Seguro que estás cansado de oír eso de la «friendzone», ese límite existente entre dos amigos donde se supone que no es adecuado sobrepasar ese pacto de amistad, donde al menos uno de los dos, no desea ir más allá.

Ahora bien, un buen porcentaje de las relaciones que se establecen se inician precisamente como una amistad. Existen flechazos, no cabe duda, parejas que inician casi desde el minuto 1 una pasión que puede ser más o menos duradera, pero son muchas las personas que han encontrado a la pareja de su vida, entre su grupo de amigos.

También están ese tipo de relaciones que aún considerándose simples amigos, eligen también tener sus «momentos íntimos». Queda claro que cada relación es un mundo, y que se llevará a cabo según lo que pacten y deseen sus miembros. Mientras ninguno de los dos salga herido emocionalmente, todo puede permitirse.

No obstante, ahondemos hoy en esta situación: la de descubrir que estamos enamorándonos de nuestros mejores amigos. ¿Cómo lo notamos? ¿Cuáles son los «signos de advertencia»? Veamos algunas dimensiones, invitándote como siempre a que nos dejes tus propias experiencias.

Ese confidente tan necesitado en el día a día

Hay personas que nos son imprescindibles en el día a día. Necesitamos compartir nuestros pensamientos, preocupaciones, inquietudes y experiencias. Sin saber cómo, siempre está esa persona que sabe entendernos como nadie, que atiende y abraza, que acoge, que nos hace sentir bien…

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Dentro de los pilares que erigen a las buenas parejas están siempre el compromiso y la confianza. Una buena amistad parte también con estos conceptos. Si además se le añade ese momento en que descubrimos que físicamente también nos atraen, la magia empieza a mover sus motores.

Ese momento en que «algo cambia» y nos ponemos nerviosos

Has salido mil veces con ese amigo o esa amiga, habéis vivido mil aventuras, reído, llorado, acudido a fiestas… Y sin embargo llega un día en que el simple roce de una mano te pone nervioso/a. ¿Qué está ocurriendo?

Es algo eléctrico, al cariño casi fraternal que sientes por él o ella, se le ha sumado una extraña emoción que empieza de pronto a quitarte el sueño. ¿Me estaré enamorando?…

Llega un día en que te preguntas qué harías sin él o ella

Sois amigos, y como tal, la vida puede dar muchas vueltas. Sabes que puede irse a vivir a otro lugar por razones de trabajo, y más aún, es posible que encuentre o que tenga una pareja con la cual, desee formalizar el compromiso y por tanto, alejarse de ti para inciar una nueva vida.

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Es entonces cuando te paras a pensar… ¿Qué vas a hacer si eso ocurre? ¿Qué harás si ya no lo tienes o la tienes cerca? Te das cuenta de que es tan imprescindible para ti que te sientes casi egoísta, pero poco a poco vas deduciendo que más que egoísmo, es necesidad. Es amor.

Cuando descubres que no puedes verlo/a con sus propias parejas afectivas

Un momento evidente en que debe demostrarnos con rotundidad que algo ocurre en nuestro corazón, es cuando te das cuenta que cada vez soportas menos escuchar a tu amigo o amiga cómo habla de su pareja, o de esa persona que la atrae.

Hay algo que te duele, que te molesta… Te niegas a reconocer que son celos, en realidad te justificas a ti mismo pensando que es como «romper» ese pacto que tenéis entre los dos, como si un intruso se pusiera en medio de esa burbuja mágica que habéis creado, llena de complicidad, pactos y armonía.

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¿Qué deberíamos hacer pues en estos casos? Dar el paso y arriesgar. Es mejor vivir con una respuesta clara que con la angustia de un no saber donde hacernos ilusiones fundadas o infundidas. Una amistad con sufrimiento y sentimientos ocultos nunca será una verdadera amistad.

Y si lo que te encuentras es un sí y la reciprocidad de tus mismas emociones, seguro que consigues a la pareja de tu vida. Si la respuesta es no, te recomendamos asumirlo, avanzar y conocer nuevas personas. Mereces ser feliz. No olvides leer tampoco nuestro artículo sobre cómo sobrevivir al amor no correspondido.

9 Comentarios

  1. ¿Y qué pasa cuando ambos son gay? pero tienen los mismos síntomas que mencionas ¿eso significa que la mujer es el hombre que conquisto al hombre que es mujer?

    • Ana, el amor no tiene etiquetas, el sentimiento surge, quizás precipitadamente, quizás más lentamente pero que un@ sienta o no, no tiene relación si es de un género o de una orientación concreta, todo es más simple y a la vez se complementa con la experiencia de conocer a esa otra persona. Si está ahí sobre todo en los malos momentos, te hace sentir bien, afrontáis los problemas juntos, etc, todo lo demás no importa, disfrútalo y déjate llevar. Si con el tiempo y por esa relación vuestra amistad se rompe, al menos quédate con lo vivido. Atentamente, Lolo

    • Ana, pasa exactamente igual y no es algo de roles estrictamente (eso es como estereotipar xD). Te lo digo porque ya me pasó… vale decir que cuando ninguno de los dos se esperaba querer a alguien del mismo genero es una experiencia terriblemente frustrante jajaja al principio no sabes bien que ocurre en tu cabeza ni el mundo.

  2. Creo que nunca sabre esa respuesta. . . y a veces es mejor así. Ella es una diosa y merece al mejor hombre… Yo solo seré siempre su «amigo».

  3. Recientemente me arriesgué y di ese paso con quien, hasta hace poco, había sido mi mejor amigo… la verdad es algo que, si se tienen los sentimientos, recomiendo ampliamente, no puedo estar más feliz de lo que estoy ahora…
    El siempre fue mi mejor amigo, a quien le contaba cosas que nunca le contaría a nadie más y con quien hacía locuras que no me atrevería a hacer con nadie más y descubrí que el me veía de la misma forma que yo lo veía a él cuando dejé de verlo como un simple amigo. Llegué a un punto en el que no pude verlo como siempre lo había visto: comencé a sentir celos cuando salía con otra persona, no podía estar un solo día sin hablar con el y saber que todo estaba bien, perdí el interés en otras personas y me sentía tranquila de ver que el también quería platicar conmigo todo el día, que también quería saber si todo estaba bien y, al platicar en la noche antes de dormir, cómo me había ido en el día.
    Poco a poco todo se hizo más notorio, empezamos a hablarnos diferente, con más ternura y a decirnos ciertas cosas que, diría que indirectamente pero era bastante directo, le hacían saber a la otra persona lo que en realidad sentíamos. Eventualmente fuimos estrechando ese lazo hasta hacerlo tan fuerte como podía ser y, un día, rompimos el hielo y hablamos por horas sobre nosotros, sobre lo que queríamos el uno del otro y sobre cómo sería dar el siguiente paso; la mejor conversación de la vida…..

    El secreto está en hablar sin pena ni tapujos; nunca se sabe, un mejor amigo lo puede ser todo para tí y puede serlo de por vida…. 😉

    Saludos Valeria!! 😀

  4. Pues mi mejor amigo y yo dimos ese paso hace ya 4 años después de 8 años siendo amigos, ahora es mi pareja y no puedo describir lo feliz que me hace y la manera como me complementa en todos los aspectos, estamos próximos a dar el siguiente paso e iniciar una vida juntos y la verdad el grado de confianza que tenemos el uno en el otro es algo que difícilmente puede entender alguien que no llevo una amistad antes de su noviazgo. Es maravilloso.

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