El cinturón de castidad, el panadero parisino y su esposa | Un hecho real
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Son muchas las historias y leyendas que corren sobre este artilugio que, según la mayoría de historiadores, posiblemente jamás se utilizó durante la Edad Media. Su finalidad era, hipotéticamente, impedir las infidelidades femeninas cuando los esposos partían a las cruzadas o mantener vírgenes a las hijas hasta el matrimonio. Los pinchos en los agujeros del cinturón impedirían efectivamente la realización del acto sexual. Los expertos creen que más allá de unos días es imposible llevar el artefacto ya que debido a las infecciones, abrasiones y laceraciones resultantes del contacto con el metal, la mujer lo más seguro es que acabase muriendo. Esta idea medieval tiene poco que ver con la alucinante historia que queremos contaros y que sucedió realmente: El cinturón de castidad, el panadero parisino y su esposa.

El cinturón de castidad fue realmente utilizado por las mujeres como una defensa contra violaciones durante tiempos de guerra, acuartelamientos, viajes y estancias en posadas. También lo usaron las monjas y enfermeras que atendían heridos en el frente para evitar violaciones. La mayoría de cinturones de castidad que se exhiben en museos han sido retirados por haberse demostrado que son falsos. Su uso, como pronto, se remonta al Renacimiento, pero cuando se utilizó realmente fue en el siglo XIX y con la finalidad expuesta.

El cinturón de castidad, el panadero parisino y su esposa

Los hechos ocurrieron en la década de 1930 en París y parecen más una leyenda urbana que una historia real, si no fuera por los 325 francos que tuvo que pagar el panadero por sus actos. El 21 de enero de 1934, Henry Littière, de oficio panadero, compareció ante un tribunal de París acusado de crueldad y fue condenado a 8 días de arresto y una multa dineraria. La pena de prisión le fue conmutada, pero el dinero tuvo que pagarlo. El hecho fue recogido por un periódico de sucesos publicado en marzo de ese mismo año y otros medios de la época.

El cinturón de castidad, el panadero parisino y su esposa | Un hecho real

Henry Littière declaró que todo había empezado un tiempo antes y el cinturón de castidad fue la única solución que se les ocurrió para acabar con los problemas que tenía el matrimonio. La esposa, Madame Littière, era según su esposo, patológicamente infiel. En pocos meses había tenido varios amantes y le confesó a su esposo que no podía resistirse a la actividad sexual con otros hombres. El señor Littière no sabía qué hacer y un día visitando un museo vio un cinturón de castidad supuestamente medieval. Copió el modelo en una libreta y se lo llevó a un conocido que hacía prótesis de piernas y brazos para veteranos de la Primera Guerra Mundial, pidiéndole que lo reprodujera pero que lo hiciera lo más cómodo posible, explicándole que esa era la única manera en que su esposa no podría consumar sus infidelidades.

El cinturón de castidad, el panadero parisino y su esposa | Un hecho real

El artesano protésico recubrió el metal con terciopelo y según narró el esposo, Madam Littière lo probó y quedó satisfecha con la comodidad del invento. Los sucesos se precipitaron cuando un vecino escucho los comentarios del matrimonio Littière y se dio cuenta de que la esposa llevaba puesto un cinturón de castidad. Rápidamente se dirigió a la policía y puso una denuncia contra el panadero. Éste fue juzgado por crueldad y condenado a la pena y multa que hemos comentado, que no fue mayor debido a que la mujer acudió al tribunal a declarar que le era imposible ser fiel y el protésico afirmó que la esposa había dado su consentimiento.

¿Qué te ha parecido la historia del cinturón de castidad, el panadero y su esposa? ¿Qué pena crees que debería haberle caído realmente? ¡Comparte tu opinión con nosotros! Si quieres saber más sobre este objeto, te invitamos a leer el post: Los cinturones de castidad.

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