Galileo Galilei era el científico más admirado por Albert Einstein, y podemos imaginar por qué. Reconocido como el padre de la observación astronómica, padre de la física moderna y padre de la ciencia moderna, estudió a la Luna, Venus y Júpiter con la ayuda de un telescopio al que le debió gran parte de sus valiosos aportes en el siglo XVII. Conoce más sobre el rebelde de la ciencia que se enfrentó a la iglesia para defender una de las teorías que revolucionaría a la astronomía.

5 Curiosidades sobre Galileo Galilei

1. Galileo Galilei no inventó el telescopio, lo perfeccionó

El primer telescopio -del que Galileo tuvo noticias en 1609- fue inventado en Holanda a fines del siglo XVI. El aparato operaba de manera irregular, deformaba los objetos y el acercamiento que ofrecía era limitado.

Curiosidades sobre Galileo Galilei, un rebelde de la ciencia
Telescopio de Galileo Galilei

Galileo Galilei usó la idea y la mejoró notablemente, resultando un telescopio astronómico cuyo poderoso lente aumentaba veinte veces el tamaño del objeto observado. Esto le permitió visualizar a la Luna como nadie había podido, con sus montañas e imperfecciones. No era lisa ni un círculo perfecto como se pensaba, la adornaban valles y sombras. Además descubrió la constelación de Orión, así como las manchas solares, las fases de Venus, los anillos de Saturno (apéndices) y satélites de Júpiter.

2. En su niñez, Galileo aspiraba ser sacerdote

Pero las aspiraciones eclesiásticas le duraron poco a causa de su padre. Tratándose de un hombre escéptico, lo obligó a desistir del deseo de convertirse al sacerdocio y lo inscribió en la Universidad de Pisa para que se dedicara a la medicina, ambicionando que el mayor de sus seis hijos consiguiera empleos mejor remunerados con el título de médico.

En 1585, la familia de Galileo sufrió serios problemas financieros que le impidieron seguir adelante con la carrera, cosa que no causó ni la menor tribulación en él, ya que el llamado padre de la astronomía moderna tenía otra vocación en mente: dedicarse al estudio del universo y las matemáticas.

3. Era un profesor rebelde

En 1589, Galileo Galilei volvería a la Universidad de Pisa, esta vez como profesor de matemáticas. Ahí se hizo de fieles admiradores como también de grandes enemigos. Su punto de vista astronómico y sobre la vida en general, tan radical para ese período, ofendía a muchos de sus estudiantes. Y como Galileo Galilei no se reservaba criterios propios para sí, llegó a tener diferencias con personas de gran influencia dentro de la institución, por lo que su contrato no fue renovado.

Curiosidades sobre Galileo Galilei, un rebelde de la ciencia

Mejor recibimiento tendría en la Universidad de Padua, donde impartió clases de geometría, mecánica y astronomía desde 1592 hasta 1610. Considerando que la Inquisición persecutora de las grandes mentes de la ciencia en la época no ejercía gran influencia en Padua, Venecia, la situación sin duda permitió a Galileo llevar a cabo numerosas investigaciones gracias a esa libertad intelectual. Por poco tiempo, también ejerció como profesor de arte en la ciudad de Florencia.

Nunca se casó

Galileo conoció en su estadía en Padua a la veneciana Marina Gamba. Con ella sostuvo una relación informal de la que nacieron sus tres hijos, Virginia, Livia y Vicenzo, pero nunca contrajo matrimonio ni llegaron a vivir bajo el mismo techo. Tras su ruptura, Galileo quedó a cargo de Vicenzo, en cambio las hijas fueron enviadas a un convento, debido a que el padre de Galileo las señaló como “ilegítimas”.

La teoría que lo convirtió en enemigo de la iglesia

La teoría heliocéntrica de Galileo Galilei, apoyada en la teoría de Nicolás Copérnico que plantea que la Tierra no es el centro del universo, y que se mueve alrededor del sol, lo convirtió en la oveja negra de la Inquisión.

Curiosidades sobre Galileo Galilei, un rebelde de la ciencia
Juicio a Galileo Galilei

Lo que más embravecía a la iglesia católica era el respaldo que recibió la teoría de Galileo basada en la exploración y la experiencia, pues, contradecía abruptamente las creencias infundadas por la iglesia, más aún la teoría aristotélica que contaba con la validez del Santo Oficio. En el devenir de los hechos, Galileo avivó el conflicto entre la religión y la ciencia, convirtiéndose en blanco de intimidación y violencia.

Acusado de hereje, la Inquisición lo forzó a pronunciar públicamente:

“Yo Galileo Galilei, abandono la falsa opinión de que el Sol es el centro (del Universo) y está inmóvil. Abjuro, maldigo y detesto dichos errores”

Firme a su posición, después de decir lo que le fue impuesto, agregó la frase lapidaria “e pur si muove”  (y sin embargo se mueve). Con estas palabras finales reafirmó que no había fuerza humana que le hiciera desistir sobre la teoría heliocéntrica de la que estaba convencido, y que décadas más tarde sería comprobada y aceptada como una verdad universal.

La Inquisición le perdonó la vida, sin embargo lo condenó a recluirse en casa por el resto de su existencia. Galileo gradualmente perdió la visión a causa de las incontables observaciones que realizó con su telescopio, pero jamás despegó la vista del caótico pero maravilloso universo. Pese a la ceguera y a la censura a la que fue sometido, con la ayuda de un aprendiz continuó realizando trabajos científicos desde el encierro. Estos serían divulgados 60 años después de su muerte, el 8 de enero de 1642.

¿Qué te han parecido estas curiosidades sobre Galileo Galilei? Al igual que Albert Einstein, ¿es también uno de tus científicos favoritos?

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Imágenes: Wikipedia.

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