Ranas y Sapos han poblado mitos, cuentos y leyendas de siglos pasados y aunque hoy en día la gente está más preocupada por si son venenosos o inofensivos, las antiguas historias sigue teniendo peso en la visión de estos animales y quizá también en la fobia que algunos padecen; incluso se ha buscado significado al hecho de soñar con sapos. Ranas y Sapos son protagonistas en cuentos como el de la Princesa y el Sapo o mitos como el de Leto, la madre de Apolo y Artemisa. El irracional miedo a Ranas y Sapos recibe diversos nombres, los más comunes son Bufonofobia, Ranidafobia y Batraciofobia, que además de miedo a ranas y sapos incluye todo tipo de anfibios como las salamandras o los tritones. Acompáñanos en Supercurioso a conocer más datos sobre la Bufonofobia o Ranidafobia y el posible origen de esta fobia.

Bufonofobia o Ranidafobia, el irracional miedo a Ranas y Sapos

Bufonofobia o Ranidafobia | El irracional miedo a Ranas y Sapos

Los psicólogos afirman que las fobias no son conductas innatas, sino aprendidas. Para sobrevivir los humanos tenemos cerebros que reconocen el peligro y están preparados para responder y protegernos. En las fobias, este hecho que nos protege de peligros reales se convierte en restrictivo e incluso angustiante cuando el peligro no existe realmente o es algo fácilmente salvable. Este miedo irracional a ranas y sapos hace que muchas personas sufran reacciones de aversión como ataques de pánico y ansiedad con solo pensar o imaginar que pueda haber un batracio cerca. En el caso del miedo a ranas y sapos se vuelve especialmente grave cuando el que lo sufre visita lugares en los que pueden habitar estos animales ya que se camuflan fácilmente y pueden sorprendernos saltando repentinamente a nuestro alrededor.

Síntomas más comunes

Bufonofobia o Ranidafobia | El irracional miedo a Ranas y Sapos

Aunque el miedo a ranas y sapos varía mucho de una persona a otra, aquí tienes algunos de los síntomas más comunes de quienes padecen esa fobia:

  • En algunos la simple idea de encontrarse una rana o sapo, verlos aunque sea de lejos e incluso su sonido, puede desencadenar una serie de síntomas de ansiedad y llevar a la persona a gritar, temblar, sudar o tener palpitaciones.
  • Tener especulaciones obsesivas acerca de las ranas y sapos.
  • La negación a ver, no ya estos animales al natural, sino incluso en fotografías o programas de televisión.
  • Las personas que sufren bufonofobia o ranidafobia no caminan en lugares con la hierba crecida especialmente en primavera y verano ni nadan en estanques o piscinas que estén próximas a lugares en los que saben que puede haber ranas.
  • No poder evitar imágenes mentales de tipo catastrófico relacionadas con ranas y sapos.
  • Existen casos extremos en los que la fobia puede llevar a paralizar a la persona o a que se ponga histérica con tan solo pensar que una rana pueda saltarle sobre la cabeza, por ejemplo.

El posible origen de la Bufonofobia o Ranidafobia

Bufonofobia o Ranidafobia | El irracional miedo a Ranas y Sapos

Muchos psicólogos coinciden en que para la mayoría de personas que padecen esta fobia es imposible determinar el momento en que empezó. Su inicio normalmente se debe a un suceso que tuvo que ver con una rana o un grupo de ranas y del que se fue espectador. Ese momento es el que determina los sentimientos de temor que se siente ante estos animales. Piensan que seguramente el episodio hay que buscarlo en la temprana infancia, en una época de la vida en la que los recuerdos se desdibujan y puede estar relacionado con la muerte violenta de una rana o un sapo. No es necesario que fuera un momento traumático, sino que basta con que el niño o niña tuvieran un sentimiento de incomodidad o inquietud relacionado con las ranas para desarrollar una fobia que se puede arrastrar toda la vida.

También es posible que la bufonofobia o ranidafobia tengan simplemente que ver con los extraños e impredecibles movimientos de estos animales, como sucede también con las arañas, o con su piel viscosa y húmeda que pueden llegar a producir a algunas personas auténtica repulsión. Tampoco se puede descartar que la fobia proceda del simple visionado de una película o programa de televisión en la infancia que diera una imagen aterradora de ranas y sapos o de una broma desagradable de la que se ha sido víctima y que tuviera un batracio como protagonista.

Bufonofobia o Ranidafobia | El irracional miedo a Ranas y Sapos

No hay que confundir un simple desagrado por estos animales con una bufonofobia o ranidofobia. Si el desagrado se convierte en un impedimento para llevar una vida normal y obliga al que lo padece a evitar situaciones en las que puedan estar presentes sapos o ranas, entonces estamos ante una fobia. Si la aversión es extrema es posible que sea necesaria la visita a un profesional capacitado. Existen varios métodos para luchar y vencer la bufonofobia y entre ellos parecen ser eficaces la desensibilización y reprocesamiento del movimiento ocular o la hipnoterapia. Debido a que se trata de un comportamiento aprendido es posible desaprenderlo con un especialista que ayude a desarrollar sentimientos seguros en el trato con estos animales.

En psiquiatría no se suele hablar de Bufonofobia ni de ranidafobia, sino simplemente de miedo a las ranas. Existe una denominación que forma parte de la zoofobia que es la «herpetofobia» y engloba tanto el temor a los anfibios como a los reptiles. ¿Conoces a alguien que padezca Bufonofobia? ¿Tienes alguna fobia digna de mención? ¡Compártela con nosotros! Si quieres conocer más fobias curiosas, te proponemos nuestras entradas sobre esta materia: Miedo a los Payasos o CoulrofobiaEscopofobia: terror al mal de ojo o simplemente a ser mirado.

1 Comentario

  1. Me gustan los sapos y ranas, tengo una prima que tiene bufonofobia, yo tengo otra fobia, pero me da miedo el simple hecho de decirla…

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