Todos lo hemos visto alguna vez, quizá sin saber su nombre, su autor, su época ni su razón de ser, pero es casi seguro que alguna vez, te has topado con la imagen de El Grito de Munch. Pero, ¿a qué debe su fama este cuadro? ¿Por qué ha sido tan reproducido y es una referencia imperdible del mundo actual? Y, ¿en qué se inspiró El Grito de Munch? ¿Quién está gritando? ¿De dónde viene tanto terror? En Supercurioso creemos que ya va siendo momento de le demos respuesta a todas las curiosidades de El Grito.

¿Qué inspiró El Grito de Munch? Todas las curiosidades

El Grito de Munch | ¿Qué inspiró este cuadro expresionista? 2

Para empezar, es necesario aclarar que El Grito no es un cuadro, sino una serie de cuadros, o varias versiones distintas de la misma pintura, todas ellas realizadas entre 1892 y 1910 por el artista noruego Edvard Munch, y que se enmarcó como el antecedente más importante de la corriente expresionista alemana.

Estos cuadros se hicieron particularmente famosos no solo en el mundo del arte, sino también en el mundo pop. Al punto de no solo haberse convertido en una de las obras de arte más famosas y mejor valoradas de todos los tiempos, sino también de aparecer en distintas películas, caricaturas, portadas… y todo tipo de espacio donde pudiera ubicarse, ya fuera como una referencia o como una copia fiel d la original. Así pues, parece incuestionable que la imagen de El Grito de Munch se ha convertido en todo un icono cultural. A continuación, ahondamos en el porqué de su repercusión.

1. La angustia

Si algo transmite El Grito de Munch es angustia, terror, pavor: se ve en el rostro del sujeto, en los colores del cielo, en las sombras. Es la ansiedad y la melancolía de la existencia del hombre moderno la que se ve retratada en El Grito. Observar la obra es muchas veces observarse a uno mismo, quizá no como en un espejo, es decir, tal y como uno se encuentra, pero sí muchas veces con como uno está por dentro, en medio de esa angustia existencial, esa misma que sigue al post-moderno, a nosotros, en nuestra querella diaria. Es esto lo que la ha vuelto una de las obras más famosas del arte contemporáneo.

2. ¿Quién grita en El Grito?

La respuesta es simple: nadie. Durante muchos años se especuló respecto a quién grita en El Grito de Munch, y se llegó a pensar, incluso, que este retrato era, en realidad, una especie de autorretrato expresionista. La verdad fue descubierta a más de 100 años de su realización, cuando el Museo Británico descubrió, mientras preparaba una exposición del pintor, la siguiente inscripción en uno de los cuadros del pintor: «Sentí el gran grito en toda la naturaleza«, inscripción que le bastó a los especialistas para dar por terminada una larga controversia.

De esta manera, «La obra de arte más famosa de Munch representa a una persona que escucha un grito, y no, como muchas personas continúan asumiendo y debatiendo, un grito de una persona”, sentenciaron las autoridades del museo, lo que, sin duda, le dio un vuelco a la interpretación de la obra más importante de Edvard Munch.

El Grito de Munch | ¿Qué inspiró este cuadro expresionista? 3

3. La inspiración

Una inscripción en el diario de Edvard Munch es cónsona con la frase que recientemente se encontró en uno de los cuadros del autor, y que volcó la manera de ver (¿escuchar?) El Grito de Munch. En 1891, Munch escribió: «Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho (…) Lenguas de fuego como sangre cubrían el fiordo negro y azulado y la ciudad. Mis amigos siguieron andando y yo me quedé allí, temblando de miedo. Y oí que un grito interminable atravesaba la naturaleza».

Una descripción detallada de lo que sería su cuadro: un hombre solo, tiritando de miedo, los amigos a lo lejos, o simplemente otras personas que pasaban, un cielo enrojecido, un grito, el gran grito de la naturaleza, interminable, un rugido feroz que no cesaba ni cesaría.

Todo parece indicar, según las anotaciones del propio pintor noruego, que la inspiración de la serie de cuadros le llegó una tarde, mientras paseaba con sus amigos. De hecho, en su cuadro La Desesperación, previo a la serie El Grito, se retrata también este instante, el propio Munch, suponen, y de este cuadro siguió otro, y luego otro, y, finalmente, este trabajo desembocó en El Grito, su obra más famosa.

4. ¿Por qué nos gusta El Grito de Munch?

¿Por qué nos gusta lo que nos gusta? ¿Acaso tenemos respuesta para ello? ¿Tenemos, será, alguna definición de estética que se adapte a todo lo que ha gustado, gusta y gustará en el mañana? ¿Podemos definirlo? Quizá nos gusta porque se parece a nosotros mismos, porque todos, en algún momento de la vida, escuchamos aquel grito, o, acaso, porque a veces nos sentimos a nosotros mismos gritar desde adentro, y suponemos que somos como aquel que parece gritar, aquel que escucha el grito.

¿Podríamos explicar algo más allá de eso? No siempre se puede aspirar a explicar el arte, a veces, simplemente, tenemos que lanzar algunos datos curiosos sobre grandes obras, y dejar que el espectador se haga su propia imagen, la cree y la recree al mirarla, y la aprecie tal cual la siente.

Esperamos que hayas disfrutando conociendo estas curiosidades de El Grito de Munch en nuestra compañía. Como siempre, antes de decirte un hasta luego, te invitamos a que nos dejes todas tus impresiones en la sección de comentarios. ¿Conocías estos datos que te hemos compartido? ¿De qué otras obras de arte de gustaría conocer los datos más curiosos? Te leeremos con atención.

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