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La mayoría de nosotros conocimos los atrapasueños por películas como la basada en el libro de Stephen King “El cazador de sueños” y ahora son un objeto que se ha popularizado en todo el mundo. Estos objetos proceden de los Ojibwa o Chipewa, una de las tribus nativas de Norteamérica. Los fabricaban con aros hechos de ramitas de sauce y tendones. Se colocaban sobre la cabecera de la cama, especialmente de los niños, y su finalidad era actuar como un hechizo para filtrar los sueños: los buenos pasaban a través del centro del atrapasueños y los malos quedaban fijados en él como en una tela de araña. Con la primera luz del alba, las pesadillas atrapadas se desvanecían. Los Ojibwa tienen una maravillosa leyenda sobre el origen de los atrapasueños.

La leyenda del origen de los atrapasueños

Cuenta la leyenda que una anciana de la tribu de los Ojibwa llamada Nokomis estaba sentada descansando cuando, en un rincón, observó a una araña tejiendo su tela sin pausa. Nokomis se sentaba cada día a observar los progresos del animal y cómo su telaraña crecía y crecía. La miraba fascinada y veía como daba vueltas en su red. Un día, uno de sus nietos entró en la cabaña de la abuela y soltó un chillido precipitándose contra la araña y su tela. ¡Aparta Nokomis! -gritó, mientras con el pié destrozaba la telarañana intentado pisotear a la araña. Cuando iba a aplastarla con su zapatilla la abuela lo detuvo y le susurró al oído que no le hiciera daño. El nieto le preguntó porque la protegía, pero Nokomis sonrió enigmática y no le respondió.

La maravillosa leyenda del origen de los atrapasueños

 

 

Cuando el muchacho partió, la araña se dirigió a la anciana y le dio las gracias por salvarle la vida. La araña le dijo que la había visto durante muchos días admirando su labor mientras tejía la telaraña y que en agradecimiento por salvarla le iba a hacer un regalo. Cuando esa noche salió la luna, la araña enseñó a la anciana a tejer redes como las que ella hacía y le dijo que cada telaraña que tejiera tendría el poder de atrapar los malos sueños. Los buenos pasarían a través del pequeño orificio central, pero los malos quedarían enredados en la telaraña. Por la mañana, al despertar, únicamente se recordarían sueños hermosos.

La maravillosa leyenda del origen de los atrapasueños

 

Así es como la leyenda de los Ojibwa explica el nacimiento de los atrapasueños. El hecho de que sean circulares tiene que ver con el movimiento del sol y la luna en el firmamento. ¿Tienes alguno en tu hogar?

 

Imagen: Media123

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