¿Alguna vez te has preguntado a qué puede saber la carne humana? En este artículo no pretendemos hacer apología del canibalismo, pero sí es verdad que este desagradable tema nos despierta algunas dudas. Por eso, hoy hablaremos de 3 casos de personajes caníbales, 2 de los cuales son absolutamente atroces, que describieron el sabor de la carne humana.

¿Quieres saber qué fue lo que dijeron? No se trata de declaraciones aptas para impresionables, quedas advertido.

¿A qué sabe la carne humana?

El primer hombre caníbal del que vamos a hablar se llama William Seabrook, un novelista estadounidense que durante un viaje a África aseguró haber probado la carne humana. Lo hizo en el seno de una tribu que devoraban a sus propios muertos. Su testimonio fue el siguiente:

«Era como de ternero, no plenamente desarrollado, no joven pero aún no un buey. Definitivamente, era como eso y no como ninguna otra carne que haya probado. Era carne suave, buena, sin ningún rasgo definido o característico como, por ejemplo, la de la cabra, la alta cacería o el puerco. La carne era ligeramente más dura que la del ternero de primera, un poco más fibrosa pero no demasiado y sorprendentemente comestible. El asado, del que corté y comí una rebanada central, era tierno y en color, textura, aroma, así como sabor, consolidó mi certeza de que con todas las carnes habitualmente conocidas, el ternero es la única a la cual podría compararse con precisión«.

carne

El siguiente testimonio es el de un detestable asesino caníbal, el japonés Issei Sagawa, que acabó con la vida de una joven holandesa, a quien luego devoró parcialmente. Sahawa, sin titubear, mencionó que las nalgas de su víctima le recordaron al sashimi, un plato japonés que consiste en pescado y marisco crudo cortado y acompañado de salsa. Según el propio Sahawa, la carne le resultó especialmente deliciosa. Terrible y muy distinto del anterior testimonio, sin duda.

Issei Sagawa

Para finalizar, nos encontramos con el conocido «caníbal de Rotemburgo», Armin Meiwes. El caso de este perturbado individuo es doblemente impactante, ya que su víctima se dejó devorar de forma voluntaria. No sabemos si esto pudo influir en el sabor de la carne, porque Armin fue el único que dijo que el sabor no le agradó demasiado. De hecho, según él, sabía como a un cerdo agridulce.

Llegados al final de este artículo, nos percatamos de que no parece haber una única respuesta sobre el sabor de la carne humana. Lo que sí sabemos es que ha sido un impactante descubrimiento, aunque, sinceramente, ¡se nos ponen los pelos de punta!

Si te ha interesado descubrir a qué sabe la carne humana, te recomendamos Los Korowai, un curioso pueblo con vestigios caníbales que ¡te sorprenderá!

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