Uno de los estrenos más esperados para el 2014 es sin duda la nueva versión de «Noé» de Russell Crowe. La verdad es que es un tema controvertido que siempre nos llena de expectación, porque dejando a un lado si uno es creyente o no, parece que todos los aspectos relacionados con objetos bíblicos suscita muchísimo interés, de hecho, son varias las investigaciones e incluso las expediciones que se están realizando para encontrar el arca… la auténtica arca de Noé. ¿Puede ser esto posible?

Seguro que te interesará saber más sobre el tema, así que te invitamos a que subas a nuestra confortable arca de Supercurioso.

Arca noe pelicula

El arca de Noé y el mar de sus incógnitas

Según el Antiguo Testamento  el Arca de Noé fue un encargo que Dios le mandó al hombre más noble y justo que existía sobre la Tierra: Noé. Los hombres de aquel tiempo se estaban multiplicando al mismo tiempo que su maldad, ya no existía la humildad ni piedad y ante un futuro incierto, Dios, había decidido provocar un gran diluvio para digamos, «reiniciar» la humanidad esperando que la bondad creciera de nuevo en nuestra raza. Noé, su familia y otros curiosos invitados serían quienes irían a bordo de esa embarcación en la que se les salvaguardaba de todo riesgo.

  • Dimensiones del arca: 50 m de largo, por 30 m de ancho y 15 m de alto.
  • Pasajeros del arca: Noé, su familia, y ciertos tipos de animales, hembra y macho, y en distinta cantidad: de los puros debía tomar siete parejas y de los impuros una sola pareja.
  • Provisiones para el arca: las necesarias para su familia y los animales.
  • Tiempo para construir el arca: 120 años. No estaba nada mal…

arca de Noe

Esta idea del diluvio y de un hombre embarcado en un arca aparece por igual tanto en la Torah, como el Corán, y su origen, según los expertos, se retoma a un mito sumerio de Ziusudra, a un poema épico llamado Atrahasis, y al contacto hebreo con la cultura mesopotámica existente tras la caída de la propia Jerusalén. Parece que varias fuentes se centran al menos en la coincidencia de que algo ocurrió, de que aquella zona atravesó en un momento dado un periodo de lluvias muy fuertes donde apareció un personaje determinado embarcado en una especie de «arca». Sea como sea, la historia bíblica nos cuenta que Noé terminó efectivamente el arca a tiempo, y que él, su familia y una pareja de cada especie del reino animal, entraron en la embarcación (imposible obviamente que llegara a recoger una pareja de toda la biodiversidad existente en el planeta), y que tras subir en ella, el cielo se rompió en una violenta tormenta, enormes cataratas inundaron todo lo conocido durante cuarenta días y cuarenta noches…

Al final de este tiempo, el arca quedó encallada en el Monte Ararat. Fue entonces cuando las aguas retrocedieron y Noé, para comprobar que todo había terminado, decidió enviar una paloma, dejando que ésta regresara con una hoja de olivo en su pico: al fin habían encontrado tierra firme. También fue en ese instante cuando pudieron ver el arco iris, la señal que Dios había acordado para indicarle que todo había terminado, y que se iniciaba así, un nuevo periodo de esperanza. No sabemos si realmente esa «esperanza» se abrió cubriendo el periodo en el que nos encontramos ahora, sea como sea al menos la suerte si que pareció acompañar al bueno de Noé, porque según la biblia, murió nada más y nada menos que a los 950 años

Monte Ararat

Pero llegados a este punto te preguntarás… ¿existió de verdad el arca de Noé? Pues bien, de momento solo nos movemos en un diluvio de interesantes hipótesis: En 1916, Vladimir Rosskowizky, un explorador ruso, dijo haber visto algo en el monte Ararat: una embarcación semienterrada bajo el hielo. El Zar Nicolás, intrigado, envió una expedición que verificó dicho hallazgo, se extrajeron pruebas y se llegó a suponer que pertenecían de verdad a un Arca de dicho periodo. Pero lamentablemente la Revolución Soviética y el fin del régimen zarista hicieron desaparecer para siempre las pruebas obtenidas.

En 1965, otro aviador fotografió esta zona del hielo del monte Ararat, mostrando una singular huella semejante a un barco: es lo que hoy se conoce como la anomalía del Ararat y que aparece incluso en los satélites. ¿Entonces? ¿Qué pasa con ella, ha ido alguna otra expedición a recoger pruebas para dar veracidad a este hallazgo? En efecto, en 2010, unos investigadores chinos y turcos dijeron tener un trozo del navío en su poder, una sección del arca que tras la prueba del método de carbono 14, nos dice que hace 4.800 años esa madera había estado en contacto con animales. Lamentablemente la comunidad científica valoró toda esta noticia como un «burdo montaje».

¿Algún voluntario entonces para una nueva expedición? Os dejamos para ir abriendo boca el trailer de la nueva película

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