El enigma de los pulpos hembra | Se autodestruyen al poner sus huevos
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Los pulpos hembra mueren para dar vida. Es así, por más que parezca irónico, una vez que ponen sus huevos se sabe que este será su final. En la ciencia, este extraño comportamiento se conoce como “semelparidad” o reproducción suicida, que en el caso de los pulpos hembras se produce de una manera tan radical, que por mucho tiempo esta conducta ha sido considerada un enigma.

La madre deja de alimentarse para cuidar a sus huevos hasta que eclosionan, y mueren de hambre lentamente. En etapas finales de este dramático ciclo se ha documentado que llegan a devorarse a sí mismas, arrancándose la piel y comiéndose sus propios tentáculos para acelerar su extinción… pero, ¿por qué sucede este terrible escenario? La respuesta podría estar en una pequeña glándula.

¿Por qué los pulpos hembra se autodestruyen al poner sus huevos?

El enigma de los pulpos hembra | Se autodestruyen al poner sus huevos

Existe un órgano que históricamente ha fascinado a los estudiosos de los cefalópodos por los efectos que ejerce en la conducta de los pulpos hembra, es la glándula óptica. Ya para 1977 habían descubierto las implicaciones de esta pequeña glándula en el comportamiento materno de estas misteriosas criaturas marinas.

En esa ocasión, unos científicos extrajeron la glándula óptica de un pulpo hembra, notando cambios interesantes, como que el instinto maternal de estos animales desapareció por completo. Al ser despojadas de esta glándula, abandonaron sus huevos y comenzaron a alimentarse de nuevo, pudiendo seguir viviendo por mucho más tiempo. La respuesta de los pulpos hembra a la extracción indicaba que los órganos reproductivos se encuentran impulsados por las secreciones de la glándula óptica. A su vez, las secreciones dejan inactivas las glándulas digestivas y salivales durante la reproducción, lo cual responde un poco a por qué el pulpo muere de hambre al poner sus huevos.

4 fases de la autodestrucción de los pulpos hembra

El enigma de los pulpos hembra | Se autodestruyen al poner sus huevos

Por otra parte, en una investigación mucho más reciente y detallada, dirigida por los neurobiólogos de la Universidad de Chicago, usaron herramientas de secuenciación genética para traducir señales moleculares exactas producidas por la glándula óptica de un pulpo femenino después de la reproducción. En dicho análisis detectaron que los pulpos hembra experimentan cuatro fases que explican cómo la glándula óptica conduce su muerte.

La primera fase es de una hembra madura, sin apareamiento. Descrita como activa y una cazadora agresiva que transcurre la mayor parte del tiempo fuera de su refugio.

En la segunda fase, justo después de poner sus huevos, los vigilará sin descanso y soplará el agua sobre el embrague, por lo que ya no saldrá a cazar. Puede que se alimente solo si un cangrejo se aventura a pasar demasiado cerca de ella, pero esta fase tiene una durabilidad de 3 a 4 días.

La tercera fase es la más crítica, es la fase en la que los pulpos hembra dejan de comer por completo, debilitándose poco a poco hasta llegar a la cuarta fase. En esta etapa los pulpos hembra se agitan. En el experimento se golpeaban contra los tanques, enredaban sus tentáculos y palidecían antes de morir, poco después de que los huevos hubieran incubado.

En cada una de estas fases los expertos monitorizaron las glándulas ópticas de los pulpos para secuenciar el ácido ribonucleico, de esta manera sabrían qué estaba ocurriendo realmente. Uno de los hallazgos consistió en que antes del apareamiento los pulpos producen altos niveles de neuropéptidos, unas moléculas pequeñas relacionadas a la alimentación de una variedad de animales. En cambio después del apareamiento la producción de neuropéptidos se detuvo. Además mostraron un aumento en la producción de catecolaminas, las cuales regulan el metabolismo del colesterol y factores similares a la insulina.

Lo que esto quizá significa, considerando que es la primera vez que la glándula óptica se ha relacionado con una función que no tiene nada que ver con la reproducción, es que la glándula óptica envía múltiples señales para mantener a la madre pulpo resguardando a sus huevos. Pero a ciencia cierta no se podría afirmar si los neurotransmisores se activan después del apareamiento, promoviendo los instintos maternos, o si se detienen las funciones digestivas para mantener a los pulpos hembra más cerca de sus huevos, así que, todavía faltan cosas por descubrir en cuanto a estos misteriosos animales y su comportamiento autodestructivo que tanto nos ha intrigado.

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