban adaptados al frío. Como es de suponer, la caza dejaba muchas veces restos, pues los grupos de cazadores debían coger el mayor sustento posible y volver a su hogar.

lobo

Aquí es donde entra el “padre” de nuestros amigos peludos. Los lobos a menudo aprovechaban lo que dejaban los cazadores o, incluso, se acercaban a los asentamientos humanos a ver si podían rebuscar algo entre los desechos. El contacto aumentó cuando las manadas de lobos seguían los patrones migratorios de los grupos de hombres y se separaron de su hábitat y los demás lobos.

Pinturas prehistóricas en Jebel Acacus, Sahara Libio
Pinturas prehistóricas de Jebel Acacus, Sahara Libio

Es aquí cuando el perro actual se separa del lobo de hoy día. Recientes estudios genéticos parecen confirmar que ambos animales provienen de un lobo ancestro ya extinto.

Creando vínculos hombre-perro y evolucionando

Con el paso del tiempo, la relación se fue estrechando. Seguramente, nuestros antepasados se harían cargo de cachorritos y empezarían a integrarlos con la tribu. Con el paso del tiempo, el lobo domesticado se adaptó a su nuevo entorno, pues ya no ingería la misma dieta. A raíz de ello, el cerebro se hizo más pequeño y se redujeron de tamaño, alejándose desde entonces de los lobos salvajes que seguían siendo depredadores en un clima helado que les era favorable. El perro no sería solamente compañía. Ayudaría en la caza pudiendo utilizar estrategias nuevas los grupos humanos con este nuevo gran aliado.

Hombre prehistórico y perro, estatua en Central Park (N.Y., E.E.U.U.)
Hombre prehistórico y perro, estatua en Central Park (N.Y., E.E.U.U.)

Pasada  la época de frío, el clima volvió a ser más agradable y las condiciones naturales cambiaron. Muchas especies animales que estaban preparadas para el frío se extinguieron y otras evolucionaron.  Pero, ahí no se acabó la evolución de lo que hoy llamamos “perro”, pues fue la primera intervención consciente del hombre en el proceso evolutivo de otras especies. Empezará a haber diferentes tipos de perros.

El ser humano empezará a saber dónde recolectar los frutos así como una caza más sofisticada. Es en este momento, aunque estamos hablando de miles de años, en el que el perro se termina de integrar en los grupos humanos. Será el único animal domesticado hasta que el hombre se vuelva sedentario y aprenda a cultivar el campo. Una vez el hombre se asentó, el perro obtuvo nuevas responsabilidades: Pastoreo, vigilancia y el peor de los inventos humanos que se creó en ese momento; la guerra.

mejor amigo del hombre

Desde entonces, de un modo u otro, el perro ha seguido con nosotros.  Seguramente no nos merezcamos la amistad incondicional que ellos siempre nos han ofrecido a nosotros y, por desgracia, aun hoy seguimos sin corresponderles como se merecen. Eso nos vuelve a demostrar que, a pesar de todo, siguen siendo nuestros mejores amigos.

Si te ha gustado este artículo, puede que te interese descubrir cómo interpretar el lenguaje corporal canino.

4 Comentarios

  1. ME RESISTÍA A TENER ESTE SER MARAVILLOSO EN CASA, DEBIDO A QUE UNA DE MIS HIJAS LE ENCANTAN, LOS HE ACEPTADO CON MUCHO GUSTO Y LE DOY GRACIAS A DIOS QUE ME HAYA ABIERTO MI CORAZÓN PARA RECIBIRLOS, ME HACEN COMPAÑÍA, ME RECIBEN CON GUSTO, NO GUARDAN RENCOR, TE DAN ALEGRÍA, Y HAN DESPERTADO UN SIN NUMERO DE SENTIMIENTOS HERMOSOS QUE CADA QUE NO ESTOY EN CASA LOS RECUERDO CON MUCHO AMOR Y SIENTO QUE ESE AMOR HACE QUE MIS CÉLULAS TRABAJEN CON ARMONÍA. POR EL MOMENTO TENGO UN PERRITO LLAMADO MATEO, CUANDO SE ENFERMA MUEVE TODOS LOS INTEGRANTES DE LA FAMILIA Y NOS ORGANIZAMOS PARA CUIDARLO, NUNCA ME IMAGINE EL AMOR QUE DESPIERTA UN ANIMALITO, LO AMO.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here